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Dios
1-¿Cuál es la divisa de
la Comunión Tradicionalista?
Dios, Patria y Rey. La
escribieron nuestros padres, que constituían
la España católica y monárquica.
2-¿Por qué decís que
fue escrita por nuestros padres?
Porque la heredamos de
nuestros mayores como rico patrimonio, como
Ley fundamental del Reino, como lema
glorioso de nuestras banderas, como grito de
guerra contra nuestros enemigos.
3-¿Tiene la sociedad,
como el individuo, el deber de dar culto a
Dios?
Lo tiene. La sociedad
humana fue constituida por Dios, autor de la
naturaleza, y de Él emana, como de principio
y fuente, toda la copia y perennidad de los
bienes en que la sociedad abunda.
4-¿Qué religión ha de
profesar el Estado?
Siendo necesario al
Estado profesar una religión, como afirman
los grandes Doctores, ha de ser la Católica,
Apostólica y Romana, por ser la única
verdadera.
5-¿Puede un
tradicionalista ser liberal?
No puede serlo, porque
el liberalismo arranca del protestantismo y
desciende en línea recta de los réprobos
principios de Lutero, siendo uno de los
principios a que obedece la negación de Dios
en la gobernación de las cosas del mundo.
Sin ser liberal se puede, y aún se debe,
amar la verdadera libertad, que es hija de
Dios.
6-¿Cómo calificaba Pío
IX al liberalismo católico?
De “peste, la más
perniciosa, error insidioso y solapado,
verdadera calamidad social, pacto entre la
justicia y la iniquidad, pérfido enemigo,
etc, etc”
7-¿Qué nos impone el
deber de ser católicos?
El de profesar abierta
y constantemente la doctrina católica y
propagarla cada uno según su saber y sus
fuerzas, como también el de ser hijos
sumisos del Papa y demás autoridades de la
Santa Iglesia.
8-¿Deben los
tradicionalistas la Unidad Católica?
Sí. Es nuestro mayor
timbre de gloria; y aún políticamente
hablando, es el medio más eficaz para que
haya unidad y unión en toda España. No por
otro motivo, sino por este solo, es tan
combatida, y le profesan tanto odio los
sectarios y los incrédulos. Esto no
obstante, sabemos muy bien que el creer ha
de ser obra del entendimiento y de la
voluntad por medio de la gracia divina, y
que nada debe ser tan voluntario como la
religión, la cual, por lo mismo de ser
forzada, sería nula. No entienden así la
libertad... los liberales, que nos querían
hacer laicos a la fuerza.
Patria
9-¿Qué quiere decir
“Patria”?
La Patria es cosa
natural. Es la herencia de nuestros padres,
el tesoro de nuestros hijos, la tierra donde
hemos nacido, el hogar que ha sido testigo
de nuestras alegrías y de nuestros dolores,
es la lengua que hemos aprendido y con la
cual nos expresamos fácilmente...
10-¿Es un deber de
conciencia defenderla?
Por ley de naturaleza
estamos obligados a amarla y defenderla, de
tal manera, que todo buen ciudadano ha de
estar pronto a arrostrar la misma muerte por
su Patria.
11-¿Qué relaciones
deben de mediar entre la Iglesia y el
Estado?
La Iglesia no puede ser
sospechosa a los gobernantes ni a los
pueblos. A los gobernantes les amonesta a
seguir la justicia y a no desviarse jamás
del deber, y al mismo tiempo refuerza su
autoridad. Las cosas que se refieren al
orden civil, la Iglesia no se las disputa,
sino que reconoce que pertenecen a su
autoridad y a su supremo imperio; en
aquellas otras, cuyo juicio, por diverso
aspecto, pertenecen a la potestad sagrada y
civil, quiere la Iglesia que exista entre
ambas potestades concordia.
12-¿Qué cosas
pertenecen a la Iglesia, y qué a la potestad
civil?
Todo cuanto, de
cualquier modo que sea, tenga razón de
sagrado, y todo lo que pertenece a la
salvación de las almas y al culto de Dios,
todo ello cae bajo el dominio y arbitrio de
la Iglesia; pero las demás que el régimen
civil y político, como tal, abraza y
comprende, justo es que le estén sujetas,
puesto que Jesucristo mandó expresamente que
se de al César lo que es del César y a Dios
lo que es de Dios.
13-Los pecados de la
sociedad ¿son castigados en esta vida o en
la otra?
La justicia de Dios
tiene reservados, para los individuos,
premios para las buenas obras, como castigos
para los pecados. Mas los pueblos y naciones
que no pueden perdurar más allá de la vida,
menester es que en la tierra lleven el
merecido de sus obras. Podrá ser que, por
justos juicios de Dios, pues no hay pueblo
alguno que no tenga algo de laudable, a
algún pueblo prevaricador le salgan bien sus
empresas; pero es ley firmemente establecida
que para que la suerte de un pueblo sea
próspera, importa el que por el pueblo se
rinda culto a la virtud y en particular a la
justicia, madre de todas las otras. “La
justicia levanta a la nación, más el pecado
hace miserables a los pueblos”.
14-¿Qué humano remedio
hay para la regeneración de España?
Por lo que estamos
viendo y palpando, no hay otro remedio que
la Monarquía Tradicional. Debemos creer que
España esté destinada si no a morir, a
sepultarse en el caos. Cuestión de tiempo y
de acción continua nuestra. Los verdaderos
tradicionalistas no necesitamos de
esperanzas ni ilusiones lisonjeras para
seguir constantes en la empresa comenzada
hace 100 años; pues los grandes caracteres y
los corazones hidalgos, antes que el
aliciente del triunfo atienden al
cumplimiento del deber. SI no queremos ser
indignos de nuestros padres, ya sabemos cual
ha de ser nuestra conducta.
Rey
15-¿Qué y cómo se
entiende por Rey, tercer lema de la bandera
carlista?
Rey por la Gracia de
Dios. Porque por lo que hace a la autoridad
la Iglesia enseña con razón que viene de
Dios, mientras que el liberalismo afirma que
de la soberanía nacional emana todo poder,
negando por consiguiente que la autoridad es
de origen divino.
16- Y haciendo dimanar
de Dios la autoridad, ¿no parece menoscabar
la supremacía del que la ejerce, sea Rey o
su equivalente?
No es así; antes bien,
dando a la autoridad ese origen divino, se
refuerza el poder civil y su ejercicio y se
le da una mayor dignidad y un mayor respeto
de los ciudadanos.
17-¿De que defecto
adolece la tan sobada “soberanía popular”?
Del que al negar a la
autoridad todo origen divino, se abre la
puerta a toda corrupción. Armada la multitud
con la creencia de su propia y única
soberanía, se precipita fácilmente a
promover turbulencias y sediciones; y
quitados los frenos del deber y de la
conciencia, solo queda la fuerza, que raras
veces puede contener los apetitos de las
muchedumbres, formadas siempre de los menos
cultos y los menos aptos.
18-¿Y qué es esto del
sistema de mayorías?
No es más que una
triste comedia liberal; siendo, por otra
parte, un disfrazado derecho de la fuerza,
una… dictadura de los más.
19-¿Y qué me dice del
sufragio universal?
Que, generalmente, es
una farsa, una mentira. Y si fuese una
verdad, constituiría el monopolio de la
ignorancia, o el monopolio de la riqueza.
20-¿Qué es la Ley?
La Ley no es otra cosa
que “el dictamen de la recta razón
promulgada por la potestad legítima para el
bien común”.
21-¿Somos libres para
obedecer o no las leyes?
Justa y obligatoria es
la observancia de las leyes, no por la
fuerza o amenaza, sino por la persuasión de
que se cumplen como un deber. Esto es lo
cristiano y lo lógico… Pero si están en
abierta oposición con el derecho divino, con
el derecho natural y contra la conciencia
del buen ciudadano, entonces la resistencia
a esas leyes es un deber.
22-¿Debe el Rey
sujetarse a las leyes como cualquier
ciudadano?
Claro que sí. Los reyes
de Aragón no tomaban nombre de rey hasta
después de haber jurado en Cortes la
observancia de las leyes del Reino. Carlos
II, disponiendo en su testamento que Felipe
V fuera reconocido por rey legítimo, añadía:
“… Y se le de luego sin dilación la
posesión… precediendo el juramento que debe
hacer de observar las leyes, fueros y
costumbres de dichos mis reinos y señoríos”.
Y así hicieron los reyes de nuestra Dinastía
en las guerras carlistas.
Fueros
23-¿Son los Fueros
parte integrante de nuestro programa?
Son parte esencial de
nuestro sistema político. El regionalismo ha
sido defendido siempre por nuestra Comunión
desde que vino a la vida. La restauración de
los antiguos Fueros y libertades,
atemperándolos a las necesidades de los
modernos tiempos, ha sido firme voluntad de
nuestros reyes y los carlistas.
24-¿No limitan los
fueros el poder del Rey?
No ha sido jamás el
Tradicionalismo defensor del poder absoluto,
es decir, favorable a una monarquía
cesarista. El poder del Rey, primeramente,
está limitado por sus deberes para con Dios,
y por sus deberes para con sus súbditos. En
segundo lugar, tiene una limitación general
que abraza mil casos particulares, pues
antes que rey es padre de los pueblos que
Dios le ha confiado, y como rey y como padre
debe querer todo el bien posible a su
pueblo, y alejar de él en lo posible todo
mal.
25-El Regionalismo ¿no
engendra, como dicen los separatistas el
separatismo?
De ninguna manera, como
no sea en los que tengan albergado en su
corazón el fermento del antiespañolismo.
Somos nosotros los tradicionalistas,
fervorosos amigos de la unidad de la Patria
española, pero asimismo decididos defensores
de todas aquellas libertades municipales y
regionales que la revolución ha ido
destruyendo en todas partes. Nuestra
monarquía sería llamada federal, si
esa palabra no fuese algunas veces
desnaturalizada. Digamos, pues, que es
representativa por oposición a la
parlamentaria, de la que abominamos por
el mal que ha hecho a España.
26-Los Fueros ¿son
favorables o no a la libertad?
La ínclita Castilla fue
libre, las heroicas Navarra y Vascongadas y
el nobilísimo reino de Aragón fueron los
pueblos más libres del mundo con las grandes
prerrogativas de que gozaron. Lo mismo lo
serían una vez restaurados sus Fueros y sus
libertades.
Juan María Romá.
Barcelona. 1934 |