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Como ya es norma desde hace 3 años, los
jóvenes carlistas valencianos hemos
realizado las jornadas campestres de
primavera en la masía de Miralcampo (Chiva).
Las enfermedades y los imprevistos han
reducido sensiblemente el número de jóvenes
participantes, quedando en total en menos de
una veintena.
Aún así no ha sufrido merma alguna el
tradicional entusiasmo y buen ambiente de la
reunión. Desde "jóvenes treinteañeros",
universitarios, adolescentes, y hasta un
pelayito de dos años nos hemos dado cita
para comer, charlar y compartir un sábado
juntos, alejados de actos políticos y unidos
en pura confraternización de
correligionarios.
Tras la preceptiva cita en la puerta de los
locales del Círculo Aparisi y Guijarro, y
con el consabido e inevitable retraso
español, nos hemos puesto en marcha en
varios vehículos particulares rumbo a Chiva.
Los normales problemas que ocasiona la
distancia han hecho que la mayoría de los
participantes fueran de Valencia ciudad.
Con mejor o peor fortuna se ha hecho una
chuletada a la parrilla, con embutidos y
carnes de la tierra (bien sabrosos, para
aquellos que no los conozcan) acompañada de
aperitivos populares, ensalada, refrescos
para los menores de edad, cerveza y buen
vino para el resto. Tras la preceptiva
bendición de la mesa según la fórmula
carlista, se ha dado tan buena cuenta de
todos los víveres, que si alguno de los
presentes se batiera con tanta bravura en
las trincheras contra el liberalismo como en
las del tenedor y el cuchillo, ha mucho que
la triste situación de España estuviera
resuelta.
Con fondo musical de canciones carlistas
interpretadas por las estupendas voces del
coro "voces de gesta", que nos han animado
no poco a todos a cantar varias piezas como
"¡alto, quién vive!" o "la flor de la
margarita", con comparable entusiasmo pero
bastante menos acierto que los originales,
ha transcurrido la sobremesa. Como es lógico
las bromas y tomaduras de pelo por este
motivo no han faltado.
Sirven estas jornadas para conocernos mejor
e ir forjando las bases de una juventud
católica, patriótica tradicionalista y de
costumbres sanas.
Tras la opípara comida ha llegado el momento
de la tertulia con los postres, que se ha
centrado en acciones concretas, recuerdos
comunes y también a charlar sobre la
historia de nuestros reyes legítimos, que en
ocasiones desconocen los más jóvenes.
Por último se ha procedido por parte del
secretario de la vocalía de juventud de la
CTC a tratar los distintos puntos de la
actualidad carlista que interesan a los
jóvenes carlistas: repaso a las actividades
pasadas este año, y planificación de actos
culturales y políticos, campañas de
propaganda y excursiones para lo que queda
de curso antes del verano, mediatizado, como
es lógico, por los exámenes de los
estudiantes.
Con el debate sobre el mejor modo de llevar
a cabo estos objetivos y un vibrante y
emocionante canto del Oriamendi se ha
levantado la sesión y hemos regresado al Cap
i Casal, donde algunos han continuado la
jornada con un café.
Sin duda alguna, hasta el año que viene. |