El órgano de expresión de los círculos culturales Aparisi y Guijarro, de Valencia, y San Miguel, de Liria

Volver al índice de números en red del boletín Reino de Valencia

Volver al índice del portal Avant

  

BOLETÍN REINO DE VALENCIA. número 39. Mayo-junio de 2005

- ¿2005 o 1931? por Luís Pérez Domingo

- 21 de abril, el día- uno más- de la infamia. por Lo Mut del Maestrat

- Benedicto XVI, un don de la Providencia

- De la Iglesia y su financiación. ¿Quién debe a quién? por Cristóbal Castán

- El Círculo Aparisi y Guijarro, en el I Congreso de Apostolado Seglar en Castellón

- Valencia, 15 de mayo. El Círculo, socio de honor del "grup de dones valencianes"

- Jornadas de hermandad de los jóvenes carlistas valencianos

- Circular informativa nº 3 de 2005, Círculo cultural Aparisi y Guijarro

- Por la familia de siempre, a la calle. El 18 de junio en Madrid

- Al cierre de la edición

 

EDITORIAL

¿2005 o 1931?

 

Con el intervalo de pocos días, el calendario nos ha servido un par de aniversarios relacionados entre sí. El del inesperado triunfo socialista en las últimas elecciones generales y el de su más inesperado acceso al poder, tan angustiosamente perseguido desde que el PP se lo arrebatara. De acuerdo con la partitura que se acostumbra a interpretar en tales eventos, los socialistas lo han celebrado lanzando al vuelo las campanas —con perdón— del cumplimiento pleno de sus promesas electorales, mientras que desde la oposición, y en coincidencia con otros grupos sociales, se han apresurado a echar algo más que el agua de un realismo incontestable al vino de la auto-complacencia gubernamental. No me propongo analizar esta cuestión, ni insistir en la justa decepción expresada desde diferentes ámbitos, recriminando el incumplimiento de algunas promesas, fruto evidente de la alegría con la que configuraron su oferta electoral dado su convencimiento de que nunca sería puesta a prueba. No es que el mayor o menor grado de atención prestado a la misma sea cuestión baladí. Sucede que, al menos en mi opinión, no es lo más grave en estos momentos, amén de que la inclusión de determinadas medidas en el cartel electoral no garantiza de ninguna manera ni su bondad ni su conveniencia. En Valencia lo sabemos bien, al estar sufriendo la guerra que nos ha declarado el Gobierno socialista en virtud, precisamente,  de alguno de sus compromisos electorales.

 

Sin embargo, todo parece de menor cuantía, casi peccata minuta, ante el inquietante panorama que toma fuerza día tras día. Unos pocos meses les han bastado a Rodríguez y los suyos para sumergirnos en una atmósfera de confrontación, convulsionando a una sociedad hasta ahora decidida a mirar al frente confinando en las páginas de la historia lo que a ella pertenece. En una de sus estupendas viñetas, Mingote pone en boca de uno de los personajes esta frase: «En su progreso incesante, el progresista Zapatero ha progresado hasta crear un clima muy parecido al español de 1936 que nuestros abuelos ya habían olvidado.» En esta ocasión, y esperando que no sirva de precedente, discrepo ligeramente del genial humorista. Rodríguez nos ha metido de lleno unos cuantos años más atrás. Nos ha llevado directamente a 1931. Sin las estridencias escandalosas y brutales de entonces, que seguramente no serían posibles hoy, pero con idéntica agresividad y no inferior sectarismo, ha repetido la secuencia política que puso en marcha una República mitificada hasta el ridículo. Ataques a la Iglesia católica, satanización e ilegitimación de las derechas, división de los españoles en adictos... y todos los otros. Un clima que prefigura el enfrentamiento. ¿Estamos, pues, donde estábamos?

 

A finales de noviembre de 1931, a punto de coronar la redacción de la constitución, se planteó la posibilidad de que las Cortes prosiguieran sus trabajos con la aprobación de un conjunto de leyes. Los radicales eran partidarios de disolverlas una vez aprobada la constitución, en contra de la opinión que sostenían los socialistas. Largo Caballero, ministro de Trabajo, terció en el debate para advertir con su delicado estilo (por lo demás, en la línea socialista de siempre) que «Este intento [el de disolver las Cortes] sólo sería la señal para que el partido socialista y la Unión General de Trabajadores lo considerasen como una provocación y se lanzasen incluso a un nuevo movimiento revolucionario. No puedo aceptar tal posibilidad, que sería un reto al partido, y que nos obligaría a ir a una guerra civil.» Si Largo Caballero se comportaba con sus eventuales compañeros de viaje como un vulgar matón de barrio, resuelto a hacer cumplir a todos su voluntad o a cargar con las consecuencias, ¿cómo sorprendernos de sus amenazas de recurrir a la guerra civil que continuó vertiendo durante los años republicanos, hasta hacerlas realidad en octubre de 1934 y provocar la de 1936? Pues bien, a este personaje nefasto donde los haya, sus correligionarios le brinda-ron un homenaje —ahora hace un año, ¡qué casualidad!— resaltando su pacifismo, su «determinación antibélica». Nada menos.

 

Por su propia naturaleza, el socialismo tiene carácter hegemónico, es excluyente y, en consecuencia, con una tendencia irrefrenable a la dictadura. En nuestro caso tanto más odiosa cuanto que pretende disfrazarla de una democracia formal. Ya lo señaló en su momento un socia-lista que acabó abandonando el partido: «el puñado de gobernantes [en 1982] en el que recayó toda la responsabilidad no creía en las virtudes de la democracia, ni estaban dispuestos a respetar las normas más elementales de un Estado de Derecho». Porque su objetivo último era y es un régimen totalitario, lo que pasa por eliminar el riesgo de ser alejado del poder por obra de cualquier partido de derechas, neutralizar la influencia social de la Iglesia católica, dominar todas las instancias del poder y monopolizar la enseñanza para encaminar a la juventud en la dirección adecuada. Cuando la vicepresidenta del Gobierno confiesa que «No queremos que la Religión influya en el futuro de nuestros niños», ¿qué intenta transmitirnos? Porque, para empezar, ni los niños españoles son suyos, ni del Gobierno, ni tienen potestad para sentenciar si deben o no recibir enseñanza religiosa. ¡Hasta ahí podíamos llegar! Por todo ello la respuesta no ofrece duda. Lo que el Gobierno socialista desea es una juventud descreída, carente de valores morales, presa del relativismo, fácil-mente manipulable y sometida a su imperio. Una juventud objetivamente impedida de ocupar espacios políticos más allá de su encuadramiento en el socialismo. No una juventud pensante, sino una juventud obediente. Su gran baza para el futuro.

 

Pero tales proyectos sólo podrán hacerse realidad sobre la base de una sociedad dividida. Ese, justamente, fue el gran pecado de la República, cuya responsabilidad alcanza en altísimo grado al PSOE: atizar los antagonismos, enconar las divisiones, fomentar los enfrentamientos, no dar ni un paso para mitigar las discordias, abandonar a la intemperie a la mitad —cuanto menos— de los españoles... Que, tras más de setenta años, los socialistas se obstinen en transitar un camino que puede conducir otra vez al desastre, revela que su actitud no es meramente circunstancial, sino que habita incardinada desde siempre y todavía hoy, en su filosofía política, que la guerra civil —en su más amplia acepción— es elemento esencial en su panoplia ideológica. La tienen clavada en la mente, la destilan sus labios y, lo que es más alarmante, anida y la cultivan en el corazón.

 

Desde esa perspectiva son particularmente irritantes los alardes a los que tan aficionado es el presidente del Gobierno. Son de tal calibre sus osadías que resulta difícil pensar que cree cuanto dice. Todo apunta a que Rodríguez hace frases que, en su inanidad, supone apodícticas, como quien hace churros, sin importarle un ardite el grado de verosimilitud que encierran. En uno de esos estallidos de máxima autosatisfacción intenta convencernos de que «después de ocho años de derecha tenemos un año de derechos», y se queda tan pagado de su papel de redentor del pueblo que se atribuye a sí mismo, persuadido de habernos librado de las asechanzas de las malvadas derechas, que es incapaz de advertir las contradicciones en que incurre.

 

Porque este es el año en que ha dividido a las Comunidades, privilegiando a las gobernadas por el PSOE y castigando con decisiones de descarada animadversión a la que permanecen en manos del PP, burlando sin rebozo los criterios de equidad, justicia y necesidad. Es el año en que las familias han tenido que reclamar —¡reclamar!— que se les reconozca el derecho a que sus hijos reciban enseñanza religiosa. Y es el año en que, cuando los representantes de estas familias acuden a la Moncloa a entregar los millones de firmas que certifican esa petición, Rodríguez no dispone de un minuto para recibirlos, aunque siempre encuentre tiempo suficiente para abrir las puertas de su despacho a cualquier pelagatos. Pero, qué cabe decir, si hasta se han atrevido a perpetrar la canallesca división de las víctimas del terrorismo. ¿Cabe mayor sectarismo, mayor irresponsabilidad? ¿A qué derechos se refiere Rodríguez? Sin duda, a los de los amigos, a los de los buenos. Los otros, los malos, carecen de ellos. Es la hora de la revancha. Ya son —somos— ciudadanos de segunda.

 

De establecer la clasificación se ha encargado otro capitoste socialista. Y lo ha llevado a cabo en ocasión tan poco oportuna como el homenaje a Carrillo, uno de los más siniestros responsables del terror republicano. Completando la línea política de su jefe, Peces Barba ha afirmado sin pudor que sólo los buenos estaban presentes en ese acto, al que no habían acudido los malos. El avinagrado rector universitario y perseguidor de las víctimas del terrorismo hubiera hecho bien meditando cuidadosamente sus palabras antes de vomitarlas. De ese modo, tal vez habría caído en la cuenta de que numerosos malos no podían estar allí en el supuesto más que dudoso de que lo hubieran deseado, porque sus correligionarios y los del camarada Carrillo los asesinaron a partir de 1936. Pero tampoco muchos buenos —¿cuántos de ellos, socialistas?— pudieron asistir, pues los compinches del homenajeado «en sus checas y en los frentes, por la espalda, asesinaron a centenares de españoles y extranjeros que no se doblegaban al partido comunista», según el testimonio de otro socialista, Araquistain.

 

Para consagrar jurídicamente la división de los españoles nos aguarda la promulgación del Código Laico, cuya última finalidad —única, seguramente— no parece otra que relegar a los católicos a la excepcionalidad, limitando libertades que se reconocen a los demás. Allí donde un segmento de la población es tratada con carácter diferenciador, excepcional, comienza la tiranía. El odio y el afán de revancha no son los mejores ingredientes para edificar el futuro. Porque el odio es siempre destructor, jamás construye. Y la revancha se limita a esparcir la semilla para el siguiente acto que, aun de distinto signo, encadena la sucesión de etapas que acaben desembocando fatal-mente en el desastre. Citaré de nuevo a Araquistain: «En las dos últimas décadas ha surgido una generación española que quiere liquidar cuanto antes, sea como sea, los efectos políticos y económicos de nuestra guerra civil y restaurar para todos los españoles la paz en la concordia y la libertad en el orden, poniendo el contenido de la sociedad y el Estado por encima de nuestras querellas». Estas palabras se escribieron hace casi cinco decenios, pero su espíritu sigue vigente y los socialistas deberían inscribirlas en su programa. Si se empecinan en no entenderlo así, si permiten, además, que el odio separatista nos arrastre a la fragmentación, nos esperan días de prueba. Los españoles no nos merecemos correr el riesgo de sufrir nuevas calamidades. Sabemos, eso sí, que suceda lo que suceda, la culpa nunca será de los socialistas porque como estamos cansados de comprobar, disfrutan de la suprema habilidad de dar la vuelta a las cosas, de tal manera que las víctimas reales de sus desafueros acaban convertidas en culpables de los propios males que sufren. Lo vemos cada día, hasta en las cuestiones más insignificantes. Pero no nos consuela, claro.

 

No sé si apelar al buen sentido puede servir de algo. Pero debemos hacerlo. Debemos intentar por todos los medios a nuestro alcance, que los políticos —en el poder y en la oposición— entiendan que España no es de su propiedad y que no pueden hacer con nuestra patria lo que les venga en gana. Que tenemos derecho a vivir en paz y libertad, en armonía y concordia; que las diferencias de criterio, legítimas y, probablemente convenientes, no pueden, no deben, obstaculizar la convivencia; que el bien general está siempre por encima de cualquier otra consideración; y que el partidismo no debe llevarse nunca al extremo de provocar choques y enfrentamientos con el poso inevitable de un resentimiento aniquilador. Dios quiera que acaben comprendiendo que la justicia, la solidaridad fraterna, el respeto, la paz social, es lo que pueden hacer grande a España, es decir, libre, feliz, justa, dueña de sí y de su destino. No hay mayor grandeza.

 

Luis Pérez Domingo

Valencia, abril ¿2005?

 

 

21 DE ABRIL, EL DÍA – UNO MÁS - DE LA INFAMIA 

 

Muy movido en el ámbito legislativo se presentó el jueves 21 de abril de 2005.  En el Congreso de Diputados se sometían a votación diversos proyectos de ley que afectaban gravemente al futuro de nuestra sociedad. Además de la derogación del Plan Hidrológico Nacional y de la legislación que sancionaba la realización de referéndums ilegales, los señores diputados debían emitir su voto sobre dos leyes que, sin duda, dejarán huella en España y en el mundo: la aprobación del “divorcio exprés” – o lo que es lo mismo, el poder divorciarse “por qué sí”, sin alegar motivos ni pasando un período de reflexión y separación temporal – y la equiparación de las uniones entre homosexuales – en cualquiera de sus variantes – con el matrimonio, incluyendo la posibilidad de adoptar hijos (ya que la naturaleza no se puede igualar con leyes absurdas).

 

Centrándonos en estas dos últimas leyes, fueron aprobadas por la mayoría de la Cámara Baja. Los votos: 183 votos favorables, 136 en contra y 6 abstenciones. En contra votaron los diputados del PP (con la notable excepción de la ex-ministra Celia Villalobos, a la que nadie desde la cúpula del PP le ha dicho ni mú...) y los de Unió Democràtica de Catalunya. Dos diputados del PNV y alguno de Convergència se ausentaron de la Cámara. El resto todos a favor.

 

Con la ley sobre las uniones homosexuales se está atentando contra la institución del Matrimonio, que es el fundamento de la comunidad familiar que es la célula básica de la sociedad civil. Se atenta, por tanto, contra la misma sociedad y contra su estabilidad y progreso. Estamos jugando peligrosamente con nuestro futuro. S.S. Benedicto XVI afirmó hace un año, siendo Cardenal,  que “si juzgamos estas uniones más o menos equivalentes al matrimonio, tenemos una sociedad que no reconoce más la especificidad ni el carácter fundamental de la familia, la existencia del hombre y la mujer con el fin de dar continuidad a la Humanidad”. Es un sinsentido pretender equiparar el matrimonio con estas uniones y así lo han expresado el dictamen del Consejo de Estado y el informe del Consejo General del poder Judicial: "la heterosexualidad es un elemento constitutivo esencial del propio concepto de matrimonio". Pero ZP no se ha enterado, está demasiado obnubilado con sus “zerolos”. Tampoco le han servido las voces que desde la Iglesia Católica y otras confesiones cristianas, o desde el judaísmo han manifestado su oposición a esta aberración moral y jurídica. El más de medio millón de firmas recogidas por la Iniciativa Legislativa Popular (que serán muchas más de aquí a julio cuando termine la campaña) tampoco dicen nada a ZP y sus amigos. ¡Claro! Son de gente normal que no forman parte de ningún “lobby” y la mayoría de ellos serán católicos ¡qué horror! Un gobierno progre como éste no puede entretenerse con gente “casposa” como los católicos.

 

Pero la ley no se queda en equiparar unas uniones homosexuales con la institución matrimonial. Va más allá. Admite la adopción de niños por parejas homosexuales, negando el derecho de los hijos a tener un padre y una madre. Los niños se convierten así en un juguete, en un capricho más.

 

¿Y qué decir del “divorcio exprés”? Esta es la solución (¡menuda solución!) que se da a las crisis matrimoniales: sin motivo alguno puede producirse un divorcio, así según el ministro de Justicia (¿?) “los matrimonios podrán divorciarse sin causas, es decir, sin culpables”.  Un ataque más a la familia, un ataque más a la sociedad. ¿Qué se conseguirá? Está claro: mayor inestabilidad familiar al aumentar aún más el número de rupturas matrimoniales (ya estamos en un 60,4 % de matrimonios que fracasan), sin posibilidad de reflexionar para solucionar los problemas de la pareja, ya que se elimina el periodo previo de separación. La ley recién aprobada introduce en la práctica el repudio, algo que creía olvidado en los pueblos civilizados ¡qué cosas tiene el progreso!

 

Es de suponer que esta ley servirá para que las mafias dedicadas al tráfico de personas inmigrantes, a la trata de blancas y demás monstruosos negocios la aprovecharán para, por medio de matrimonios de conveniencia de pocos meses de duración introducirse en España aún más. Si los cálculos no me fallan una persona podrá casarse ¡4 veces al año!, pues entre boda y repudio solo se necesita un periodo de 3 meses. La picaresca hará surgir un nuevo negocio: el “casador”, que a tanto por boda puede hacerse con un buen capital anual.

 

Estamos ante un ataque frontal contra la familia y vamos a pasos agigantados hacia nuestro suicidio social. Y todo gracias al gobierno del señor ZP, tan preocupado por atender los deseos de diferentes lobbys, entre los que se encuentra de manera destacada el “rosa”. Su preocupación no llega a las peticiones de los padres católicos de alumnos o las asociaciones familiares que representan a millones de españoles...Con todos ellos aún no ha podido entrevistarse “por problemas de agenda”.

 

Desde la Santa Sede el presidente del Consejo Pontificio para la Familia, el cardenal Alfonso López Trujillo, ha pedido la objeción de conciencia de los católicos ante estas leyes anticristianas y antisociales, solicitando a los funcionarios católicos que se nieguen a celebrar “bodas” homosexuales, aún a riesgo de perder el empleo. “Una ley no tiene razón por el simple hecho de ser una ley”, recuerda el purpurado. “No se pueden imponen cosas inicuas a los pueblos. Es más, precisamente porque son inicuas, la Iglesia llama con urgencia a la libertad de conciencia y al deber de oponerse”.

 

Desde el gobierno de ZP ya se ha advertido: los funcionarios no podrán acogerse a la objeción de conciencia y tendrán que “atenerse a las consecuencias”  , ya que «han de cumplir las leyes que el Parlamento aprueba en una sociedad democrática». ¡Eso es tolerancia y respeto a la conciencia individual!  . La Iglesia y todos los fieles deberíamos hacer lo posible por auxiliar a todos los funcionarios que pudieran verse en problemas laborales y económicos por permanecer fieles a su Fe y su conciencia.

 

Estamos en un momento gravísimo para nuestro futuro, los católicos debemos lanzar iniciativas, proyectos comunes, movilizaciones para conseguir parar esta espiral de descomposición social, de laicismo, de descristianización a la a que nos están llevando ZP y sus amigos rosas, colorados, los del mandil , revanchistas, tripartidistas,  ercistas y demás.  Nos estamos jugando mucho, demasiado... ¡Es tiempo de reacción!.

 

Lo Mut del Maestrat

 

 

BENEDICTO XVI, UN DON DE LA PROVIDENCIA

 

“Ratzinger: ¡Oh Dios mío!”. Así recibía en su portada a toda página sobre fondo negro un periódico izquierdista alemán el resultado del Cónclave. Resume esta frase el estado de ánimo de quienes ven en el nuevo Pastor de la Iglesia un enemigo. Y no tanto por sus características personales que lo pueden hacer más o menos inicialmente antipático a cierto tipo de personas, sino por la probada claridad de su actuación a lo largo de sus casi veinticinco años al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, un cargo poco apto para congraciarse las simpatías de los aficionados a saltarse las fronteras de la ortodoxia católica, difuminándolas o adaptándolas a su personal manera de interpretar el mensaje evangélico. Por no aludir a quienes explícitamente niegan o combaten dicho mensaje.

 

Las reticencias de la “progresía” eclesial y extraeclesial son indicios inequívocos del acierto de los cardenales, inducidos por el Espíritu, para elegir a este “sencillo y humilde trabajador de la viña del Señor”. “El Señor sabe trabajar y actuar con herramientas insuficientes”, como dijo en sus primeras palabras al pueblo de Dios como Benedicto XVI. Y el “currículum vitae” impresionante del nuevo Papa, su testimonio personal y la garantía de la asistencia divina hacen de él un regalo de la Providencia, después del histórico pontificado de Juan Pablo II el Grande de quien fuera el principal colaborador.

 

El Papa se encomienda a las oraciones del Pueblo de Dios. No le faltaran nuestras plegarias. Y nuestro trabajo, nuestros recursos, nuestro tiempo, nuestra salud, nuestra libertad, nuestra vida, al servicio del Reino. Y puede que la cosa no quede en metáfora. A la historia que quieren repetir nos remitimos.

 

También nosotros esperamos mucho del Papa. De sus oraciones por el mundo en que estamos inmersos y de sus actos de gobierno. Pero no nos corresponde marcarle programa, agenda u hoja de ruta.

 

Desde el fondo de nuestro corazón, ¡Viva el Papa!

 

 

DE LA IGLESIA Y SU FINANCIACIÓN. ¿QUIÉN DEBE A QUIÉN?

 

Determinados dirigentes políticos (tanto nacionales como autonómicos), medios de comunicación o determinados articulistas, están hablando mucho en los últimos tiempos sobre la financiación de la Iglesia, pidiendo que la Iglesia Católica deje de estar “mantenida” por el Estado.

 

Creo que conviene aclarar que la Iglesia en España está atendiendo – además de las propias de su actividad evangelizadora - una gran cantidad de obras sanitarias, sociales y educativas de las que se están beneficiando sectores de población muy diverso, creyentes y no creyentes. Se calcula que a través de ellas la Iglesia aporta al Estado Español unos 31000 millones de euros.

 

Como simple recordatorio, destacamos algunas:

·        107 hospitales

·        128 ambulatorios

·        305 consultorías familiares

·        5197 colegios y centros educativos

·        876 casas para ancianos y minusválidos

·        937 orfanatos y centros tutelados

·        321 guarderías

·        365 centros de reeducación social

·        Atención a más de 11000 drogodependientes, 1300 enfermos de SIDA, 300000 sin techo, más de 100000 inmigrantes...

 

Otro aspecto muy importante y que algunos parecen olvidar: la aportación del 0,52% [a la Iglesia] del IRPF es libre y voluntaria por parte de aquellos que deseen señalar con una X la casilla correspondiente a este concepto. Por lo tanto, no es el Estado, sino el contribuyente particular, quien decide en qué desea emplear esa parte de sus impuestos. El Estado sólo hace de cauce para cumplir con su deseo. Cada uno puede optar en poner, o no, la cruz en la declaración de la renta.

 

En cambio, del erario público todos pagamos - sin darnos opción - la financiación de los partidos parlamentarios, de los sindicatos mayoritarios, pagamos los sueldos de su gente, de sus liberados, sus campañas electorales y no electorales... ¿Por qué no se plantean su propia autofinanciación todos los partidos políticos y sindicatos (y digo todos)? ¿Qué sería de muchas de estas organizaciones si tuvieran que vivir de las cuotas y aportaciones de sus militantes? Yo que no comparto sus idearios, ¿por qué me obligan a sostenerles? Quizá lo entendiese si estas organizaciones partidistas llevasen a cabo una labor social amplia. ¿Cuántos hospitales mantienen los partidos políticos y los sindicatos? ¿Cuántos asilos? ¿Cuántos centros de día? ¿Cuántas casas de acogida, de enfermos de SIDA, orfanatos, de enfermos terminales, de transeúntes, de marginados? ¿Cuánta gente tienen destinada a trabajar en la reinserción de presos? ¿Cuántos liberados han mandado a países del Sur para dedicar absolutamente toda su vida a los que realmente no tienen nada sin cobrar un céntimo por ello? Postura cínica, donde las hubiere, la de estos profesionales de la política. «Consejos vendo, que para mí no tengo».

 

Cristóbal Castán

Diario Mediterráneo. Castellón

 

 

EL CÍRCULO APARISI Y GUIJARRO, EN EL I CONGRESO DE APOSTOLADO SEGLAR EN CASTELLÓN

 

Invitado por el Obispo de Segorbe-Castellón, Mons. Reig Pla, el Círculo Aparisi y Guijarro ha estado presente en el I Congreso diocesano de Apostolado Seglar, con un stand en el que han sido expuestas al público las publicaciones de nuestra entidad, entre ellas una tirada especial del número 38 de REINO DE VALENCIA y la manifestación al episcopado de la Comunión Tradicionalista Carlista. Presidía el puesto una pancarta con esta frase: “La fe cristiana católica constituye la identidad del pueblo español. Juan Pablo II”

 

El stand del Círculo se singularizaba por su carácter civil, lo que motivó muchas visitas, entre las que destacan las del Nuncio de la Santa Sede, Mons. Monteiro y el Obispo de la diócesis, Mons. Reig Pla. Nuestra participación en el Congreso fue fructífera: nos dimos a conocer ante muchos católicos comprometidos de Castellón y tuvimos la oportunidad de ilustrar nuestra fe y nuestra estrategia en las ponencias y talleres y conocer otras iniciativas de apostolado.

 

Nuestro Círculo agradece a Mons. Reig Pla su deferencia y su demostrado valor al contar con nosotros en un evento tan relevante.

 

 

En la foto, Víctor Puigdengolas,  Vicente R. Porcar, delegado en Castellón del Círculo  José Monzonís, Javier Zazu,  Juan Carlos García de Polavieja,  José Miguel Orts, Félix Zorrilla,  y Luis Ignacio Amorós.

 

 

VALENCIA, 15 DE MAYO: EL CÍRCULO, SOCIO DE HONOR DEL “GRUP DE DONES VALENCIANES”  

 

El domingo 15 de mayo, en solemne sesión celebrada en el Palau de la Música de Valencia, el Grup de Dones Valencianes entregó al Círculo Aparisi y Guijarro el título de Socio de Honor de la entrañable entidad valencianista, materializado en un artístico pergamino en un precioso marco de madera tallada, que fue recibido por nuestro presidente, don José Mas García, quien pronunció unas sentidas palabras de gratitud y aprecio.

 

 

 

JORNADAS DE HERMANDAD DE LOS JÓVENES CARLISTAS VALENCIANOS

 

Nos comunican nuestra Vocalía de Juventud que, por tercer año consecutivo, se han reunido en la masía de Miralcampo en Chiva unos veinte jóvenes de diferentes edades, en su jornada de convivencia de primavera. Entre canciones , juegos y viandas con buen apetito, ha habido tiempo para programar actividades formativas, propaganda y excursiones, en lo que queda de curso.

 

 

 

CIRCULAR INFORMATIVA Nº 3. Mayo – Junio 2005

 

VALENCIA, 8 DE MARZO: ASAMBLEA GENERAL DE SOCIOS DEL CÍRCULO A. y G.

El 8 de marzo, a las 20:00 h., se celebró la preceptiva Asamblea General Ordinaria del Círculo Cultural Aparisi y Guijarro en el despacho de DALGO CONSULTORES, calle de Jorge Juan, 15, 1ª, en la que, tras la lectura del acta de la Asamblea anterior, que fue aprobada, se hizo el informe de presidencia acerca de las actividades y circunstancias de la entidad durante el curso pasado, seguido del informe económico, a cargo del Tesorero. Se aprobaron la dación de cuentas y el presupuesto del 2005. El vocal don Jesús Sánchez Benet pasa a desempeñar las funciones de Secretario de la Junta de Gobierno, por cesar en dicho cargo doña Matilde Langa Cubas, que sigue en la Junta como Vocal.

 

VALENCIA, 13 DE MARZO: DÍA DE LOS MÁRTIRES DE LA TRADICIÓN

El 13 de marzo tuvo lugar la celebración del Día de los Mártires de la Tradición, con la acostumbrada visita a las sepulturas de los requetés asesinados en 1936, en el cementerio general de Valencia, con oración y ofrenda floral, santa misa a las 12 en en la Iglesia Parroquial de Santo Tomás Apóstol y San Felipe Neri, celebrada por el Rvdo.D. Francisco Suárez, y finalmente, comida de hermandad en el Círculo San Miguel de Llíria, donde se sirvió una suculenta paella valenciana.

 

CASTELLÓN: EL CÍRCULO EN EL CONGRESO DE APOSTOLADO SEGLAR

El Obispo de Segorbe-Castellón, Monseñor Reig Pla, invitó a nuestro Círculo a participar en el I Congreso de Apostolado Seglar de su diócesis. A tal efecto y agradeciendo su deferencia, el Círculo instaló un stand en el Palau de Congressos de Castellón, sede del evento y un grupo de socios se matricularon como congresistas. El stand estaba presidido por una pancarta que rezaba: “La fe cristiana católica constituye la identidad del pueblo español” Juan Pablo II” .

El stand del Círculo era el de la única entidad civil del congreso y recibió numerosas y destacadas visitas, entre ellas las del Nuncio de Su Santidad y el Obispo de Segorbe-Castellón. Aprovechamos la oportunidad para difundir nuestros boletines y publicaciones, acogidas por el público con interés y curiosidad.

 

LLIRIA, 2 DE MAYO: VIGILIA DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

Como es gozosa tradición en nuestro Círculo hermano San Miguel de Llíria, el 2 de mayo, víspera de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz,  se celebró una cena a los postres de la cual tomó la palabra el presidente, don Miguel Vergara Hernández, que agradeció la realización de la cruz floral  y la creciente asistencia de socios y amigos y el significado del acto, como cumplimiento de las órdenes del Rey Don Alfonso Carlos I. El presidente de la Comunión Tradicionalista Carlista del Reino de Valencia, don José Miguel Orts, glosó lo que la cruz simboliza para los cristianos y recordó el admirable ejemplo del fallecido Juan Pablo II y saludó la reciente elección del nuevo Papa,  S.S. Benedicto XVI. Hubo brindis por el Círculo San Miguel, por la CTC y por el Papa. Finalmente, en la calle, ante la fachada del Círculo que servía de marco a una hermosa cruz de mayo, los reunidos cantaron una Salve y el Oriamendi.  

 

VALENCIA, 15 DE MAYO: EL CÍRCULO, SOCIO DE HONOR DEL “GRUP DE DONES VALENCIANES” 

El domingo 15 de mayo, en solemne sesión celebrada en el Palau de la Música de Valencia, el Grup de Dones Valencianes entregó al Círculo Aparisi y Guijarro el título de Socio de Honor de la entrañable entidad valencianista, materializado en un artístico pergamino en un precioso marco de madera tallada, que fue recibido por nuestro presidente, don José Mas García, quien pronunció unas sentidas palabras de gratitud y aprecio.

 

VALENCIA: EL CÍRCULO EN ACTOS DEL INSTITUT D’ESTUDIS VALENCIANS

Una representación de nuestro Círculo ha asistido a dos magníficas conferencias organizadas por el Institut d’Estudis Valencians en la Llongeta de la CAM en la Plaza del mercado: una, a cargo de don Carles Recio Alfaro, sobre “Dret foral valencià” y otra impartida por la presidenta del IEV doña Dolors Domingo Comeche sobre “L’Archiu Municipal de Valencia”.  

 

21 DE MAYO, EXCURSIÓN A MURCIA

El 21 de mayo tuvo lugar una excursión más de las realizadas por nuestro Círculo en colaboración con la CAM sobre la cultura del agua. Esta vez a Murcia. Visitamos en Alcantarilla el Museo Etnológico de la Huerta de Murcia y la Noria que mueven las aguas transvasadas desde el río Tajo al Segura. En la capital murciana la visita colectiva se limitó a los puentes sobre el río Segura, entre los que el más famoso es el “de los Peligros”. Por nuestra cuenta pudimos visitar la catedral y pasear por las calles del centro urbano.

 

LOTERIA “EXTRA”  DEL 9 DE JULIO

Para el próximo sorteo extraordinario del 9 de julio, nuestro Círculo participa con el número 41.374. Rogamos a nuestros socios y amigos que nos ayuden en la distribución de las participaciones, que llevan, como siempre, una frase de nuestro titular, don Antonio Aparisi y Guijarro: “Habrá disolución en toda sociedad en que se niegue o se prescinda de Dios y se coloque el origen de la soberanía en el hombre”. De este modo la suerte lleva mensaje.

 

LAS OBRAS DEL CÍRCULO

Han terminado las obras del Círculo, pero las actividades normales no pueden reemprenderse hasta que se reestructure el local con nueva decoración y mobiliario adecuado.

 

CUOTAS SOCIALES AL COBRO

En fechas próximas se cargarán en las cuentas bancarias de nuestros socios los recibos del 1º y 2º trimestre, 2º semestre y anual. Rogamos los atiendan para evitar molestias y gastos innecesarios.

 

AHORA INFORMACIÓN: CADA SOCIO, UN SUSCRIPTOR

Invitamos a nuestros socios y amigos a que se suscriban a esta interesante revista de formación e información, editada por la CTC, con una visión certera de la actualidad y de termas transcendentes. Sus “dossier” les ayudarán a interpretar los acontecimientos. Su nueva sede es:

AHORA INFORMACIÓN.-C/ Zurbano, 71, oficina 3.- 28010 Madrid  Teléfono 913994438

Suscripción anual: Colaborador: 25 euros.- Honor: 45 euros.-Bienhechor: 60 euros.

Si nosotros no sostenemos nuestra prensa, nadie lo hará.

 

 

POR LA FAMILIA DE SIEMPRE, A LA CALLE

EL 18 DE JUNIO, EN MADRID

 

A propuesta de la Comunión Tradicionalista Carlista, los Círculos Aparisi y Guijarro y San Miguel se han adherido a la manifestación del 18 de junio en Madrid, convocada por el Foro Español de la Familia y numerosas asociaciones que representan a más de cuatro millones de familias.

 

El Gobierno Zapatero, en su afán de agilizar el divorcio y equiparar las uniones de gayes y lesbianas con el matrimonio, con potestad de adopción de niños por parejas homosexuales,  no hace caso de los informes en contra del Consejo de Estado, del Consejo General del Poder Judicial y la Real Academia de Legislación y Jurisprudencia y desoye el clamor de las asociaciones de familias que entregaron 500.000 firmas que avalan la Iniciativa Legislativa a favor de la familia de siempre.

 

A pesar de reunir 3 millones de firmas para preservar el derecho a la enseñanza de la religión confesional en las escuelas, con el rango de asignatura evaluable y computable, el Gobierno Zapatero sigue adelante con su Anteproyecto de Ley de Educación, sin un mínimo común entre las diferentes Comunidades Autónomas y que establece una pseudorreligión laica, que usurpa facultades educativas de las familias. Y sigue sin recibir a las organizaciones de padres de alumnos.

 

Ante la negativa del Gobierno Zapatero de dialogar con las familias, éstas convocan una manifestación.

 El 18 de junio, los españoles que defienden la familia basada en el  matrimonio tienen la oportunidad de demostrar al Gobierno que no son una minoría encerrada en una sacristía.

Por los derechos de la familia natural y de los niños que hayan de ser adoptados.

Los Círculos Aparisi y Guijarro de Valencia y San Miguel de Lliria fletarán un autobús que saldrá desde el nº 56 de la Avenida del Reino de Valencia, a las 7:30 de la mañana del sábado 18 de junio. Billete: 22 euros. Reservas tel. 657 324 092 y 619 993 841.
 

 

AL CIERRE DE LA EDICIÓN

 

A punto de entrar en máquina el presente número de REINO DE VALENCIA, la actualidad nos impone, entre otras, dos noticias de trascendencia  para nuestra región:

 

a) La ultimación del anteproyecto de Estatuto de Autonomía, merced al consenso entre el PP, el PSOE e IU a nivel autonómico. Cuando dispongamos del texto que se remite para su estudio y segura aprobación en el Parlamento, nos pronunciaremos sobre su contenido. De momento hay dos indicios alarmantes: la Comunidad Valenciana se convierte por mimetismo en “nacionalidad histórica”, entrando en el juego de la espiral nacionalista. Y se introduce la Acadèmia Valenciana de la Llengua como ente normativo del valenciano, después del conflictivo dictamen que establecía la equivalencia entre valenciano y catalán.

 

b) El Parlamento español, sede teórica de la soberanía nacional, nos niega por segunda y definitiva vez el agua que necesitan nuestros campos sedientos al confirmar por mayoría de dos votos en el Senado, la derogación del trasvase del Ebro en el Plan Hidrológico Nacional. Este gesto de insolidaridad con Valencia, Murcia y Almería puede afectar el sentimiento de cohesión nacional de estos territorios.

 

 

 

Volver al índice de números en red del boletín Reino de Valencia

Volver al índice del portal Avant

Círculo Cultural Aparisi y Guijarro de Valencia | Círculo Cultural Católico San Miguel de Llíria

El Boletín Reino de Valencia está editado por los círculos culturales “Aparisi y Guijarro” de Valencia, y “San Miguel” de Líria. El contenido del boletín es propiedad intelectual de sus autores y de los editores del mismo. Todos los derechos reservados. Se prohíbe la reproducción total o parcial de su contenido sin permiso del autor (si lo hubiere) o los editores

Redacción: C.C. Aparisi y Guijarro, c/ Garrigues, piso 5º, oficina 13. 46001. Valencia. Teléfono: 963734904, 619993841 y 657324092. Correo electrónico: ccaparisiyguijarro@hispavista.com

 

C.C.C. San Miguel, C/ San Vicente de Paúl, 14 Bajo. 46160 Llíria. Teléfono: 962792870 y 962780056

Comunión Tradicionalista carlista del Reino de Valencia. http://carlistes.org | http://avant.webcindario.com e-mail: ctc_rv@ono.com

Comunión Tradicionalista Carlista www.ctcarlista.org