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Excelentísimo Señor Secretario de Estado
Ciudad del Vaticano
Eminencia:
El
pasado día 28 de octubre, tuvimos el honor de
asistir a la beatificación de los 498 mártires
españoles, de los que 14 eran valencianos de
nacimiento.
Con nuestro más profundo agradecimiento a la Divina
Providencia por habernos deparado tan grandiosa
jornada y poder implorar la ayuda, como dijo S.S. el
Papa, "que intercedan por la Iglesia en España y en
el mundo; que la fecundidad de su martirio produzca
abundantes frutos de vida cristiana en los fieles y
en sus familias", todo lo cual nos llenó de gozo
Pero hubo una circunstancia que nos llenó de
amargura y dolor, que fue el desprecio que ha
supuesto para los valencianos asistentes al acto que
se ignorase la Lengua Valenciana.
Con este comportamiento, la Santa Sede se presta al
juego que imponen los nacionalistas-separatistas
catalanes tratando de imponer sus intentos de
anulación del valenciano, al que denominan como
catalán, para una posterior anexión de la región
valenciana en lo que ellos llaman "los países
catalanes". Lo que supone un principio malicioso
para una pretendida disgregación de nuestra España
eterna.
Históricamente es de sobrado conocimiento que ya en
el siglo XV se hablaba la Lengua Valenciana en Roma
por ser la lengua materna de los Papas Calixto III y
Alejandro VI.
S.S. Juan Pablo II- de feliz memoria- con ocasión de
su visita a nuestra ciudad, en 1982 y en la
celebración de la Eucaristía, celebrada en el Paseo
de la Alameda, ya dijo unas palabras en nuestro
idioma; y el propio Benedicto XVI expresó también
algunas frases en nuestra Lengua Valenciana en su
pasada visita con motivo del Encuentro Mundial de
las Familias, en el año 2006.
Con todo lo relatado queremos dejar constancia de
nuestra respetuosa queja por el dolor de haber sido
marginada nuestra lengua materna en la Oración por
los fieles, durante la ceremonia de beatificación.
Desde aquí, en nuestra España, pedimos a la
Santísima Virgen de los Desamparados y a san Vicente
Ferrer, Patronos del Reino de Valencia, para que les
iluminen y les den valor ante las presiones que sin
duda seguirán recibiendo por parte de nefastos
nacionalismos.
Aprovechamos la ocasión que se nos brinda para
enviarles nuestro más atento y afectuoso saludo en
nombre de todos los componentes de este Círculo,
cuya primera palabra en su secular trilema es DIOS.
En
Valencia, a 3 de noviembre de 2007 de la Era
Cristiana
El
presidente del Círculo, Rubén de Cardeñosa Serrano |