martes, 05 de junio de 2007

Dios.Patria.Fueros.Rey Legítimo 

 

 Índice

 

 Círculos carlistas

 C. C Aparisi y Guijarro

 C. C. C. San Miguel

 C. C. La Lealtad

 

 Secretaría de prensa

 Comunicados

 Noticias

 Notas de prensa

 Especiales

 

 Opinión

 Política

 Bióetica y moral

 El rincón de Federico

 

 El carlismo

 Artículos de historia

 Pensamiento   tradicionalista

 Documentos históricos del carlismo

 Monografías

 Biografías

 Archivo histórico carlista

 

 Jóvens carlistes

 

 Crítica literaria

 

 Extras

 Himnos y canciones

 El carlismo en tu PC

 

 Prensa carlista

 Boletín Reino de Valencia

 Ahora Información

 

 Enlaces

 Comunión Tradicionalista Carlista

 Cruz de Borgoña

 

 Bazar carlista

 

 

 

 

 

 

DOCUMENTOS HISTÓRICOS DEL CARLISMO

 

  

S. M. C. Don Carlos VI (Carlos Luis de Borbón-Braganza)

Conde de Montemolín

Madrid, 31 de enero de 1818- Trieste, 13 de enero de 1861

 

14/09/1846. Proclama de don Carlos VI a los españoles

 

Españoles:

 

Cumplia à mi dignidad y mis sentimientos esperar el desenlace de los acontecimientos que hoy veo, sin sorpresa, consumados en España, y mas aun no desmentir cuanto os anuncié en mi manifiesto de 23 de mayo de 1845.


Entonces os hice conocer mis principios; que mis deseos no eran otros sino sacar à nuestra patria del caos en que se halla sumergida; obrar la solida reconciliacion de los partidos; daros la paz y ventura de que tanto necesitais y habeis merecido. Los resultados no han correspondido à mis desvelos, y vuestra esperanza ha quedado defraudada.
Vuestro deber y mi palabra nos imponen nuevos esfuerzos, para cumplir la mision que nos está encomendada.


Llegó pues, el momento, Españoles, que tan cuidadosamente quise evitar á costa de tantos sacrificios de vuestra parte y de la mia: fuera mengua para vosotros y mancilla para mi, ser ahora menos esforzados que siempre os estimó la Europa.
No conozco partidos, no veo sino Españoles, y todos ellos capaces de contribuir poderosamente conmigo al grande objeto para que la divina Providencia me reserva. Os llamo pues á todos, de todos espero y de ninguno temo.


La causa que represento es justa: ningun obstaculo debe retraernos para salvarla: el resultado es cierta, pues cuento que celosos, activos y valientes, acudireis solicitos al llamamiento que os hago.


Quiero, y os encargo, que no mireis á lo pasado. La era que va á empezar no debe parecerse à la pasada: la concordia debe restablecerse en todas sus partes entre los Españoles: cesan los epitetos, los odios y los agravios.


Las instituciones propias de la epoca, la santa religion de nuestros mayores, el libre egercicio de la justicia, respeto á la propiedad y la amalgama cordial de los partidos, os garantizan la felicidad por que tanto suspirais.


Cumpliré cuanto os prometí y ofrezco; y en el momento del triunfo nada me será tan grato ni me complacerá tanto, como considerar que no hubo vencedores ni vencidos.
Os doy las gracias por vuestros sufrimientos, constancia y cordura. Admirador de vuestra valor, y de vuestras hazañas, sabré recompensarlas en el campo de batalla.

 

Carlos Luis

 

Bourges, 14 de Setiembre de 1846.

 

 

 

 

Esta página está editada por la Comunión Tradicionalista Carlista del Reino de Valencia. Las opiniones vertidas son responsabilidad de sus autores salvo aquellas sin firma, de las cuales se responsabiliza el editor de la página. Se permite la reproducción de los textos e imágenes, siempre que se utilicen de buena fe y se cite autor, si lo hubiere, y procedencia