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20
de octubre de 2006. Círculo cultural Aparisi y
Guijarro. Actividades culturales. Conferencia
"El atentado del 11-m: luces y sombras" dada por don
Vicente Blanquer Ferrer |
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El
viernes 20 de octubre, el Círculo Cultural Aparisi y
Guijarro acogió una interesantísima conferencia
pronunciada por don Vicente Blanquer Ferrer,
comisario de Policía jubilado y experto en
terrorismo internacional, sobre los actos
terroristas del 11 de marzo de 2.004 y la trama de
las ulteriores investigaciones judiciales,
policiales y periodísticas.
Las inclemencias meteorológicas no evitaron que los
salones del círculo carlista se encontraran
literalmente abarrotados de socios y amigos
interesados en conocer los detalles de unos sucesos
que han dado un vuelco a la política española.
Tras la bienvenida del presidente del C.C. Aparisi y
Guijarro, don Pascual Martín Villalba, la
presentación de los actos corrió a cargo de don
Rubén Cardeñosa, ex-requeté del Tercio de Cristo Rey
y colega del conferenciante. En ella, el sr.
Cardeñosa recordó a los anteriores presidentes del
Círculo y elogió la labor que diversos medios de
comunicación han realizado entorno a los sucesos
del 11-M.
Dado el interés suscitado por la conferencia, el
portal Avant ha considerado apropiado reproducir el
texto completo de la misma. |
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Mesa presidencial. De
izquierda a derecha: don Rubén Cardeñosa, don
Vicente Blanquer y don Pascual Martín Villalba |
Pascual Martín
Villalba, presidente del círculo, presenta al
conferenciante |
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EL
ATENTADO DEL 11-M: LUCES Y SOMBRAS
Buenas tardes: Ante todo, deseo felicitar al Círculo
Cultural APARISI Y GUIJARRO por esta decisión de
organizar un encuentro con motivo del Atentado del
11-M que sacudió nuestra Patria, y que desde
entonces es motivo de investigación, tensión y dudas
de toda índole.
También quiero agradecer al presentador sus amables
palabras, dictadas, cómo no, por nuestra antigua
amistad y compañerismo más que por méritos míos.
El
título del presente encuentro es: el atentado del
11-M, luces y sombras. Las luces, desde mi punto de
vista, aun pocas y fáciles de enumerar: de una parte
cuatro medios de comunicación se dan empeñado en
seguir una especie de hilo a fin de desentrañar la
verdad de los hechos. Estos medios de comunicación
son el periódico El Mundo, el periódico La Razón, el
periódico digital Libertad Digital, y cómo no, la
cadena de radio COPE, en sus espacios de La
Linterna, La mañana de la COPE y La Palestra.
Y
a nivel personal, en El Mundo su director Pedro J.
Ramirez, subdirector Casimiro García-Abadillo,
Fernando Múgica (quien primero habló de los Agujeros
Negros del 11-M); de La Razón destacará Alfonso
Ussía, y el director José Alejandro Vara; de
Libertad Digital a Luís del Pino, y de la COPE, como
no, a Cristina en La Palestra, Jiménez de los Santos
en La mañana de la COPE, y César Vidal en La
Linterna. Todo este elenco de medios y periodistas
forman para mí las luces que de vez en cuando lanzan
destellos sobre los numerosos puntos oscuros de esta
trama.
¿Y
las sombras? ¡Ah, las sombras! Podemos decir que
estamos en un túnel cuyo final no vislumbramos, ni
siquiera a lo muy lejos, pero vamos a intentar esta
tarde tener algún atisbo de lo que pudo ser aquel
luctuoso acontecimiento.
Ante todo, quiera advertir que no trato de repetir
lo que los medios de comunicación antes nombrados
han esclarecido o al menos planteado, puesto que doy
por hecho que todos los aquí presente están al tanto
de la publicado. Mi pretensión es atraer vuestra
atención sobre algún punto oscuro, no
suficientemente valorado, tal vez por inadvertencia,
o por exceso de datos que manejan los periodistas.
El
resumen es éste: El 11-M se producen varias
explosiones en trenes de cercanías de Madrid, con
una sincronización perfecta. Los "autores" habían
depositado explosivos en los vagones, y luego se
marcharon. Más tarde, a través de investigaciones,
que llevan a un bazar hindú, en el que los dueños
tratan con unos al parecer europeos que también al
parecer hablan búlgaro, la Policía llega a la
localidad de Leganés, barrio de Zarzaquemada,
delante de un piso en el que los autores del
atentado se han refugiado, y después que los agentes
del orden hacen que los vecinos evacuen los pisos
colindantes, para evitar víctimas inocente, las
fuerzas especiales (GEO) asaltan la vivienda
sospechosas y los que se encuentran en la misma,
primero disparan sus armas, y luego hacen estallar
explosivos, causando unas enormes destrozas, y
mueren ellos mismos.
Primero. Si pensaban suicidarse, ¿por qué no hacerlo
en los trenes? Se me dirá que ésta decisión la
tomaron al verse rodeados pero que al principio su
desea era de huir. Es raro, ya que, según versión
oficial, alguno de ellos se había puesto en contacto
con un amigo, diciendo que se verían en el cielo. Si
es cierto que ya lo tenían proyectado, ¿por qué no
en los trenes?
Segundo. Si los pisos circundantes ya estaban
vacíos, y por otra parte los sospechosos no tenían
con ellos ningún rehén, ¿qué impedía rendirles por
hambre o por sed, sin necesidad de asalto? Se les
podía haber cortado la luz, el agua, y esperar a que
se rindieran. Con relación al asalto del piso, el
subdirector de El Mundo, Casimiro García-Abadillo,
en su excelente libro “11-M: La venganza” cita, como
versión oficial, que al ir a asaltar el piso de
Leganés los policías gritaron: “Salid con las manos
en alto” a lo que los islamistas, desde el interior
contestaron: "No, entrad vosotros”. Esto es una
contestaci6n propia de unas hombres dispuestos a
luchar con las armas en la mano, y a morir si es
preciso, pero no de un suicida. Un suicida hubiera
dejado sus armas, levantado las manos y se hubiera
acercado pidiendo clemencia, guardando debajo de su
vestimenta uno o dos cinturones de explosivos, para
hacerlos estallar tan pronto se hubiese visto cerca
de los policías, inmolándose él y matando de paso
cuanto más agentes del orden hubiera podido. Por el
contrario esta actitud y esta respuesta es la de
alguien que, aunque azarosa, espera tener una
oportunidad de abrirse paso a tiros y escapar, ya
que, al estar en el interior, se halla más a menos
parapetado, mientras que los policías tendrán que
entrar o por una puerta o por una ventana, donde
ofrecen un buen blanco.
Tercero. En el mismo libro (Pág. 205), se dice que
“la explosión fue tan violenta que derribó
completamente los tabiques de 3 plantas de la parte
anterior y posterior del edificio. Los restos de los
cuerpos de algunos suicidas tardaron varios días en
identificarse... Entre las ruinas la Policía
encontró 236 detonadores y una cantidad próxima a 30
kg de Goma 2 ECO…” No soy un experto pero tenía
entendido que la dinamita (y Goma 2 Eco lo es),
además de explosionar mediante detonadores, podía
hacerlo por simpatía. Incluso Lavandera, en el libro
“A tumba abierta” de Luís del Pino en una de sus
relatos, se asusta cuando Toro, para convencerle, le
enseña el interior del maletero de su coche (del de
Toro), que contenía unos cincuenta kg. de dinamita,
y varios detonadores. Dice Lavandera que ningún
individuo que esté en el tema, es capaz de
transportar los explosivos y los detonadores juntos.
Es una barbaridad, y la posibilidad de que eso acabe
en una catástrofe, muy grande. Sin embargo, a pesar
de eso, y de la violencia de la explosión, se
recuperan 236 detonadores y unos 30 kg. de Goma 2
Eco. ¿Curioso, no?
Cuarto. Sin salirnos todavía del piso de Leganés,
algún medio de comunicación ha querido destacar que
uno de los cadáveres llevaba los pantalones del
revés. Para mí este detalle no tiene mucha
importancia, pues pudiera ser que el hombre
estuviera en paños menores, y al sonar la alarma de
que la Policía estaba allí se vistiera
precipitadamente. Más me llama la atención el hecho
de que uno de los ocupantes del piso apareciera con
dinamita atada a su cintura, y que no explosionó.
Otros fueron hallados detrás de un colchón. Extraña
manera de querer suicidarse, y enlaza más con lo que
dije anteriormente, sobre la contestación que los
islamistas hacen a los policías "No, entrad
vosotros".
Quinto. Lo siento, pero aún no salimos del piso.
Justo antes del asalto, los ocupantes realizan
varias llamadas a sus familiares, en el sentido de
despedirse, y de que van a ir al cielo. En primer
lugar, todas las llamadas se efectúan desde un mismo
teléfono móvil. Después de haber adquirido tantos,
¿no tenían más que uno para llamar a sus familiares?
En segundo lugar, dichas llamadas fueron detectadas,
al parecer, desde un helicóptero con personal del
CNI. Imagino que alguno sabría árabe, o que tendrían
con ellos algún traductor de confianza. Sin embargo,
cuando se trató de traducir las cintas encontradas
en la Kangoo, no había intérpretes. Debo observar a
ustedes, que en Madrid hay varias Universidades (No
sé si en alguna de ellas se estudia, o hay un
Departamento de árabe), pero sí sé a ciencia cierta
que está la Escuela Oficial de Idiomas, uno de cuyos
profesores es amigo mío, y que fue profesor de árabe
en la Escuela Oficial de Idiomas de Valencia. Aparte
en las Universidades de Zaragoza y de Granada, hay
unos catedráticos de árabe de gran prestigio. |
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don Vicente Blanquer, en un
momento de su exposición |
Aspecto de la sala de
conferencias del círculo |
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Sexto. Vamos a centrarnos ahora en las mochilas
(porque hubo tres). En esto, me ha sido fundamental
un estudio específico que hizo del tema, el
presentador, Sr. Cardeñosa. A cada uno lo suyo.
En
realidad fueron cuatro las mochilas. Las tres a las
que yo aludía antes eran las que fueron destruidas
por los TEDAX, (Dos), y la de Vallecas. La cuarta es
la que le fue presentada "por error" al Juez del
Olmo, hasta que se descubrió que no era la mochila
viajera de Vallecas a IFEMA... Esta mochila, no fue
destruida, sino que fue guardada en las dependencias
del TEDAX, ¿por qué? Y por otra parte por qué sí
fueron destruidas las descubiertas en los trenes. Se
puede alegar que cabía la posibilidad de una
explosión tardía, pero para eso se puede tomar toda
clase de precauciones, sin necesidad de destruirlas,
y borrar así posibles indicios sobre la clase de
explosivo utilizado. Todo esto queda en una extraña
nebulosa. Porque cuando el TEDAX que desactivó la
mochila de Vallecas concedió una entrevista a El
País, dijo que se desactivó la mochila desconectando
los cables uno a uno. Y sin embargo cuando concedió
una entrevista a El Mundo sobre el mismo tema, dijo
"Yo sé por qué no hizo explosión, pero eso es
materia clasificada". Dejo a la prudencia de cada
cual interpretar esta contestación.
Con relación a las mochilas, El Mundo, en su edición
de 9 de los corrientes, pone de manifiesto las
contradicciones que existen entre las declaraciones
del Sr. Santano (hoy Comisario General de Policía
Científica, pero que a la sazón era jefe de la
Brigada Provincial de Policía Científica de Madrid),
y dos informes que hacen por separado dos
funcionarios de la escala ejecutiva, un
inspector-jefe, y un inspector. El comisario dice
que su Brigada no tuvo nada que ver con la mochila
de Vallecas, mientras que los funcionarios afirman
que fueron requeridos en un principio para
fotografiarla antes de su destrucción por los TEDAX,
pero que realmente quienes hicieron las fotos (eso
sí con material fotográfico de dichos funcionarios)
fueron los del TEDAX, que luego se quedaron con el
carrete, el cual por cierto no aparece entre los
objetos remitidos al juez Del Olmo. ¿Dónde esta el
carrete? ¿Fue revelado? ¿Donde están las fotos?
Séptimo. Vamos al caso de los famosos búlgaros. Son
al parecer dos individuos europeos que hablan un
lenguaje extraño, y van a comprar teléfonos móviles;
los hindúes de la tienda les preguntan qué lengua
hablan y éstos contestan que "búlgaro". En un caso
semejante, lo habitual es enseñar fotografías a los
testigos de posibles mafiosos, o terroristas venidos
del este de Europa. No se sabe si se ha hecho. Sí se
hizo con los moros. Por otra parte, cada idioma
tiene una musicalidad distinta, y se hubiera podido
hacer oír a los hindúes, conversaciones o frases en
alguna de las lenguas balcánicas, ya que actualmente
en España hay mucha gente de esta procedencia. ¿Se
hizo? No hablo alemán pero si oigo alguien que habla
alemán delante de mí, lo sé. No podré precisar si es
alemán, austriaco, o suizo, pero si que es alemán.
Octavo. Caso Lavandera. Es un vigilante de un club
de alterne, al cual Toro, cuñado de Trashorras, hace
varias proposiciones. Viendo que no traga, y que da
cuenta primero a la Policía, luego a la Guardia
Civil, sin éxito, y temiendo que hable demasiado, le
amenazan. Luego su mujer (o pareja), suramericana
llamada Lorena, se suicida, lanzándose al mar, y
nadie, desde la orilla, intenta socorrerla (Había
por allí un coche patrulla). Más tarde, para
amedrentarle y humillarle, alguien le manda fotos de
la autopsia de Lorena. Luego él mismo es víctima de
una tentativa de asesinato (más que de tentativa
habría que hablar de frustración, toda vez que se
llegó a disparar contra él, pero los tiros fallaron.
Lo que ocurre es que, cuando se modificó el Código
Penal, se agruparon estas dos figuras bajo la
denominación de tentativa). ¿Quien envió a Lavandera
las fotos de la autopsia de su mujer? ¿Quien tiene
acceso a estas fotos?: El equipo forense (médicos y
enfermeros), el equipo policial (policías que
custodian el cuerpo) y el equipo judicial (personal
del juzgado y de Fiscalía). En principio nadie más.
Las fotos que publican los periódicos son del
accidente, o del entorno del lugar donde ha ocurrido
una muerte violente, pero no de la autopsia.
¿Entonces quien?
Noveno. En el periódico El Mundo, de fecha
18-9-2006, el subdirector del mismo Casimiro García
Abadillo revela que, en la casa de Morata de Tajuña,
personas ajenas al comando de "El Chino", pero
conocidas suyas, vivieron en los días previos al
11-M. Dichas personas, según dijo El Chino a Hamido
Ahmidan, eran una familia con niños, y no permitió
que ni Ahmidan ni nadie fueran a la casa a ver
quienes eran. Estas personas, al parecer, se fueron
el 10 de marzo pero el 9 de marzo es el día en qué,
según informe de la UCIE y de la UCI, los teléfonos
usados el 13 M, fueron activados. Deja entrever
Garcia-Abadillo que pudieron tratarse de aquellos
famosos "búlgaros", que compraron teléfonos móviles
en el bazar regentado por Rakesh Kumar. Pero en esto
creo poder discrepar, porque si El Chino no tuvo
inconveniente en que se supiera de sus contactos con
ETA (Declaraciones de Trashorras, de Omar, y de la
propia esposa de El Chino), ¿qué sentido tiene
prohibir a uno de sus hombres de confianza como era
Hamid Ahmidan, acceder a la casa? ¿Tal vez aquellos
no fueran etarras? ¿Y si hubieran sido moros?
Tampoco tiene mucho sentido la prohibición.
¿Entonces quienes eran?
Décimo. En el mismo reportaje a que me refiero en el
punto noveno se dice que la Policía ha encontrado,
en la casa de Morata de Tajuña, dos huellas palmares
anónimas, y otras cuatro dactilares también
anónimas. Se supone que descartarían las de El Chino
y de sus familiares. Bien. Pero si estuvo viviendo
allí una familia con niños, con la manía que tienen
los niños de tocarlo todo, ¿no se hubieran hallado
huellas infantiles a montón?
Decimoprimero. Durante el asalto al piso de la
localidad de Leganés muere un subinspector de los
GEOs, el Sr. Torronteras, el cual se hallaba ya en
la casa y muy cerca de la puerta cuando se produjo
la explosión. El Sr. Torronteras fue enterrado, y
entre los días 17 al 28 de julio, es decir cuando
las dudas sobre los integrantes de los explosivos de
los trenes habían sido expuestos por El Mundo (el
11-7-2006), un zulo que había en la casa de Morata
de Tajuña (donde al parecer se guardaban los
explosivos) aparece quemado (carbonizado dice el
periódico), con lo cual no se puede determinar la
naturaleza de los explosivos que allí se
almacenaban. Pero, me diréis ¿Qué tiene esto que ver
con la muerte del Subinspector?. Pues que
curiosamente, el cuerpo del Subinspector fue sacado
de su tumba, trasladado a unos 700 metros y también
carbonizado. Este hecho se atribuye a fanáticos
musulmanes. He vivido 18 años en país
mayoritariamente musulmán. Puedo decir que, en el
fragor de una lucha, batalla, enfrentamiento, son
incluso capaz de mutilar un cuerpo. Pero, después de
que un cuerpo está enterrado, nunca violan una
tumba. ¿Quien, y por qué? |
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Turno de preguntas |
Despedida del conferenciante |
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Decimosegundo. En el Mundo de fecha 5-9-2006, en un
reportaje de Fernando Múgica a Trashorras, éste
afirma que Jamal, es decir, El Chino, tenía
contactos con ETA, que los agentes de la Policía y
del CNI, venidos de Madrid, a quienes se lo
comunicó, tomaron nota pero le indicaron que les
interesaba implicar a los moros y dejar a ETA
aparte, alegando el momento político que se estaba
viviendo en España. Evidentemente se puede decir que
Trashorras no es persona de fiar, pero nadie ha
hecho, que sepa yo, comentario alguno.
Sin embargo, la afirmación de Trashorras parece
corroborarse por el hecho de que, las tarjetas de
móviles encontradas por la Policía y que se
atribuyeron a Jamal "El Chino", en realidad no
fueron adquiridas por él, según el periódico de
Internet Libertad Digital, sino que fue una
manipulación efectuada por ¿quien? y remitidas a la
autoridad judicial (fecha del periódico 13-10-2006).
Este hecho no era conocido de Trashorras cuando se
publicó la entrevista que le hizo Fernando Múgica
(El Mundo 5-9-2006), o sea mes y medio antes. Esto
quiere decir que las tarjetas fueron adquiridas por
otras personas, y luego se atribuyeron a "El Chino''
para dar mayor similitud al ataque islamistas.
¿Quien dio la orden? Esto coincide con el hecho
siguiente.
Decimotercero. Las falsificaciones. El 21-9-2006 el
Mundo revela que el Ministerio del Interior
falsificó un informe pericial, para ocultar al Juez
del Olmo alguna posible conexión entre el 11-M y
ETA. El 27-9-2006 el mismo periódico amplia la
anterior, pues aparece aparte de la falsificación
del informe, la del libro-registro de salida de la
Comisaría General de Policía Científica. y la
entrada de los escritos de la UCIE solicitando la
práctica de la pericia, sobre un polvo blanco que
resultó ser ácido bórico. Luego el Ministerio del
Interior intenta culpar a los tres peritos autores
de la práctica diciendo que son ellos los
falsificadores toda vez que han firmado el
"borrador" con una fecha actual. Si bien el Código
Penal en su artículo 302 contempla como falsedad en
documento público, oficial y de comercio, y
despachos telegráficos el alterar las fechas
verdaderas, se debe de entender que eso es siempre
que dicha alteración modifique la eficacia del
documento, (modificar la fecha de otorgamiento de un
testamento, por ejemplo o la de entrada en vigor de
un precepto de ley). Pero si se hubiera puesto por
fecha "Año primero del reinado de Assurbanipal, Rey
de Nínive", seguro que nadie les hubiera acusado de
falsedad. Es decir que todo depende de la eficacia
de dicho cambio de fecha. En el caso que nos ocupa,
la fecha no modifica, ni a mejor, ni a peor, el
valor del peritaje, y los peritos lo único que hacen
es reafirmar su tesis, descubrir la falsedad de otra
persona que se atribuye, modificándolo, su trabajo,
y poner a salvo su reputación como técnicos. Y lo
registran para que los superiores no den a esta
reafirmación de peritaje, el mismo destino que se
dio al primero es decir el: "Archívese, sin más".
Pero sí hubo falsedad en documento público por
parte de los superiores, con tal de evitar toda
alusión al ETA.
Decimocuarto. Entre tantos dimes y diretes, sobre la
competencia o no del Juez Garzón, y sobre las
distintos usos del ácido bórico, ha pasado casi
desapercibido el auto de dicho juez dando
prácticamente carpetazo al asunto del "chivatazo" de
alguien cercano al poder, a un miembro de Batasuna,
avisándole de una operación policial. Luego salió a
relucir, tras una investigación de la Guardia Civil,
que el móvil utilizado era de la dotación del
partido político actualmente en el Gobierno, y
concretamente la persona encargada de sus servicios
de seguridad ha reconocido haber usado el móvil en
el momento en que se produjo la filtración, aunque
dice haber llamado a un comisario amigo suyo.
Actualmente esta persona ya no está en dicho puesto…
Decimoquinto. En Libertad Digital del día
14-10-2006, aparece un articulo de Luís del Pino, en
el que se relata que, el día 4 de abril del 2004 es
decir al día siguiente de la explosión del piso de
Leganés, ocurrió algo tremendo. En efecto, la
directora del Instituto anatómico forense, doña
Carmen Baladía, que había trabajado y mucho sobre
los cadáveres de las víctimas del 11-M en los
trenes, se había ido de vacaciones, dejando al cargo
de dicho Instituto al Dr. Pera, pero no se sabe bien
por qué, quien se hace cargo del mismo es el Dr. D.
José Luís Prieto Carrero, que dirige la sección de
antropología de dicho Instituto. ¿Y bien? Dirán
Uds., ¿qué pasa? Pues parece ser que dicho señor,
fue presentado en la Comisión del 11-M como
subdirector de dicho instituto, para desvirtuar lo
de la Sra. Baladía. Pero hay más. En el día antes
nombrado, el Fiscal que se personó en Leganés no
permitió que se acercaran los funcionarios de
Policía Científica (y dicen que con no muy buenos
modales) haciendo trasladar los restos al Instituto
anatómico forense donde estaba precisamente el Sr.
Prieto. Resultado del embrollo, no se hizo la
autopsia de los restos encontrados en el piso, ni
tampoco la prueba de ADN. Teniendo en cuenta además
que la mayor parte de los dedos estaban esparcidos,
no se sabe bien cómo, y además con qué rapidez el
Gobierno averigua quienes eran los que se
"suicidaron''. Pese a todo, el juez Del Olmo no
reaccionó. En este no aporto nada de mi propia
cosecha, pero como noticia me parece harto
interesante, más teniendo en cuenta que se da por un
diario de Internet.
Con todo, quisiera añadir algo más, Recuerdo que,
cuando ingresé en el entonces Cuerpo General de
Policía, lo que hoy se denomina Policía Científica,
era algo más modesto: el Gabinete de Identificación,
que se ocupaba de dactiloscopia, fotografía, e
iniciaba tímidamente lo de balística (antes se
requería los servicios de Artillería). Pues bien, en
Valencia, al frente de este grupo, que dependía de
la B.I.C. estaba José Sancho, excelente compañero y
gran funcionario, y nunca olvidaré esta advertencia:
en el lugar del delito, los primeros que deben de
entrar son los fotógrafos, luego los demás. ¿Por
qué? Pues porque la memoria suele jugar malas
pasadas, sobre todo si el juicio se celebra mucho
más tarde, y no se recuerda muy bien si tal silla
estaba más o menos lejos de la ventana, o si tal
frasco de medicinas estaba en el recibidor o en el
comedor. Incluso me indicó que muchas veces,
estudiando las fotos con detenimiento, se viene a
cambiar por completo el curso de una investigación.
Sin embargo en el asunto que nos interesa hay dos
momentos en los que los fotógrafos de Policía
Científica no pueden actuar: uno, el citado en el
punto seis, en el que los TEDAX se encargan de
fotografiar, desconociéndose donde se encuentra el
carrete; y el otro, el que acabamos de ver, cuando
un fiscal no permite que actúen los funcionarios de
Policía Científica |
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