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a Valencia ahon,
com acte principal, celebrará la missa dels
pelegrins davant de mes de un milió de
persones. Ajuntament y Generalitat, no es
pot negar, s´han entregat ab els
organisadors del encontre, tot i que
l´alcaldesa, política com es, no ho ha fet
sense contrapartides: la missa es dirá junt
a la ciutat de les Arts i les Ciencies, lloc
completament inadequat per la falta d´espai
i seguretat per un event d´estes magnituts,
pero aixó sí, eixirá preciós en la "tele", a
la major gloria de la ciutat amfitriona i de
Rita.
Un acontenyiment d´esta trascendencia es
motiu de goig pels cristians de Valencia i
de orgull per a la resta dels seus habitants,
tenint en conte que la figura del papa es
una de les de major pes al mon. Com no podía
faltar en esta malaventurada Espanya nostra
i a la nostra desgraciada Valencia un gup de
imbecils ilustrats, ajuntant a lo millor de
cada casa (mariques, apóstates, feministes
furibundes, catalanistes de esquerres,
sindicats i grups seudocristians) han
llançat una campanya de rebiug a la visita
del pontifex. Per acabarho de apanyar, i
abundant en l´actitut anticatólica vorana al
fanatismeque ja ha mostrat el govern en dos
anys i mig, el PSOE financia y recolza esta
campanya. La insultant image d´una mitra
episcopal al mig d´una senyal de perill junt
a la llegenda "jo no t´espere" esta siguent
repartida en forma de pegatines, chapes i
cartells per a penjar del balcons. es tracta
de mostrar l´image de que els ciutadans
valencians rebujen al clero i al seu máxim
pastor. Per suposat, si el alcalde valenciá
fora del PSOE tota eixa gent a penes
aguaitaríen el cap, per lo que una volta mes
els sofrents catolics ens vem envoltats en
lluites dels odiosos partits, que estan
emportant a Espanya a la ruïna; en este
govern, ademés, a tota mecha.
Ha coincidit esta campanya en la petició que
va realisar l´organisacio del encontre
mundial de les families a tots els catolics
valencians per a que penjaren de les
finestres banderes vaticanes o en textes de
benvinguda al pontifex. Dit i fet, en les
darreres semanes tota la ciutat s´ha omplit
de balcons de groc i blanc i de cartells on
es pot llegir "Benvingut" o "Valencia EMF
2006", mentres els cartellets insultants de
la senyal de perill han quedat ridículamente
apoquits. Naturalment la festa va per barris.
Els anticatolics tenen alguna presencia en
barris com Rusafa, algunes zones del Carme o
Benimaclet, pero les grans víes, el centre o
els barris residencials del nord de la
ciutat son un autentic planter de banderes
vaticanes. En els barris periférics a penes
hi ha banderes, probablement l´interés es
menor.
Els catolics traguent al carrer els seus "colors"
no son tan sols una mostra de benvinguda al
papa. Son també un crit de rebeldía, una
forma de cridar als intolerants i prepotents
ateus, ara al poder, "ja basta, deixeunos en
pau en les nostres celebracions". I
certament es tracta de una menuda rebelió,
pacífica com sempre que els catolics ens
manifestem, en la que arribem a dir "no
voleu papa? preniu dos tasses". Trist es que
s´haja arribat a aço, pero miranlo pel
costat bo, la campanyeta dels nassos ha fet
de revulsiu dels sempre encapotats catolics.
Be pels impertinents si ens permeten medir
la nostra força.
De l´inmensa majoría dels balcons de la
ciutat no penja cap bandera, pero dels que
estan decorats el 95% te els colors del
papa. SI volguerem traduïrlo a interes
popular per la visita papal, di´riem que la
majoría del valencians no están interesats o
no es pronuncien, pero entre els que si ho
fan, evidentment els catolics guanyem per
golejada. Després de ver com s´han tret
endavant els referendums de la constitució
europea o el estatut separatiste catalá, ens
han ensenyat els politics que la realitat no
la construeixen les majoríes, sino les
minoríes disposades a defendre les seues
idees i creencies.
Aixina que, endavant catolics. Valencia
sempre cristiana, rep en goig al papa i dona
la benvinguda als seus germans de arreu tot
el mon. Jo sí t´espere. Nosatres si
t´esperem.
Visantet de l´Horta
1 de juliol de 2006
YO SI TE ESPERO
En unos días la ciudad de Valencia va a
vivir uno de esos acontecimientos que
ocurren una sola vez en la vida de un
católico, y muchas veces, nunca: el papa va
a visitar nuestra ciudad. En el marco del
quinto encuentro mundial de las familias
(que tratará sobre las amenazas del
pensamiento modernista a la institución
familiar), el Santo Padre pasará 48 horas en
Valencia donde, como acto cumbre, celebrará
la misa de los peregrinos ante más de un
millón de personas. Ayuntamiento y
Generalidad, no se puede negar, se han
volcado con los organizadores del evento,
aunque la alcaldesa, política como es, no lo
ha hecho sin contrapartidas: la misa se
celebrará junto a la ciudad de las Artes y
las Ciencias, lugar completamente inadecuado
por falta de espacio y seguridad para un
evento de estas magnitudes, pero eso sí,
quedará precioso en la tele, para mayor
gloria de la ciudad anfitriona y de Rita.
Un
acontecimiento de esta trascendencia es
motivo de gozo para los cristianos de
Valencia y de orgullo para el resto de sus
habitantes, teniendo en cuenta que la figura
del papa es una de las de mayor peso en el
mundo. Como no podía faltar en esta
desventurada España nuestra y en esta
nuestra desgraciada Valencia un grupo de
imbéciles ilustrados, juntando a lo mejor de
cada casa (maricas, apóstatas, feministas
furibundas, catalanistas de izquierdas,
sindicatos y grupos seudocristianos) han
lanzado una campaña de rechazo a la visita
del pontífice. Para colmo, y abundando en la
actitud anticatólica rayana en el fanatismo
que ya ha mostrado el gobierno en dos años y
medio, el PSOE financia y apoya esta
campaña. La insultante imagen de una mitra
episcopal en medio de una señal de peligro
junto a la leyenda "jo no t´espere (yo no te
espero)" está siendo repartida en forma de
pegatinas, chapas y, finalmente, carteles
para colgar de los balcones. Se trata de
mostrar la imagen de que los ciudadanos
valencianos rechazan al clero y a su máximo
pastor. Por supuesto si el alcalde
valenciano fuese del PSOE toda esta gente
apenas asomaría la cabeza, por lo que de
nuevo los sufrientes católicos nos vemos
envueltos en luchas de los odiosos partidos,
que están conduciendo a España a la ruina;
con este gobierno, además, a la carrera.
Ha coincidido esta campaña con la petición
que realizó la organización del encuentro
mundial de las familias a todos los
católicos valencianos para que colgaran de
las ventanas banderas vaticanas o con lemas
de bienvenida al pontífice. Dicho y hecho,
en las últimas semanas toda la ciudad se ha
ido cuajando de balcones de amarillo y
blanco y de carteles que rezan "bienvenido"
o "Valencia EMF 2006", mientras los
cartelillos insultantes de la señal de
peligro han quedado ridículamente
empequeñecidos. Naturalmente la fiesta va
por barrios. Los anticatólicos tienen alguna
presencia en barrios como Ruzafa, algunas
zonas del Carmen o Benimaclet, pero las
grandes vías, el centro o los barrios
residenciales del norte de la ciudad son un
auténtico plantel de banderas vaticanas. En
los barrios periféricos apenas hay banderas,
probablemente el interés allí es menor.
Los católicos sacando a la calle sus
"colores" no solo son una muestra de
bienvenida al papa. Son también un grito de
rebeldía, una forma de gritar a los
intolerantes y prepotentes ateos, ahora en
el poder, "basta ya, dejadnos en paz con
nuestras celebraciones". Y ciertamente se
trata de una pequeña rebelión, pacífica como
siempre que los católicos nos manifestamos,
en la que venimos a decir "¿no queréis papa?
pues tomad dos tazas". Triste que se haya
llegado a esto, pero mirándolo por el lado
bueno, la campañita de marras ha actuado
como revulsivo de los siempre aletargados
cristianos. Bien por los impertinentes si
nos permiten calibrar nuestra fuerza.
De la inmensa mayoría de los balcones de la
ciudad no cuelga ninguna bandera, pero de
los que están decorados el 95% tiene los
colores del papa. Si quisiéramos traducirlo
a interés popular por la visita papal,
diríamos que la mayoría de los valencianos
no están interesados o no se pronuncian,
pero entre los que sí lo hacen,
evidentemente los católicos ganamos por
goleada. Después de ver como se han sacado
adelante los referendums de la constitución
europea o el estatuto separatista catalán,
nos han enseñado los políticos que la
realidad no la construyen las mayorías, sino
las minorías decididas a defender sus ideas.
Así que, adelante católicos. Valencia,
siempre cristiana, recibe con alborozo al
papa y da la bienvenida a sus hermanos de
todo el mundo. Yo sí te espero. Nosotros sí
te esperamos.
Visantet de l´Horta
1 de julio
de 2006 |