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Bienvenidos
El Circulo Cultural Aparisi y Guijarro se encuentra
en la
Calle de Garrigues (detrás del ayuntamiento), número
1, en el piso 5º, oficina 13, apartado de correos
46001,
Valencia. Sus puertas están abiertas los lunes y
sábados por la tarde de 17 a 21 horas. Entre sus
actividades más habituales están las conferencias,
excursiones por el Reino, círculos de formación de
jóvenes, publicación de revistas y libros, etc.
Si quieres ponerte en contacto con la Junta del
Círculo llama al teléfono 963 73 49 04 en el horario
anterior.
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Historia del círculo cultural Aparisi y Guijarro
1958 fue un año relevante en la historia de la
España de Franco. El partido único, FET y de las
JONS pasa a convertirse en el Movimiento, inspirado
no ya en los Puntos de la Falange sino en los
Principios Fundamentales y es definido como
“Comunión de los españoles en los ideales de la
Cruzada” o algo así. Ello supuso una apertura del
Régimen a un cierto pluralismo interno más allá de
la anterior interpretación monolítica del Decreto de
Unificación (que seguía en vigor). Al amparo de los
nuevos Principios promulgados, el carlismo, que
operaba en la clandestinidad más o menos tolerada,
tuvo la oportunidad de abrir de nuevo sus círculos,
bien como entidades culturales, bien como
asociaciones del Movimiento. Para lograr ese espacio
vital la Comunión Tradicionalista tuvo que
evolucionar desde posturas de oposición (jefatura
delegada de Manuel J. Fal Conde) hasta la llamada
política de “intervención” (José María Valiente).
Era la época en que Don Carlos Hugo se presentaba
como “el príncipe del 18 de Julio” lejos aún de la
metamorfosis que los últimos años del franquismo y
primeros de la transición habían de traer.
En este contexto nace, acogido a la Ley de
Asociaciones, el Círculo Cultural Aparisi y Guijarro
de Valencia, en el mes de mayo de 1959, con un mitin
multitudinario en el hoy desaparecido cine Rex, de
la calle del Marqués de Sotelo. Fue la primera vez
en muchos años en que por las calles se veía boinas
rojas sin camisas azules. El local fundacional
radicó en el número 7 de la calle del Almirante, un
piso señorial, espacioso, acondicionado para su
nuevo uso por el celo y la generosidad de la familia
Ferrando. El carnet de socio número 1 lo ostenta,
por muchos años sea, don Rafael Ferrando Sales y la
presidencia inicial recayó en don Enrique Martí
Guimerá, que en tiempos de la República ocupó el
mismo cargo en el círculo carlista valenciano.
Tras la fachada de asociación cultural legal
funcionaba la Comunión Tradicionalista como
organización política al margen de las estructuras
del Movimiento, con una espléndida ramificación por
toda la región y secciones especializadas de
Margaritas, Requetés, Pelayos y AET (estudiantes) y
juntas locales, comarcales, provinciales y regional.
Pero el que “daba la cara” ante las autoridades era
el presidente del Círculo, cuya junta era la única
plenamente legal junto a la de la Hermandad de
Antiguos Combatientes de Tercios de Requetés.
Las actividades del Círculo como tal eran
fundamentalmente las conferencias, además de
albergar las celebraciones tradicionales del
calendario festivo carlista: el día de Reyes,
dedicado a la Monarquía Tradicional, el 10 de marzo,
día de los Mártires de la Tradición, durante muchos
años la fiesta de Santiago Apóstol, en recuerdo de
Don Jaime III, la Inmaculada, día de la juventud...
Gracias al buen carácter de los conserjes Paco Langa
y Victoria Cubas, hubo un servicio de bar
espléndido, con comidas caseras. Los veteranos
jugaban sus partidas de juegos de mesa. Los
“políticos” se reunían y los jóvenes hacían de las
suyas.
Además del Sr. Martí desempeñaron la presidencia de
la entidad don Enrique Selva Salvador, Marqués de
Villores, don José María Blasco Fonfría, don Daniel
Beúnza Sáez, don Eduardo Chuliá Vicent en dos
períodos discontinuos, don Carlos Aparisi y Guijarro
de Luzón, don Luis Pérez Domingo, e interinamente
don Pascual Martín-Villalba Medina. Actualmente el
titular es don José Mas García.
Desde 1969, bajo la presidencia de don José María
Blasco, el Círculo editó un boletín informativo que
con el tiempo adquirió apariencia y dinamismo de
revista, si bien las circunstancias políticas y
económicas han condicionado su periodicidad, su
tirada y su formato. En 1973 salía el nº 13, salía
por última vez A.G. como tabloide, en plena crisis
de supervivencia del Carlismo, tras la defección de
quien debía de continuar la obra de Don Javier de
Borbón. Más tarde se reencarnaría en la revista
TODOS/TOTS de AG, con importante ingrediente del
valencianismo cultural, que llegaría a distribuirse
en los kioscos y a sostenerse con los ingresos de
publicidad. Todo ello merced al tesón de Eduardo
Chuliá y su equipo. AG siguió saliendo en varios
formatos, con contenido casi estrictamente político.
En los últimos años ha tomado el relevo el boletín
REINO DE VALENCIA, que a pesar de su limitación de
espacio ha adquirido gran calidad gracias a los
artículos de Luis Pérez Domingo.
Los años de presidencia de Eduardo Chuliá fueron sin
duda los más fecundos, aunque no los más fáciles:
baste recordar la celebración de las tres Jornadas
Forales del Reino de Valencia, que marcaron un punto
de inflexión en la tendencia del valencianismo, la
fundación de la Federación Coordinadora de Entidades
Culturales del Reino de Valencia, el mitin de la
plaza de toros, la primera manifestación por la
“guerra de los símbolos”, etc. |