jueves, 31 de enero de 2008

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BIOGRAFÍAS

 

 

Biografías. José María Esteve

La Llosa de Ranes, 1889- Valencia, 8 de agosto de 1936

 

José María Esteve y la cultura valenciana

 

Alcem-se tots els valenciàns

Pera assaltar los febles murs

On se cobejen los tiràns,

I de la entrañilla dels villàns

¡Arrancarem los nòstres furs!

 

L´Hòra del Sacrifici.

Pascual Asins, Pensat i Fet

 

Dentro de los grandes hitos del carlismo en defensa de la cultura valenciana es bien conocida la titánica tarea que encabezó el Círculo Aparisi y Guijarro durante los años de la llamada transición en contra del pancatalanismo de las instituciones autonómicas. Sin embargo, estas actividades que desembocaron en las mayores movilizaciones de la historia del pueblo valenciano -siempre al margen de las estructuras partidistas- no son más que la culminación de una acción constante y permanente en la promoción de la cultura valenciana. El Carlismo nace del arraigo a la tierra y a la Tradición, por lo tanto era inevitable que el Carlismo estuviese a la vanguardia de la cultura realmente popular.

 

En la potenciación, difusión y promoción de la cultura valenciana de inicios del siglo XX es inevitable citar a José María Esteve i Victoria, autor prolífico y de gran altura intelectual que supo dinamizar las letras y la cultura valenciana, alejada de clientelismos de todo tipo.

Calle en recuerdo a José María Esteve en La Llosa de Ranes

Nacimiento

 

José María Esteve y Victoria, “Pep”, como era conocido entre sus amigos y como firmaba muchas colaboraciones periodísticas y literarias, nació en 1889 en el municipio valenciano de La Llosa de Ranes, en la comarca de La Costera. Su familia era humilde, aunque no pobre. Su padre era un campesino que trabajaba su pequeña propiedad, con la que sacaba adelante a la familia. Su apego al campo y al campesinado lo deja plasmado entre otros en la siguiente décima:

 

EL LLAURADOR DESCONEGUT

 

  ¡Llaurador!.... -Fertilitat

i exuberancia de l´horta...-

 síntesis morena i fòrta

 del nostre gloriós pasat-

Hui te rendix la Ciutat

 l´homenatge que´t debía,

 dedicante en la Gran Vía

 monument bell i sencill,

 per a que segues espill

 de la racial valencianía.

 

Desde muy joven estuvo formando parte del pujante Carlismo de su pueblo natal y frecuentó los ambientes regionalistas políticos y culturales. Era asiduo del casino y del sindicato Católico Cristo del Milagro, hoy cooperativa agrícola bajo el mismo patronazgo, donde se organizaban los carlistas y las fuerzas antirrepublicanas de La Llosa. Sin embargo, José María dejó el pueblo para trasladarse a Valencia, aunque allí mantuvo casa, que visitaba muy frecuentemente. También mantuvo y mantiene familiares. Trabajó como tipógrafo en La Voz Valenciana, y más tarde fue corrector y articulista en el Diario de Valencia, diario carlista decano de la prensa valenciana.

Dos ejemplares de la revista "El cuento del Dumenche"

Periodista y escritor

 

En la década de los diez, fundó y dirigió varias revistas en lengua valenciana, como Foc i flama (dedicada al arte fallero), Rondalles noves y la muy célebre Pensat i fet. Esta última, de tipo humorístico, fundada en 1912, alcanzó una gran importancia –en 1923 tenía una tirada de 50.000 ejemplares-. Tal éxito le permitió continuar editándose hasta 1972. Fue una revista insigne en la producción cultural en lengua valenciana, cuya fama alcanza hasta nuestros días, en que ha comenzado a reeditarse por la catalanista Acció Cultural del Pais Valencià, cosa que no le gustaría a Pep. También escribía en diversos diarios y revistas que él mismo fundó: El Cuento del Dumenche (1914), Cultura Valenciana (1926), La Degollà Nova (1909).

 

Entre los colaboradores de las revistas que fundó nos encontramos a los nombres más ilustres de las letras valencianas del siglo XX: Xavier Casp, Josep Monmeneu i Gomeç (presidente de Lo Rat Penat), Vicent Casp i Verger, Miquel Adlert Noguerol, Carlos Salvador (castellonense, fundador de los cursos de lengua valenciana de Lo Rat Penat), Eduard L. Chavarri, Bernat Morales, Francesc Ombuena i Thous, Pere Bonet Alcantarilla, el Padre Fullana O.F.M, etc...

 

Poesía

 

Cultivó la poesía en su obra Carantoines, intentando una creación que superase las tendencias del neocostumbrismo que presentaba en algunos círculos valencianistas una limitación de temas en torno a la idealización hortelana y al paisajismo sentimental. Así el castellonense Enric Salvador i Gales en “I el cel és blau”. En este intento se sitúa también Francesc Alemany i Vives, de Vinaroz, persona de vastísima cultura, licenciado en Filosofía y Letras, dinamizador del valencianismo cívico y político castellonense y que llegó a ser miembro de la Real Academia Española, Real Academia de Historia, Hispanic Society of New York y de la Academia les Bones Lletras de Barcelona entre otras. Su poesía se basa en temas de vanguardia (sin llegar al surrealismo que introdujo en España el poeta carlista malagueño José María Hinojosa, también asesinado por los rojos como José María Esteve), tocados de un fino sentido del humor y de la ironía fuertemente influidos por Ramón Gómez de la Serna, como en “Les taronges amargues”. Ese fino sarcasmo también lo usó José María Esteve en su colaboración diaria en verso en Diario de Valencia en el que trataba principalmente temas políticos y sociales. Una recopilación de las colaboraciones fue publicada en 1932, con prólogo de Luis Lucía. La portada la presiden los símbolos valencianos: la Reial Senyera y Lo Rat Penat.

 

EL POBRE TROTSKI

 

Trotski es victima flagrant

de la seu´obra –el Soviet-

i per lo mon vaga inquiet

igual qu´el Judío errant.

Del seu sí el van expulsant

les nacions com un malait

i Alemania li ha impedit

inclús el pas per sa sona…

¡Que eixe pago el diablo dona

a aquells que be l´han servit!

 

Teatro

 

El teatro valenciano del primer tercio del siglo XX se ve favorecido por un periodo de bonanza económica que posibilita la apertura de nuevas salas teatrales. En Valencia por ejemplo abre Eslava (1908), Pomea (1909), Martí (1916) o el Teatro Regional (1929). Destaca especialmente el teatro Novedades (1908) dedicado al teatro en valenciano hasta 1933. También los teatros de los círculos carlistas servían de escenario para la representación de obras clásicas y actuales. Las salas pervivían por la fidelidad del pueblo, que acudía especialmente a las obras en valenciano. Sin embargo la irrupción de autores como el madrileño Jacinto Benavente o el grancanario Benito Pérez Galdós el teatro en castellano acaba por igualarse en la cartelera, y son varios los autores valencianos, como el alicantino Carlos Arniches los que optan por la lengua castellana para su producción.

 

Pese a todo, la regularidad del teatro en valenciano en el cartel denota una pujante producción. El teatro en valenciano cuenta con medios de difusión propios: Nostre Teatre, La Comedia Levantina, Galeria d´Obres Valencianes, etc… También El Cuento del Dumenche (fundada por José María Esteve como hemos señalado) acoge en sus páginas la difusión del teatro. De 1914 a 1916 en El Cuento del Dumenche se desarrolla una interesante polémica sobre la realidad del teatro valenciano. Preocupa la pobreza, la falta de innovación y las dificultades para la incorporación de nuevas tendencias. Miguel de Unamuno, gran admirador de la lengua valenciana, llegó a terciar en la polémica desde periódicos de tirada nacional, quejándose de que  los valencianos usaran el valenciano prácticamente en géneros menores como el sainete, pero apenas se hubiese intentado escribir tragedias o dramas.

 

La producción teatral en valenciano descansa por tanto básicamente sobre las Zarzuelas, los Sainetes, los libros de Falla y los milagros vicentinos. José María Esteve nos dejó las siguientes obras: A una novençana se li ha perdut el marit, Els magos del xiquet pobre y ¡Filla de sa mare! Las mismas se enmarcan dentro del denominador común del teatro valenciano de su época, popularísimo aunque con dispar valor estético.

 

Autores valencianos teatrales contemporáneos a José María Esteve  con los que compartía inquietudes y tertulias eran entre otros Eduardo Escalante (admirado por Unamuno), Estanislao Alberola, Francesc Barchino o Peris Cella. Entre los valencianos en lengua castellana destaca, junto a Arniches, José Luis Almunia Reboul, Marqués de Tejares, autor teatral y letrista de Zarzuelas y colaborador de La Voz Valenciana, donde trató a Esteve. Además destacó como crítico de arte y pintor impresionista, bajo el pseudónimo de “Farfán de los Godos”. Fue, como José María Esteve, asesinado por los rojos en 1936.

Bandera de los carlistas de La Llosa de Ranes

  

La lengua valenciana

 

Firme defensor la lengua valenciana, no se dejó persuadir por las tendencias fabrianas. En El Cuento de Dumenche hace una clara declaración de intenciones en cuanto a la lengua:

 

"El Cuento del Dumenche serà tribuna eminentment llevantina; polèmiques, tendensies, llibres, poesies, estrenos, conferènsies...., tot lo que tendixca a enaltir la nostra llengua serà nostre tema.

 

Respecte a ortografia no seguim més tendensies que la qu'el poble -eixa machoria que més llich el valensià- nos obliga a tindre. Avans qu'enseñar al poble a escriure, hia qu'enseñarlo a lechir, y ho conseguirem més fàsilment atenent a la expresió eufónica.

 
Cada autor pot escriure en la ortografia que crega més convenient; nosatros la respetem, pero no olvidem que escribim per a el poble, y el poble cuant llich, vol llechir com parla: clar y net..."

 

El Cuento del Dumenche mantenía un carácter marcadamente popular que pretendía fomentar la lectura en valenciano aprovechando el fenómeno lector en torno al castellano que se había expandido durante el Romanticismo por medio del folleto y la novela histórica. Desde sus páginas se criticaba con firmeza el estilo “llemosinista” que habían cultivado Llorente y sus seguidores. En los galicismos y el uso de sintaxis ajenas al valenciano residía la poca difusión cultural del valenciano. El llemosinismo creaba una lengua artificiosa y artificial, de juegos florales y reuniones de salón, dando lugar a unos usos inadecuados para el discurrir diario, más influenciados por la literatura ultrapirenaica que por los clásicos valencianos y el hablar cotidiano. El Cuento del Dumenche dotó a las letras valencianas de valor artístico y de corrección gramatical, llevando a tratar en valenciano temas comunes que por lo general solo se plasmaban en castellano en la prensa escrita.

 

 

Su carácter y compromiso social

 

Su amigo Ricard Sanmartín dice de él: No es deixà portar pels afalacs de l'èxit literari i es donà tot ell a la tasca excel·lent de la seua vida massa activa, o siga a la propagació de les idees socials catòliques, iniciades tan enlairadament per Lleó XIII. En aquest aspecte destaca la seua llavor en la Casa dels Obrers de Sant Vicent Ferrer [la sede todavía está en la calle Caballeros] i ara direm,de passada que la seua devoció a aquest Sant tan nostre el portava a l'extrem que les seues paraules, com les del sant, foren sempre en llengua vernacla.

 

El mismo autor hace de si mismo una presentación en Cuento de Dumenche: "...Tan pronte me vull en la sanc el fóc del entusiasmen per lo viure, com m'abatixen unes ombres espeses de pesimisme i de dolor. Tinc un visi: l'afisió a la literatura. Un altre visi: el escriure i el parlar sempre en valencià. Tinc tres defèctes capitals: no saber voler mal a ningú, no saber dir que no a res, sentir com lo meu cor vibra igual que la corda d'un arpa a la més petita emosió de sentiment. M'encanta l'harmonia de lo humil. Me causa violència el portar a ningú la contraria. Per a mí no existiria el mal; no m'explique que hi haja qui puga anyorarlo, compréndelo, cométrelo, per el plaer espiritual de saborechar un delit. Tin pera tota clase d'afectes obert el cor a tot hora y se cobijarlos con din d'un sagrari. No aprofite per a polític, perque no sé finchir, ni mentir, ni adular. Porte en la imachinasió molts proyéctes -soc español-. Ame el viure tranquil y pasífic. Vullc, si Deu me dixa, formar un llar que siga com un niuet d'amor, de pau i de benestar humil, a on la vida pose sobre'ls nostres caps una bendisió patrialcal. Volguera posseir la virtut de saber fer conmoure a la gent des de les taules d'un escenari. Y vullc, cuant me case, tindre un fill que siga un esforsat caudillo del poble en la creu redentora del més pur ideal: L'ideal de la Patria valenciana. I Que, per ell, la Patria siga salva, lliure i gran..."

 

Tenía una gran capacidad para el trabajo y una enorme preocupación por los problemas sociales y por la cuestión obrera, en consonancia con la doctrina pontificia y los manifiestos y el pensamiento de los Reyes Carlistas, legítimos de España. Según Josep Zacares Chisvert, de la antigua Caixa de Previsió Social del Regne de València: "Entre les moltes tasques que sobre ell pesaven la que l'imposava el càrrec de conseller obrer de la Caixa de Previsió Social del Regne de València era la que ab més afeccio suportava". Fue presidente de la Casa dels Obrers de Valencia (cuyos locales cedía desinteresadamente a la Comunión Tradicionalista siempre que los Círculos se quedaban pequeños) y de la Confederació d'Obrers Catòlics de Llevant.

 

Otro testimonio de su laboriosidad no lo dá él mismo:

"Les meues hores de descans les dedique al treball; sols me dóna pena que els que estan sempre descansant no treballen un poc per a evitar que la revolució marxista acabe ab Espanya i en ells".

 

De profundas convicciones religiosas fue hombre contemplativo y apostólico. Pasaba largos tiempos junto al Sagrario en compañía de Jesús Sacramentado y tenía un gran celo por la conversión de todos los apartados de la Fe.

 

LA FESTIVITAT DE LA PURÍSIMA

 

El que no celebra huí

la festa de sol a sol,

ni es cristiá, ni es espanyol

ni té comput el juí.

Això no obstant, haurá qui

per necio treballará,

pero el catòlic dirá

qu´el Gobern que tal decreta

manará de la <<Gaceta>>

mes de sa conciencia ¡cá!

 

Bandera de los requetés de Llosa de Ranes

 

José María Esteve y el Carlismo

 

José María Esteve militó en el Carlismo, en el cual llegó a ser una figura destacada. En la doctrina carlista veía encarnado su apasionado amor por Valencia y España, y el afán de que la fe católica sea la inspiradora de las nuevas glorias de la Patria, como dice el himno regional valenciano. En las elecciones de 1933, triunfaron las candidaturas de la Derecha Regional Valenciana, que presentaba listas conjuntas con la Comunión Tradicionalista. Llegó a ser diputado provincial y consejero del Ayuntamiento de Valencia por la Comunión Tradicionalista. Por entonces, su actividad política era frenética participando en multitud de actos de la Comunión por todo el Reino de Valencia, muchos de los cuales acababan en trifulcas con las fuerzas de orden público, que arremetían indiscriminadamente contra los carlistas, y contra elementos anarquistas, izquierdistas y anticlericales (la famosa expresión “acabar como el Rosario de la Aurora” tiene su origen en el enfrentamiento entre los jóvenes carlistas que defendían esta muestra de religiosidad popular contra los blasquistas). En 1934, se sintió atraído por la Falange, en la que acaba ingresando. Sin embargo siendo falangista nunca renegó del Carlismo, como recuerdan los falangistas y carlistas que lo conocieron. En su militancia en Falange los dos últimos años de su vida pesó sin duda la influencia de Adolfo Rincón de Arellano. Este cardiólogo que llegó a ser alcalde de Valencia de 1958 a 1969 pasó de la AET a las JONS. Ramiro Ledesma en el nº 21 de La Conquista del Estado comentando la muerte de Don Jaime hace un llamamiento a las masas carlistas, después de referirse en términos de admiración al Rey Carlista. Señala Ramiro Ledesma entre otras cosas que “El culto a la tradición española se había refugiado casi en su totalidad, durante los últimos cincuenta años, en las filas entusiastas del carlismo” “Nadie podrá negar que han militado en el tradicionalismo, poblando los requetés carlistas, grupos de españoles que representan por su decisión y entereza los mejores valores de la raza” Sin embargo las heterodoxías del jonsismo lo volverán a acercar a la AET. José Antonio encomienda entonces directamente la formación de la Falange valenciana y consigue captar la atención de carlistas como José María Esteve o Casilda Castelví.

 

El 8 de Agosto de 1936, José María Esteve fue detenido y su cadáver fue hallado pocos días después. No hay testigos de su martirio. Algún pseudohistoriador malintencionado llegó a especular con la inusitada posibilidad de que fuese delatado por un panadero carlista al que previamente había prestado una cierta cantidad de dinero. Algo totalmente disparatado, por cuanto el propio panadero dio refugió al propio José María Esteve y fue asesinado al día siguiente. Testimonios más fidedignos de La Llosa de Ranes y de Valencia y la lógica hace concluir que José María Esteve era suficientemente conocido para ser un objetivo de los criminales rojos,

 

En su pueblo natal, La Llosa de Ranes, todavía hay una calle dedicada a este importantísimo escritor valenciano. Cuando el partido socialista se hizo por primera y única vez en 1999 con la alcaldía del pueblo su primera medida de desgobierno fue intentar quitar el nombre del escritor y mártir. Pero una laudable reacción del pueblo, que aún conserva tantos vestigios del otrora pujante carlismo, impidió la ignominia. La placa que en la iglesia del pueblo recordaba el martirio de José María Esteve, al otro mártir de la Cruzada del pueblo, el franciscano José Sancho y a Antonio Tortosa, carlista de La Llosa muerto durante la campaña rusa de la División Española de Voluntarios, fue retirada por las autoridades eclesiásticas, pero rescatada por el carlista llosero José Chust. Asimismo Esteve tenía dedicada en Valencia Cap i Casal una calle, y que cuyo nombre fue cambiado durante los años de socialismo municipal a “Periodista Azzatti”, un periodista-político masón gaditano, hijo de un garibaldiano exiliado de Italia, profundamente anticlerical (llegó a “declarar la guerra a Dios”) sin la más menor importancia en las letras castellanas o valencianas. Un cambio que claramente les retrata.

 

Víctor Ibáñez

 

Agradecimientos: a José Chust de La Llosa de Ranes, y a Luis Pérez Domingo de Valencia por la ayuda aportada.

 

Obras consultadas:

Historia de la Literatura Valenciana, Volumen II. José Luis Sirera.

Obras de José María Esteve.

“Catálogo de Publicaciones Valencianas”. José María Navarro

Revista “Boina Roja”

Revista “¡Avant!”

Revista “No importa”

Cruz y placa de la Iglesia de La Llosa de Ranes que recuerda a los lloseros muertos por el comunismo, entre ellos José María Esteve

 

 

 

 

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