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Conferencia "La Constitución de Cádiz de 1812"

Círculos - Círculo carlista Aparisi y Guijarro

 

 

 

El viernes día 9 por la tarde ha tenido lugar en los locales del círculo cultural Aparisi y Guijarro en Valencia la conferencia “La constitución de Cádiz”, dictada por don Luis Zapater, jurista y buen amigo de los círculos carlistas valencianos.

 

 

 

Tras una breve introducción por el secretario regional de la Comunión Tradicionalista, el ponente ha estructurado su disertación en tres partes. En la primera ha explicado brevemente los orígenes en España del liberalismo. Esta corriente ideológica, dominante en la actualidad y entonces novedosa, fue la evolución lógica para los pensadores de la ilustración los cuales, fracasado el proyecto del despotismo ilustrado planteado por Hobbes, decidieron sustituir al monarca por la Asamblea como soberano absoluto, dando nacimiento a la revolución americana y poco después a la francesa, paradigma de revoluciones liberales, y muy particularmente en nuestra patria.

 

 

La segunda parte de su charla ha situado el marco histórico en que se desarrolló. Una España que afrontó la terrible amenaza imperialista de Napoleón con un gobierno débil y un favorito, Godoy, que buscó el medro personal aliándose con el tirano francés en busca de beneficios principalmente personales. La familia real, dividida por disputas y mezquindades sin cuento, no fue obstáculo para el ambicioso corso, y la oficialidad del ejército, la corte e incluso altos dignatarios eclesiásticos, infiltrados por la masonería, no opusieron resistencia a la ocupación napoleónica. Fue el pueblo llano, los sargentos y los curas de pueblo los que se organizaron en juntas y partidas para dar la batalla. En esta situación, las cortes de Cádiz de 1810, facultadas para ejercer el gobierno en ausencia del monarca, pero no para modificar leyes fundamentales y dominadas tumultuosamente por los liberales, se erigieron ilegítimamente en asamblea constituyente. Numerosos testimonios demuestran que aquella reunión no participaba del mismo sentir que los españoles alzados, y muy al contrario seguía las directrices de Inglaterra, cuyos cañones embarcados defendían la isla de León donde aquellas se habían refugiado. En efecto, la constitución de 1812 está poderosamente influida por el parlamentarismo inglés (contra los deseos de los afrancesados, que deseaban calcar la constitución bonapartiana).

 

 

 

 

 

Por último, el señor Zapater ha abordado en detalle el análisis del texto en sí, que tuvo aplicación efímera y prácticamente inexistente, dada la anarquía y el estado de guerra de los territorios donde teóricamente debería haber regido, pero que ha sido invocada y en parte reproducida en las numerosas constituciones liberales posteriores españolas, hasta la fecha actual, donde se sigue celebrando como jalón iniciador de la democracia liberal parlamentarista en nuestra patria. La constitución tenía un corte moderado, reconocía algunas prerrogativas a la corona, pero en última instancia entregaba todo el poder al parlamento, que tenía la última palabra en materia legislativa, y poderosa influencia en el nombramiento de ministros y secretarios. Era también avanzada en algunos aspectos, pero muy conservadora en otros (por ejemplo, la ausencia de representación de negros e indios). El conferenciante ha recomendado leer el manifiesto y representación que 64 diputados realistas en aquellas cortes hicieron al monarca don Fernando VII a su regreso a España, y que influyeron en aquel para derogar la constitución. Este documento, llamado despectivamente por los a la postre triunfantes liberales como “manifiesto de los persas” señala numerosas irregularidades en la elaboración de esta “carta magna”, contradicciones, fallos en su aplicación y sobre todo, la modificación fundamental que su ilegítima promulgación realizaba sobre los fundamentos de la ley del estado (suprimiendo, por ejemplo, el tribunal d ella Inquisición o los gremios). Contrariamente a lo que se ha acusado por parte de la historiografía oficial, el manifiesto es apenas absolutista, apela a la necesaria reforma de los defectos del estado, e incluso propone la recuperación de algunas formas de parlamentarismo medieval, en la mejor línea tradicionalista. Probablemente se trata del mejor testimonio para conocer las consecuencias reales de aquel aborto constituyente, que sus panegiristas posteriores han procurado ocultar, exaltando su simbolismo para su causa.

 

 

A continuación ha tenido lugar un animado e interesantísimo coloquio entre el ponente y varios de los asistentes, donde se ha hablado de las logias, la comparación de la reacción de los españoles entre la entrada de los franceses de Napoleón y los del duque de Angulema veinte años después, las debilidades y cobardías de SMC Fernando VII, las repercusiones en la historia de España en el siglo XIX hasta la actualidad. Una charla muy instructiva y necesaria para desenmascarar las verdades de la rupturista constitución doceañista, en este año de panegíricos falsarios y manipuladores.

 

 
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