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El Carlismo no podía faltar a su
cita con las familias. Durante los
pasados días 7, 8 y 9 de julio
varios centenares de carlistas
provenientes de diversas regiones de
España tiñeron de boinas rojas la
capital del Turia y manifestaron que
la tradición española está con la
Familia cristiana,
el “fundamento indispensable de
la sociedad” en palabras de S.S.
Benedicto XVI.
El 5º Encuentro Mundial de las
Familias han sido tres días intensos
que dieron comienzo con un
multitudinario Rosario en la
playa de la Malvarrosa y donde
decenas de banderas con la Cruz de
Borgoña dieron un toque colorista a
la velada. Primera cita y como no,
con Nuestra Señora, la Reina del
Santo Rosario, la Reina de la
Familia, como decimos en las
Letanías. Como nota a destacar,
informan al Portal Avant! que
las cámaras de Tele 5 hicieron una
entrevista a un correligionario que
fue retransmitida en sus
informativos del mediodía.
A media mañana del sábado, y después
de haber pasado la noche en una Casa
de Oraciones del municipio de
Moncada, los más de 300 carlistas
convocados por la Comunión
Tradicionalista Carlista y la
Asociación Juvenil Cruz de Borgoña
partieron hacia el Cap y Casal
del Regne para reunirse con el
Papa y las Familias en el
Encuentro Festivo y Testimonial.
En los minutos previos a la llegada
de las autoridades, no se
desaprovechó la ocasión de mostrar
al Usurpador Juan Carlos –el mismo
que sanciona cuantas leyes
aberrantes le presentan- esa bandera
de la tradición católica, monárquica
y foral de Las Españas que nunca le
rendirá pleitesía.
El domingo, y después de haber
dormido a la intemperie en el Viejo
Cauce del Túria, las familias
carlistas asistieron a la Santa Misa
celebrada por el Papa Benedicto XVI
y rezaron por la Familia y por el
Matrimonio formado –como varias
veces insistió el Papa- entre “un
hombre y una mujer”, el único
matrimonio posible. Concluida la
Celebración Eucarística, los
carlistas llegados de los Reinos de
Navarra, Valencia, Castilla, Sevilla
y Jaén, del Principado de Cataluña y
del Señorío de Vizcaya comenzaron el
no menos duro regreso a sus hogares.
Intentarán los Gobiernos liberales
acabar con esa Iglesia doméstica que
es la Familia; aprobarán “leyes” que
jurídicamente igualen a esta
Institución con cualquier otro tipo
de unión; restarán subvenciones
públicas a las familias numerosas;
ridiculizarán las televisiones a
esta célula básica de la sociedad,
pero la Familia, que es “semilla de
la Fe” y que es tradición porque es
buena y necesaria, prevalecerá –de
la mano de la Santísima Virgen- a
cuantas políticas la persigan. |