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En el día
de hoy el diario El País se hace eco
de unas declaraciones vertidas al mismo ayer
por el concejal socialista del ayuntamiento
de Valencia, Juan Soto, en las que afirma
que el templo que el arzobispado de Valencia
está construyendo en una de las antiguas
naves de la fábrica Cross, para dedicarla a
los mártires por la fe entre 1936 y 1939, es
muestra de una "actitud
poco conciliadora de uno de los últimos
bastiones del nacionalcatolicismo".
Afirma que
la Iglesia "ignora a las víctimas del
otro lado", y que el arzobispo monseñor
García Gasco "tiene una interpretación
selectiva, sectaria y de doble rasero, que
honra la memoria de uno de los bandos y
silencia la del otro" |
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La Comunión Tradicionalista Carlista del Reino de Valencia
manifiesta públicamente:
1) Que el templo no está dedicado a "las
víctimas de un bando", sino exclusivamente a
los mártires, es decir, a aquellas personas
asesinadas por odio a la fe católica, que
murieron sin renegar de su fe y perdonando a
sus asesinos, como consta en el acta de
beatificación de los 228 valencianos que
ahora se honran, el 11 de marzo de 2001.
2) Que su sacrificio, hecho por amor y
sufrido por odio, redime a todos los
españoles, de un lado y de otro, del pecado
cometido al alzar su mano contra un
semejante, y que es expresión viva de
altísimas virtudes cristianas, mereciendo
con toda justicia que se les honre como
merecen en la dedicación de un templo, en el
que compartirán espacio con san Vicente,
primer mártir por la fe en nuestra ciudad y
patrón de Valencia.
3) Que si los mártires por Jesucristo lo son
únicamente "de un bando", en palabras del
señor Soto, esto es exclusivamente porque
fueron los milicianos de un solo bando los
que asesinaron a personas inocentes por ser
religiosos, sacerdotes o seglares católicos.
Sin cargo penal alguno fueron arrestados,
torturados y ejecutados, tras juicios
sumarísimos o sin juicio algunos, lejos de
los frentes de guerra. Víctimas del odio a
la fe, dieron su vida por amor a Cristo.
Reflexione el señor Soto sobre la sublime
enseñanza de los mártires por la fe, sobre
quién está mostrando una actitud
conciliadora, y sobre el bando al que
pertenecía su partido cuando ocurrieron
estos hechos.
4) Que la Iglesia católica, y los carlistas
como fieles hijos de ella, siguiendo la
misma petición de los asesinados, ha
perdonado el crimen sobre ellos cometido.
Mas los tradicionalistas defenderemos con la
mayor de las firmezas la justicia de
honrarlos como se merecen y rechazaremos los
intentos de politizar lo que es un acto de
devoción religiosa hacia los mártires de
Cristo, preñados, en este caso, "de
sectarismo y de doble rasero".
Junta Regional de la Comunión
Tradicionalista Carlista del Reino de
Valencia
En Valencia, a 12 de julio de 2007,
festividad de santa Filomena, mártir por la
fe ante el emperador romano Diocleciano.
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