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ALGUNAS ALTERNATIVAS Y SUGERENCIAS ANTE LA
REVISIÓN DE LA CONSTITUCION ESPAÑOLA
Todavía no estaba aprobada la vigente
Constitución y la rechazamos explicando las
razones que nos movían a ello.
Que a la sazón tuvimos razón lo demuestra el
que de campos ajenos al nuestro están
surgiendo voces, muchísimas voces, que piden
su reforma. Los carlistas volvemos a
levantar la nuestra para indicar una serie
de criterios que se deberían seguir y los
puntos principales.
Para ampliar esta motivación consúltese el
documento
“El Sistema es el problema. Justificación de
las alternativas carlistas de revisión
constitucional”, del 16 de septiembre de
2005.
PREÁMBULO
Ha sido siempre tradición de los pueblos
españoles, sólo rota por las últimas
constituciones, comenzar sus leyes, patentes
y fueros con la invocación divina.
Propugnamos que esta costumbre se
restablezca como signo de repudio de la
apostasía política moderna.
PRINCIPIOS GENERALES
I
Propugnamos que la Religión Católica,
Apostólica y Romana sea reconocida a todos
los efectos como parte integrante del ser de
España, sin perjuicio de los derechos de los
súbditos y residentes extranjeros no
católicos.
Las formas de cooperación entre la Iglesia y
el Estado serán materia de acuerdo entre la
Corona y la Santa Sede.
II
Recordamos que las Cortes Generales no son
omnipotentes, y su voluntad, cualquiera que
sea, no puede traducirse en realidades.
III
La Constitución debiera adaptarse a la
realidad de España, prescindiendo de las
ideologías, y contribuir a la consecución
del bien común.
IV
Se debe partir de que el Estado no es la
fuente absoluta ni exclusiva del Derecho. Su
pretensión de dirigir y regular la vida
social impide la dinámica de los cuerpos
intermedios y usurpa sus funciones.
V
Los impuestos tendrían que ser aprobados por
quienes han de pagarlos.
VI
Las funciones de gobierno deberían ser
incompatibles con las de representación
popular.
Quien gobierna al pueblo no puede
representarlo.
La defensa del pueblo corresponde a las
Cortes Generales y no a organismos o
personas segregados.
PUNTOS PARTICULARES
1. Derecho a la vida
La vida humana, desde el instante de la
concepción hasta la muerte natural, debe
respetarse como sagrada e inviolable.
Comentario: La existencia de vida, y por lo
tanto de persona, desde la fecundación, la
atestigua la ciencia. La moral se limita a
prohibir matar.
2. Familia, matrimonio
La familia es una realidad social anterior
al Estado, constituida por el matrimonio de
hombre y mujer, y su prole.
Se debe hacer constar en cualquier texto
constitucional que el matrimonio es
exclusivamente esta unión de hombre y mujer,
con fines de convivencia y procreación.
Creemos necesario restaurar el matrimonio
indisoluble, hoy abolido: Con ello no se
podría aplicar ninguna ley de divorcio a los
matrimonios contraídos en la Iglesia, ni a
los civiles en los que los contrayentes
hiciesen constar su intención de
permanencia.
La estabilidad familiar debe tenerse en
cuenta en toda tarea legislativa y
económica. Las normas hereditarias
contemplarán al mismo tiempo las costumbres,
la libertad y las necesidades del bien
común.
Comentario: La familia no goza en nuestra
ordenación legal de ninguna protección.
Tener hijos está gravado fiscalmente. La
facilidad con que hoy se pueden romper los
matrimonios es la primera causa de la crisis
social.
3. España prevalece sobre las fórmulas
escritas
Es erróneo el intento de encasillar el ser
de España en los esquemas del Derecho
Político Racionalista. España era una
realidad y actuaba antes de que surgiese
ninguna constitución. Si existía y actuaba,
era UNA.
4. España es diversa en su unidad
La variedad de los pueblos y tierras de
España también es real. Variedad física y
geográfica que ha dado lugar a diferentes
leyes, usos y costumbres. Desde que en
España hay civilización, todos sus pueblos
se han reconocido hermanos y han tendido a
la unidad, ratificada hace ya más de
quinientos años.
5. Estructura territorial
I
Propugnamos la corrección de los errores
cometidos en la actual división autonómica
procurando respetar la tradición y los
límites históricos.
II
El principio de subsidiariedad se respetará
y aplicará asumiendo cada cuerpo social las
competencias que por naturaleza le
corresponden.
III
Los municipios gozarán de su propia
autonomía para organizarse y resolver sus
asuntos, por sí o agrupados en
mancomunidades.
Comentario: La supresión de las
instituciones tradicionales (Fueros),
sustituidas por una administración
centralista, supuso el alejamiento de la
administración
de los administrados y la creación de un
costoso e ineficaz aparato burocrático. Por
eso el Carlismo, desde su aparición,
propugnó una restauración de los Fueros. La
división de España en autonomías no ha
aligerado la burocracia del Gobierno Central
y ha creado otras burocracias mucho más
caras y pesadas.
6. La autoridad
La autoridad es la fuerza moral que
configura una sociedad y debiera disponer
por ello de suficiente poder ejecutivo o
capacidad para cumplir y hacer cumplir
cuanto conduce al bien común. La autoridad
es una y de origen divino. La constitución
orgánica de la sociedad dispone la autoridad
en distintas esferas que se escalonan, se
respetan y se complementan, desde la del
Padre de familia hasta la del Rey.
7. El Rey
El pueblo español no quiere figuras
decorativas, necesita que el Rey reine y
gobierne. El monarca debiera ser el servidor
de todos, y, por tanto, el último en
servirse.
Le corresponde la autoridad política, que
ejercería asistido por los consejos y
limitado por el respeto a los fueros, la
observancia de las leyes del Reino y los
presupuestos aprobados por las Cortes.
El Rey debe ser responsable de sus actos,
como de los actos de su gobierno, o
realizados en su nombre.
Las funciones del Rey, el estatuto de la
familia real, y las normas de sucesión se
inspirarán - y en ningún caso desconocerán –
en las leyes, usos y costumbres del Reino.
Comentario: Somos conscientes de que lo
afirmado va en contra de lo que se considera
“dogma de fe político”. Sin embargo está
basado en la experiencia y en la razón. A
quien lo solicite, la Comunión
Tradicionalista Carlista puede
proporcionarle estudios que demuestran lo
acertado de estas previsiones.
8. La representación social y política
A los cuerpos intermedios existentes en la
sociedad debe corresponderles la
representación de la misma. Estos cuerpos
son de orden cultural (centros de enseñanza,
universidades, etc.) profesional (colegios
profesionales, gremios, sindicatos, etc.) y
territorial (municipios, provincias y
regiones). Respecto a los mismos, el Rey,
como primer responsable del bien común,
ejercerá una función de supervisión,
absteniéndose de toda injerencia en su vida
interna.
9. Las Cortes
A las Cortes, como representación genuina de
la sociedad, les corresponde controlar el
ejercicio de la autoridad política,
aprobando o negando los distintos
presupuestos y participando mediante
dictamen consultivo en las tareas de la
Corona. Las Cortes deben tener capacidad de
censura, aunque no siempre vinculante, sobre
los consejos reales.
Los procuradores en Cortes deberán estar
sujetos al mandato imperativo de sus
representados y al juicio de residencia,
siendo a cargo de aquéllos sus emolumentos y
gastos de representación.
Se debe cuidar la transparencia en la
financiación de los partidos políticos y
cuerpos sociales.
Desarrollo transitorio: En la Comunión
Tradicionalista Carlista somos conscientes
de hasta que punto la supresión total de los
partidos incomoda a la clase política
profesional creada por el liberalismo. Por
ello se debería proceder a una eliminación
gradual de esta partitocracia, introduciendo
en una primera fase la representación social
genuina mediante listas abiertas en todos
los procesos.
10. La justicia
El Rey debe tener la potestad y obligación
de administrar justicia en doble instancia.
La justicia tiene que ejercerse en su nombre
por un cuerpo de magistrados independientes
y estrictamente ajenos a intereses
particulares o a la vida política.
Comentario: Como sus antecesores, el sistema
actual levanta tronos a las causas y
cadalsos a las consecuencias. Contradiciendo
su propia pedagogía,
fomenta la corrupción de la infancia y ahora
se dispone a reducir la edad penal para
castigar en los adolescentes lo que es
resultado de su política.
11. La educación
La familia es el primer espacio educativo.
El ámbito educativo de la familia, como la
patria potestad, es inviolable. Los padres
tienen el derecho y el deber irrenunciables
de educar a sus hijos según su criterio. La
familia será completada en su tarea
educativa prioritaria por los distintos
cuerpos sociales, con arreglo al principio
de subsidiariedad.
Comentario: Defendemos la libertad de
enseñanza frente al monopolio docente.
Libertad que debe comprender la fundación de
centros, el establecimiento de planes de
estudio y la expedición de grados y títulos.
Dado que esta es la meta y partimos de la
injusta e ineficaz situación actual, se ha
de llegar a ella gradualmente.
12. La dignidad de la persona en el trabajo
Proclamamos la dignidad inalienable de cada
ser humano por el hecho de ser persona. Por
ello creemos necesario tutelar de manera
especial esta dignidad en las relaciones
laborales.
13. El patrimonio físico y las necesidades
públicas
El suelo y el subsuelo físico, las costas,
el aire, el agua, los minerales y fósiles
energéticos, así como cualquier otro
elemento de la naturaleza indispensable para
la vida colectiva, deben ser tutelados por
la Corona en previsión de posibles abusos
mercantiles. La ley impedirá cualquier tipo
de especulación efectuada a costa de estos
elementos.
Se cuidará especialmente que el agua sea
asequible para todos al mínimo coste, así
como que las energías indispensables para
los hogares y el transporte no estén sujetas
a dependencias contrarias al bien común.
Comentario: Puede causar asombro que el
carlismo tradicionalista, en aras del bien
común, propugne establecer límites a la
actual voracidad de las multinacionales.
Debe meditarse esta actitud nuestra en
contraste con las prácticas neoliberales,
que entregan el patrimonio natural a la
especulación de imperios anónimos sin
conciencia social, mientras que,
curiosamente, facultan al Estado para
confiscar el patrimonio espiritual y moral,
monopolizando la educación e interviniendo
en los hogares. ¿Quienes son los
totalitarios?
Madrid, octubre de 2005
Junta de Gobierno de la Comunión
Tradicionalista Carlista. C/ Zurbano, 71
Oficina 3
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