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Tal como estaba previsto, los carlistas
valencianos nos hemos unido a los carlistas
venidos de toda España para la manifestación
en defensa de la familia y contra la
modificación de la ley de matrimonios. Más
de 80 carlistas valencianos, distribuidos en
el autobus fletado por el Círculo Aparisi y
Guijarro y varios vehículos particulares, se
han dado cita.
La jornada, que ha sido soleada y seca, ha
comenzado muy pronto: a las 8:45, tras
esperar a los rezagados de rigor, el autobus
ha salido de la sede del Círculo hacia
Madrid con los carlistas de Valencia, de
Líria y de otros pueblos cercanos a la
capital. Una gran amplitud de edades:
jubilados, padres con sus hijos, jóvenes.
El viaje transcurre sin incidentes, y el
rezo de un rosario nos ha permitido ocupar
el tiempo en cosas provechosas, mientras
aguardábamos la llegada a Madrid leyendo el
periódico, jugando o charlando. De vez en
cuando autobuses de otras partes del Reino,
con carteles alusivos a la manifestación,
fotografías del papa, etc, nos han
adelantado y han sido saludados con la
bocina.
11:00 horas. Descanso en Honrubia. Café,
cigarrillo para los adictos. Charla
distendida y vuelta al camino. Algunos
descabezan un sueñecito. Otros ven la
película del autocar. Por aquello de que hay
niños y para dar satisfacción a todos,
tenemos sesión contínua de dibujos animados.
13:15 horas. Llegada a Atocha. El Paseo del
Prado ya empieza a estar ocupado por
autobuses en ambos sentidos. Se presume algo
importante. Los carlistas nos repartimos
para comer por diversos lugares de Madrid:
las familias por su lado, los que tienen
conocidos por otro. Varios jóvenes nos
dirijimos a un restaurante cercano al
parlamento liberal de la carrera de San
Jerónimo (donde un amable policía nacional
con fusil ametrallador calado nos impide
hacernos una foto con la cruz de San Andrés
junto a uno de los leones de bronce), en
donde nos hemos citado con otros jóvenes
carlistas de toda España y los foristas
miembros del foro de internet para católicos
con vocación política "Santo Tomás Moro",
auspiciado por la CTC. La comida es opípara
y la discusión animada, pero toca salir a
las 17:00 horas hacia la puerta del mueso
del Prado, donde nos hemos citado todos los
carlistas valencianos.
17:15 horas. Los carlistas valencianos nos
ponemos en marcha detrás de la pancarta
realizada para el círculo Aparisi y Guijarro
por nuestro artista particular, el
secretario de la vocalía de juventud de la
CTC del Reino de Valencia. El lema "Verge
del Desamparats, ampara a la familia" y el
logo del círculo. Mucha gente se para a
verla y pregunta. "¿de dónde sois?" "de
Valencia, señora". "Muy bien, muy bien". Nos
adelanta una numerosa comitiva de catalanes
de e-cristians. "Visca Valencia", corean. "Vixca
Catalunya", contestamos, "pero sin Carod-Rovira".
Se ríen y nos aplauden.
17:45 horas. Llegamos al final del paseo del
Prado, cerca de la puerta del banco de
España (ese que saquearon los antecesores
del presidente Rodríguez para pagarle a
Stalin los tanques y aviones). Ya no se
puede ir más allá. Hay miles de personas
sólo en nuestra parte y la plaza está llena
como un huevo. Hay carteles de la
organización ("matrimonio=hombre + mujer,
la familia sí importa") y muchos privados:
"no al desmadre, queremos padre y madre",
"obispos, valientes, estamos con vosotros",
"ZP tuvo padre y madre, ¿por qué yo no?",
"soy un niño, no un experimento". Muchas
banderas españolas y regionales: gallegas,
navarras, catalanas, una enorme andaluza,
extremeñas, canarias, castellano-leonesas.
Las más abundantes, para nuestro orgullo,
las valencianas. También hay alguna vaticana
y hasta una francesa con el Sagrado Corazón.
18:30 horas (aproximadamente). Al fin
podemos avanzar hasta el comienzo de la
calle Alcalá. Los carlistas de Madrid, que
han hecho un trabajo encomiable, nos han
repartido detentes a todos y la gente se
para a verlos y desde luego no con disgusto.
Asimismo
carteles del FSTM, de varios modelos, de
los cuales el que más éxito tuvo fue "No al
ZETAmonio". Hace un sol de justicia y la
calle de Alcalá está absolutamente
abarrotada. No se puede, literalmente
avanzar. Afortunadamente unas nubes atenuan
de forma periódica la dureza del sol.
Sufrimos sobre todo por los niños, ya que
hay muchas familias que se han venido
enteras. El agua es lo más demandado. La
organización ha dispuesto una enorme
pancarta con el lema "La familia sí
importa", sostenida por globos. También
globos de colores sueltos, música y un
servicio de orden que se ha distinguido por
sus petos amarillo fluorescentes. Desde
luego por nuestra zona no ha habido ni
disturbios ni incidentes, sino un ambiente
de fiesta, como debía ser en una
concentración con tantas familias, niños y
chavales.
19:00 horas. Al fin los carlistas nos
situamos razonablemente juntos. Por delante
la pancarta del FSTM "contra la dictadura
del laicismo, rebélate", donde se agrupaban
los carlistas madrileños. Varias decenas de
metros atrás (que quiere decir unas 10.000
personas atrás, o sea, cerca), los
valencianos con la nuestra. Por detrás la
gran pancarta de los carlistas sevillanos:
"En defensa de la familia. Nada sin Dios".
Una maravilla. Entre medias muchas cruces de
San Andrés. Naturalmente la gente avanza y
nos mezclamos con no carlistas, pero desde
luego la imagen es impresionante.
19:30 horas. La cabecera de la
manifestación, donde están las pancartas
oficiales y que no hemos llegado a ver en
ningún momento, ya ha llegado a la plaza de
puerta del sol. Mientras estamos parados a
mitad de la calle de Alcalá la megafonía
retransmite la lectura del comunicado por la
periodista Cristina Lopez Schlichting.
Afirma que somos un millón y medio y la
gente aplaude y grita hasta el paroxismo. Se
recrudecen los eslóganes, sin insultos y sí
con gracejo: "basta de desmadre, queremos
padre y madre", "luego diréis que somos
cinco o seis" (dirigido a las cámaras de
televisión), "Zapatero, dimisión" eran los
más coreados. A nuestro lado una charanga de
Algemesí anima, pero el calor y el cansancio
empiezan a hacer mella. La gente tiene ganas
de llegar ya. Un señor de unos 80 años, al
vernos con las cruces de San Andrés y las
boinas se acerca emocionado: él fue requeté
en el tercio de Montejurra. Muchas gracias.
20:00 horas. Me asomo a la mediana de la
calle Alcalá y me subo a una farola. Hemos
pasado apenas la mitad de la calle: por
debajo de nosotros está completamente
abarrotada hasta Cibeles, y esta sigue llena
y con gente esperando para entrar. A ojo,
más de 400.000 personas por detrás de
nosotros. Y siguen acudiendo. Por delante,
la manifestación oficial, ni sé la cifra de
gente. El éxito es absoluto.
20:30 horas. Llegamos al fin a la
bifurcación de la calle Sevilla. Desde los
balcones algunas personas saludan. Pasan dos
autobuses descubiertos de la organización,
de
hazteoir.org y de las familias
numerosas, saludando y animándonos. Nos dan
las gracias y afirman que la manifestación
ha sido un éxito.
21:00 horas. Ya hemos llegado a Sol.
Comienza un concierto, y la parte más lúdica
de la manifestación. Los carlistas
aprovechamos que al fin hay huecos para
reunirnos y saludarnos: madrileños,
asturianos, catalanes, navarros, de todas
partes de España han acudido. Tras las fotos
y las despedidas de rigor los valencianos
regresamos al autobús.
Ha sido un dia largo, duro y caluroso, pero
ha merecido muy mucho la pena. Sabemos que
el gobierno no nos va a hacer caso, pero ha
quedado en evidencia que una gran parte de
la población española rechaza su política.
Los católicos hemos salido a la calle y
hemos mostrado de lo que somos capaces. Un
sentimiento de unión y fraternidad que nos
hace fuertes ante la etapa de cristofobia
que, claramente, se acerca. Los carlistas
hemos destacado enormemente y nos hemos dado
a conocer. La vuelta se hace pesada y
llegamos al Cap i Casal más allá de las 3 de
la madrugada, pero realmente ha merecido la
pena. La radio dice que la delegación de
gobierno afirma que éramos 166.000. Me
troncho de la risa. |
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