|
 |
El ayuntamiento de Altura tomó la decisión
en pleno, hace 2 años, de cambiar el nombre
del parque municipal, que ostenta el de
S.M.C D. Carlos VII. La lucha de personas
sacrificadas, amantes de la historia y del
carlismo, ha logrado que hasta ahora ese
acuerdo no se lleva a efecto.
Nos escribe don José Romero Moros las
siguientes líneas a propósito de la
actualidad sobre esta cuestión |
|
Les remito un romance
que en honor al legendario Carlos VII de
Borbón y Austria Este, Rey legítimo que fue
de España, me ha sido enviado por un amigo
ya octogenario y en el que gracias a la
gesta de don Miguel Ventura, alcalde que fue
de la villa de Altura en la provincia de
Castellón, se pretende que por Don Carlos
fue cumplida su promesa cuando en Valcarlos
dijo, ¡Volveré!
Voy a explicar aun cuando sea de modo
conciso el porqué de la poesía.
Altura es un municipio de la comarca del
Alto Palancia en la provincia de Castellón
que linda con la capital de dicha comarca,
ciudad de Segorbe.
En Altura existe un precioso parque en un
paraje privilegiado conocido como, así lo
dice la piedra que lo rotula, Parque Carlos
VII.
Dicho parque fue inaugurado siendo alcalde
don Miguel Ventura, tradicionalista, que
jugándose la alcaldía dedicó el parque a
S.M.C. Carlos VII y ello por consecuencia de
haber fallado el Tribunal Supremo un pleito
que por cuestión de aguas Segorbe y Altura
mantenían. Los segorbinos vieron en la
sentencia un complot del Carlismo, y ello
porque en el momento de emitirse el fallo
era ministro de justicia el tradicionalista
don Esteban Bilbao Eguía.
Sin más preámbulos y por lo preciso y
sentido que es el romance paso a
transcribirlo, con el ruego de que den la
mayor publicidad al mismo.
ATARDECER EN EL PARQUE DE CARLOS VII
"El Parque de Carlos VII",
misterios de la política,
que un rey que nunca reinó
sea honrado en nuestra Villa.
Como en los viejos romances
te contaré amiga mía,
con aroma de leyenda
la historia que no está escrita.
Cuando se acabó la guerra
hubo un alcalde carlista
y en Madrid era ministro
Esteban Bilbao Eguía.
Esperaba en el Supremo
sentencia definitiva
el pleito de aguas que Altura
y Segorbe mantenían.
Al final, con un retraso
de siglos se hizo justicia;
aunque --no sin fundamento--
los de Segorbe creían
que fue un complot del carlismo
el que ganó la partida.
Miguel Ventura, el Alcalde,
hace de Juan el Bautista
y en nombre de DIOS el agua
de la Esperanza venida,
derrama por las sedientas
tierras de su PATRIA chica.
En el lema falta el REY,
y, buen tradicionalista,
aunque era alcalde de Franco
quebranta la disciplina
que le impone el Movimiento
y osadamente dedica
a Carlos VII el Parque,
jugándose la alcaldía.
Así el Duque de Madrid,
Rey de la rama proscrita,
cumplió con el "VOLVERÉ"
que prometiera en su día,
cuando en Valcarlos mandó
a sus tropas romper filas.
Ya no es misterio el misterio,
mas continúa el enigma:
casan mal nombre y origen
con la corrección política.
"EL PARQUE DE CARLOS VII"
En la piedra desvaída
inscrita en cifras romanas
la ignota cronología.
Cae la tarde solitaria
la imaginación se agita:
si la tradición se apaga
la poesía se aviva.
La sombra del rey galante,
romántica y huidiza,
en un jardín de olvidanzas
vaga entre rosas marchitas
y en Santa Bárbara el sol,
proclama su fe carlista
poniéndole boina roja
al tejado de la ermita.
El romance me fue remitido por su autor, el
prestigioso abogado del Colegio de
Castellón, con residencia en Segorbe y ya
octogenario, don José Suay Navarrete,
persona de vastísima cultura y en su día
vinculado al tradicionalismo valenciano y a
quién tuve el honor de conocer y tratar en
mis tiempos de ejercicio de la abogacía en
la provincia de Castellón y concretamente en
el partido judicial de Segorbe. Lo guardo
como oro en paño, pero al entrar en la
página web de la Comunión Tradicionalista no
he podido evitar la tentación de remitírlo
para que así sea leído y conocido por el
mayor número posible de personas.
El parque de Carlos VII se encuentra a la
salida de Altura en dirección al Santuario
de la Virgen de la Cueva Santa, en un paraje
privilegiado de la Sierra Calderona; allí
hay un camping de alto nivel y un
restaurante y piscina, en cuyo restaurante
en su día y ya en el tardofranquismo se
celebró un acto político tradicionalista al
que asistió, cuando aún era abanderado de la
Comunión Tradicionalista, el ex príncipe
Carlos Hugo de Borbón junto con su esposa
Doña Irene de Holanda.
|