|
|
BOLETÍN
REINO DE VALENCIA. número 39. Mayo-junio de
2005 |
|
-
¿2005 o 1931? por Luís Pérez Domingo
-
21 de abril, el día- uno más- de la infamia. por Lo
Mut del Maestrat
-
Benedicto XVI, un don de la Providencia
-
De la Iglesia y su financiación. ¿Quién debe a
quién? por Cristóbal Castán
-
El Círculo Aparisi y Guijarro, en el I Congreso de
Apostolado Seglar en Castellón
-
Valencia, 15 de mayo. El Círculo, socio de honor del
"grup de dones valencianes"
-
Jornadas de hermandad de los jóvenes carlistas
valencianos
-
Circular informativa nº 3 de 2005, Círculo cultural
Aparisi y Guijarro
-
Por la familia de siempre, a la calle. El 18 de
junio en Madrid
-
Al cierre de la edición |
|
EDITORIAL
¿2005 o 1931?
Con el intervalo de pocos días, el calendario nos ha
servido un par de aniversarios relacionados entre
sí. El del inesperado triunfo socialista en las
últimas elecciones generales y el de su más
inesperado acceso al poder, tan angustiosamente
perseguido desde que el PP se lo arrebatara. De
acuerdo con la partitura que se acostumbra a
interpretar en tales eventos, los socialistas lo han
celebrado lanzando al vuelo las campanas —con
perdón— del cumplimiento pleno de sus promesas
electorales, mientras que desde la oposición, y en
coincidencia con otros grupos sociales, se han
apresurado a echar algo más que el agua de un
realismo incontestable al vino de la
auto-complacencia gubernamental. No me propongo
analizar esta cuestión, ni insistir en la justa
decepción expresada desde diferentes ámbitos,
recriminando el incumplimiento de algunas promesas,
fruto evidente de la alegría con la que configuraron
su oferta electoral dado su convencimiento de que
nunca sería puesta a prueba. No es que el mayor o
menor grado de atención prestado a la misma sea
cuestión baladí. Sucede que, al menos en mi opinión,
no es lo más grave en estos momentos, amén de que la
inclusión de determinadas medidas en el cartel
electoral no garantiza de ninguna manera ni su
bondad ni su conveniencia. En Valencia lo sabemos
bien, al estar sufriendo la guerra que nos ha
declarado el Gobierno socialista en virtud,
precisamente, de alguno de sus compromisos
electorales.
Sin embargo, todo parece de menor cuantía, casi
peccata minuta, ante el inquietante panorama que
toma fuerza día tras día. Unos pocos meses les han
bastado a Rodríguez y los suyos para sumergirnos en
una atmósfera de confrontación, convulsionando a una
sociedad hasta ahora decidida a mirar al frente
confinando en las páginas de la historia lo que a
ella pertenece. En una de sus estupendas viñetas,
Mingote pone en boca de uno de los personajes esta
frase: «En su progreso incesante, el progresista
Zapatero ha progresado hasta crear un clima muy
parecido al español de 1936 que nuestros abuelos ya
habían olvidado.» En esta ocasión, y esperando que
no sirva de precedente, discrepo ligeramente del
genial humorista. Rodríguez nos ha metido de lleno
unos cuantos años más atrás. Nos ha llevado
directamente a 1931. Sin las estridencias
escandalosas y brutales de entonces, que seguramente
no serían posibles hoy, pero con idéntica
agresividad y no inferior sectarismo, ha repetido la
secuencia política que puso en marcha una República
mitificada hasta el ridículo. Ataques a la Iglesia
católica, satanización e ilegitimación de las
derechas, división de los españoles en adictos... y
todos los otros. Un clima que prefigura el
enfrentamiento. ¿Estamos, pues, donde estábamos?
A
finales de noviembre de 1931, a punto de coronar la
redacción de la constitución, se planteó la
posibilidad de que las Cortes prosiguieran sus
trabajos con la aprobación de un conjunto de leyes.
Los radicales eran partidarios de disolverlas una
vez aprobada la constitución, en contra de la
opinión que sostenían los socialistas. Largo
Caballero, ministro de Trabajo, terció en el debate
para advertir con su delicado estilo (por lo
demás, en la línea socialista de siempre) que «Este
intento [el de disolver las Cortes] sólo sería la
señal para que el partido socialista y la Unión
General de Trabajadores lo considerasen como una
provocación y se lanzasen incluso a un nuevo
movimiento revolucionario. No puedo aceptar tal
posibilidad, que sería un reto al partido, y que nos
obligaría a ir a una guerra civil.» Si Largo
Caballero se comportaba con sus eventuales
compañeros de viaje como un vulgar matón de barrio,
resuelto a hacer cumplir a todos su voluntad o a
cargar con las consecuencias, ¿cómo sorprendernos de
sus amenazas de recurrir a la guerra civil que
continuó vertiendo durante los años republicanos,
hasta hacerlas realidad en octubre de 1934 y
provocar la de 1936? Pues bien, a este personaje
nefasto donde los haya, sus correligionarios le
brinda-ron un homenaje —ahora hace un año, ¡qué
casualidad!— resaltando su pacifismo, su
«determinación antibélica». Nada menos.
Por su propia naturaleza, el socialismo tiene
carácter hegemónico, es excluyente y, en
consecuencia, con una tendencia irrefrenable a la
dictadura. En nuestro caso tanto más odiosa cuanto
que pretende disfrazarla de una democracia formal.
Ya lo señaló en su momento un socia-lista que acabó
abandonando el partido: «el puñado de gobernantes
[en 1982] en el que recayó toda la responsabilidad
no creía en las virtudes de la democracia, ni
estaban dispuestos a respetar las normas más
elementales de un Estado de Derecho». Porque su
objetivo último era y es un régimen totalitario, lo
que pasa por eliminar el riesgo de ser alejado del
poder por obra de cualquier partido de derechas,
neutralizar la influencia social de la Iglesia
católica, dominar todas las instancias del poder y
monopolizar la enseñanza para encaminar a la
juventud en la dirección adecuada. Cuando la
vicepresidenta del Gobierno confiesa que «No
queremos que la Religión influya en el futuro de
nuestros niños», ¿qué intenta transmitirnos? Porque,
para empezar, ni los niños españoles son suyos, ni
del Gobierno, ni tienen potestad para sentenciar si
deben o no recibir enseñanza religiosa. ¡Hasta ahí
podíamos llegar! Por todo ello la respuesta no
ofrece duda. Lo que el Gobierno socialista desea es
una juventud descreída, carente de valores morales,
presa del relativismo, fácil-mente manipulable y
sometida a su imperio. Una juventud objetivamente
impedida de ocupar espacios políticos más allá de su
encuadramiento en el socialismo. No una juventud
pensante, sino una juventud obediente. Su gran baza
para el futuro.
Pero tales proyectos sólo podrán hacerse realidad
sobre la base de una sociedad dividida. Ese,
justamente, fue el gran pecado de la República, cuya
responsabilidad alcanza en altísimo grado al PSOE:
atizar los antagonismos, enconar las divisiones,
fomentar los enfrentamientos, no dar ni un paso para
mitigar las discordias, abandonar a la intemperie a
la mitad —cuanto menos— de los españoles... Que,
tras más de setenta años, los socialistas se
obstinen en transitar un camino que puede conducir
otra vez al desastre, revela que su actitud no es
meramente circunstancial, sino que habita
incardinada desde siempre y todavía hoy, en su
filosofía política, que la guerra civil —en su más
amplia acepción— es elemento esencial en su panoplia
ideológica. La tienen clavada en la mente, la
destilan sus labios y, lo que es más alarmante,
anida y la cultivan en el corazón.
Desde esa perspectiva son particularmente irritantes
los alardes a los que tan aficionado es el
presidente del Gobierno. Son de tal calibre sus
osadías que resulta difícil pensar que cree cuanto
dice. Todo apunta a que Rodríguez hace frases que,
en su inanidad, supone apodícticas, como quien hace
churros, sin importarle un ardite el grado de
verosimilitud que encierran. En uno de esos
estallidos de máxima autosatisfacción intenta
convencernos de que «después de ocho años de derecha
tenemos un año de derechos», y se queda tan pagado
de su papel de redentor del pueblo que se atribuye a
sí mismo, persuadido de habernos librado de las
asechanzas de las malvadas derechas, que es incapaz
de advertir las contradicciones en que incurre.
Porque este es el año en que ha dividido a las
Comunidades, privilegiando a las gobernadas por el
PSOE y castigando con decisiones de descarada
animadversión a la que permanecen en manos del PP,
burlando sin rebozo los criterios de equidad,
justicia y necesidad. Es el año en que las familias
han tenido que reclamar —¡reclamar!— que se les
reconozca el derecho a que sus hijos reciban
enseñanza religiosa. Y es el año en que, cuando los
representantes de estas familias acuden a la Moncloa
a entregar los millones de firmas que certifican esa
petición, Rodríguez no dispone de un minuto para
recibirlos, aunque siempre encuentre tiempo
suficiente para abrir las puertas de su despacho a
cualquier pelagatos. Pero, qué cabe decir, si hasta
se han atrevido a perpetrar la canallesca división
de las víctimas del terrorismo. ¿Cabe mayor
sectarismo, mayor irresponsabilidad? ¿A qué derechos
se refiere Rodríguez? Sin duda, a los de los amigos,
a los de los buenos. Los otros, los malos,
carecen de ellos. Es la hora de la revancha. Ya son
—somos— ciudadanos de segunda.
De
establecer la clasificación se ha encargado otro
capitoste socialista. Y lo ha llevado a cabo en
ocasión tan poco oportuna como el homenaje a
Carrillo, uno de los más siniestros responsables del
terror republicano. Completando la línea política de
su jefe, Peces Barba ha afirmado sin pudor que sólo
los buenos estaban presentes en ese acto, al
que no habían acudido los malos. El
avinagrado rector universitario y perseguidor de las
víctimas del terrorismo hubiera hecho bien meditando
cuidadosamente sus palabras antes de vomitarlas. De
ese modo, tal vez habría caído en la cuenta de que
numerosos malos no podían estar allí en el
supuesto más que dudoso de que lo hubieran deseado,
porque sus correligionarios y los del camarada
Carrillo los asesinaron a partir de 1936. Pero
tampoco muchos buenos —¿cuántos de ellos,
socialistas?— pudieron asistir, pues los compinches
del homenajeado «en sus checas y en los frentes, por
la espalda, asesinaron a centenares de españoles y
extranjeros que no se doblegaban al partido
comunista», según el testimonio de otro socialista,
Araquistain.
Para consagrar jurídicamente la división de los
españoles nos aguarda la promulgación del Código
Laico, cuya última finalidad —única, seguramente— no
parece otra que relegar a los católicos a la
excepcionalidad, limitando libertades que se
reconocen a los demás. Allí donde un segmento de la
población es tratada con carácter diferenciador,
excepcional, comienza la tiranía. El odio y el afán
de revancha no son los mejores ingredientes para
edificar el futuro. Porque el odio es siempre
destructor, jamás construye. Y la revancha se limita
a esparcir la semilla para el siguiente acto que,
aun de distinto signo, encadena la sucesión de
etapas que acaben desembocando fatal-mente en el
desastre. Citaré de nuevo a Araquistain: «En las dos
últimas décadas ha surgido una generación española
que quiere liquidar cuanto antes, sea como sea, los
efectos políticos y económicos de nuestra guerra
civil y restaurar para todos los españoles la paz en
la concordia y la libertad en el orden, poniendo el
contenido de la sociedad y el Estado por encima de
nuestras querellas». Estas palabras se escribieron
hace casi cinco decenios, pero su espíritu sigue
vigente y los socialistas deberían inscribirlas en
su programa. Si se empecinan en no entenderlo así,
si permiten, además, que el odio separatista nos
arrastre a la fragmentación, nos esperan días de
prueba. Los españoles no nos merecemos correr el
riesgo de sufrir nuevas calamidades. Sabemos, eso
sí, que suceda lo que suceda, la culpa nunca será de
los socialistas porque como estamos cansados de
comprobar, disfrutan de la suprema habilidad de dar
la vuelta a las cosas, de tal manera que las
víctimas reales de sus desafueros acaban convertidas
en culpables de los propios males que sufren. Lo
vemos cada día, hasta en las cuestiones más
insignificantes. Pero no nos consuela, claro.
No
sé si apelar al buen sentido puede servir de algo.
Pero debemos hacerlo. Debemos intentar por todos los
medios a nuestro alcance, que los políticos —en el
poder y en la oposición— entiendan que España no es
de su propiedad y que no pueden hacer con nuestra
patria lo que les venga en gana. Que tenemos derecho
a vivir en paz y libertad, en armonía y concordia;
que las diferencias de criterio, legítimas y,
probablemente convenientes, no pueden, no deben,
obstaculizar la convivencia; que el bien general
está siempre por encima de cualquier otra
consideración; y que el partidismo no debe llevarse
nunca al extremo de provocar choques y
enfrentamientos con el poso inevitable de un
resentimiento aniquilador. Dios quiera que acaben
comprendiendo que la justicia, la solidaridad
fraterna, el respeto, la paz social, es lo que
pueden hacer grande a España, es decir, libre,
feliz, justa, dueña de sí y de su destino. No hay
mayor grandeza.
Luis Pérez Domingo
Valencia, abril ¿2005?
|
|
21
DE ABRIL, EL DÍA – UNO MÁS - DE LA INFAMIA
Muy movido en el ámbito legislativo se presentó el
jueves 21 de abril de 2005. En el Congreso de
Diputados se sometían a votación diversos proyectos
de ley que afectaban gravemente al futuro de nuestra
sociedad. Además de la derogación del Plan
Hidrológico Nacional y de la legislación que
sancionaba la realización de referéndums ilegales,
los señores diputados debían emitir su voto sobre
dos leyes que, sin duda, dejarán huella en España y
en el mundo: la aprobación del “divorcio exprés” – o
lo que es lo mismo, el poder divorciarse “por qué
sí”, sin alegar motivos ni pasando un período de
reflexión y separación temporal – y la equiparación
de las uniones entre homosexuales – en cualquiera de
sus variantes – con el matrimonio, incluyendo la
posibilidad de adoptar hijos (ya que la naturaleza
no se puede igualar con leyes absurdas).
Centrándonos en estas dos últimas leyes, fueron
aprobadas por la mayoría de la Cámara Baja. Los
votos: 183 votos
favorables, 136 en contra y 6 abstenciones. En
contra votaron los diputados del PP (con la notable
excepción de la ex-ministra Celia Villalobos, a la
que nadie desde la cúpula del PP le ha dicho ni mú...)
y los de Unió Democràtica de Catalunya. Dos
diputados del PNV y alguno de Convergència se
ausentaron de la Cámara. El resto todos a favor.
Con la ley sobre las uniones homosexuales se está
atentando contra la institución del Matrimonio, que
es el fundamento de la comunidad familiar que es la
célula básica de la sociedad civil. Se atenta, por
tanto, contra la misma sociedad y contra su
estabilidad y progreso. Estamos jugando
peligrosamente con nuestro futuro. S.S. Benedicto
XVI afirmó hace un año, siendo Cardenal, que “si
juzgamos estas uniones más o menos equivalentes al
matrimonio, tenemos una sociedad que no reconoce más
la especificidad ni el carácter fundamental de la
familia, la existencia del hombre y la mujer con el
fin de dar continuidad a la Humanidad”. Es un
sinsentido pretender equiparar el matrimonio con
estas uniones y así lo han expresado el dictamen del
Consejo de Estado y el informe del Consejo General
del poder Judicial: "la heterosexualidad es un
elemento constitutivo esencial del propio concepto
de matrimonio". Pero ZP no se ha enterado, está
demasiado obnubilado con sus “zerolos”. Tampoco le
han servido las voces que desde la Iglesia Católica
y otras confesiones cristianas, o desde el judaísmo
han manifestado su oposición a esta aberración moral
y jurídica. El más de medio millón de firmas
recogidas por la Iniciativa Legislativa Popular (que
serán muchas más de aquí a julio cuando termine la
campaña) tampoco dicen nada a ZP y sus amigos.
¡Claro! Son de gente normal que no forman parte de
ningún “lobby” y la mayoría de ellos serán católicos
¡qué horror! Un gobierno progre como éste no puede
entretenerse con gente “casposa” como los católicos.
Pero la ley no se queda en equiparar unas uniones
homosexuales con la institución matrimonial. Va más
allá. Admite la adopción de niños por parejas
homosexuales, negando el derecho de los hijos a
tener un padre y una madre. Los niños se convierten
así en un juguete, en un capricho más.
¿Y
qué decir del “divorcio exprés”? Esta es la solución
(¡menuda solución!) que se da a las crisis
matrimoniales: sin motivo alguno puede producirse un
divorcio, así según el ministro de Justicia (¿?)
“los matrimonios podrán divorciarse sin causas, es
decir, sin culpables”. Un ataque más a la familia,
un ataque más a la sociedad. ¿Qué se conseguirá?
Está claro: mayor inestabilidad familiar al aumentar
aún más el número de rupturas matrimoniales (ya
estamos en un 60,4 % de matrimonios que fracasan),
sin posibilidad de reflexionar para solucionar los
problemas de la pareja, ya que se elimina el periodo
previo de separación. La ley recién aprobada
introduce en la práctica el repudio, algo que creía
olvidado en los pueblos civilizados ¡qué cosas tiene
el progreso!
Es
de suponer que esta ley servirá para que las mafias
dedicadas al tráfico de personas inmigrantes, a la
trata de blancas y demás monstruosos negocios la
aprovecharán para, por medio de matrimonios de
conveniencia de pocos meses de duración introducirse
en España aún más. Si los cálculos no me fallan una
persona podrá casarse ¡4 veces al año!, pues entre
boda y repudio solo se necesita un periodo de 3
meses. La picaresca hará surgir un nuevo negocio: el
“casador”, que a tanto por boda puede hacerse con un
buen capital anual.
Estamos ante un ataque frontal contra la familia y
vamos a pasos agigantados hacia nuestro suicidio
social. Y todo gracias al gobierno del señor ZP, tan
preocupado por atender los deseos de diferentes
lobbys, entre los que se encuentra de manera
destacada el “rosa”. Su preocupación no llega a las
peticiones de los padres católicos de alumnos o las
asociaciones familiares que representan a millones
de españoles...Con todos ellos aún no ha podido
entrevistarse “por problemas de agenda”.
Desde la Santa Sede el presidente del Consejo
Pontificio para la Familia, el cardenal Alfonso
López Trujillo, ha pedido la objeción de conciencia
de los católicos ante estas leyes anticristianas y
antisociales, solicitando a los funcionarios
católicos que se nieguen a celebrar “bodas”
homosexuales, aún a riesgo de perder el empleo. “Una
ley no tiene razón por el simple hecho de ser una
ley”, recuerda el purpurado. “No se pueden imponen
cosas inicuas a los pueblos. Es más, precisamente
porque son inicuas, la Iglesia llama con urgencia a
la libertad de conciencia y al deber de oponerse”.
Desde el gobierno de ZP ya se ha advertido: los
funcionarios no podrán
acogerse a la objeción de conciencia y tendrán que
“atenerse a las consecuencias” , ya que «han de
cumplir las leyes que el Parlamento aprueba en una
sociedad democrática». ¡Eso es tolerancia y respeto
a la conciencia individual! . La Iglesia y todos
los fieles deberíamos hacer lo posible por auxiliar
a todos los funcionarios que pudieran verse en
problemas laborales y económicos por permanecer
fieles a su Fe y su conciencia.
Estamos en un momento gravísimo para nuestro futuro,
los católicos debemos lanzar iniciativas, proyectos
comunes, movilizaciones para conseguir parar esta
espiral de descomposición social, de laicismo, de
descristianización a la a que nos están llevando ZP
y sus amigos rosas, colorados, los del mandil ,
revanchistas, tripartidistas, ercistas y demás.
Nos estamos jugando mucho, demasiado... ¡Es tiempo
de reacción!.
Lo Mut del Maestrat
|
|
BENEDICTO XVI, UN DON DE LA PROVIDENCIA
“Ratzinger: ¡Oh Dios mío!”. Así recibía en su
portada a toda página sobre fondo negro un periódico
izquierdista alemán el resultado del Cónclave.
Resume esta frase el estado de ánimo de quienes ven
en el nuevo Pastor de la Iglesia un enemigo. Y no
tanto por sus características personales que lo
pueden hacer más o menos inicialmente antipático a
cierto tipo de personas, sino por la probada
claridad de su actuación a lo largo de sus casi
veinticinco años al frente de la Congregación para
la Doctrina de la Fe, un cargo poco apto para
congraciarse las simpatías de los aficionados a
saltarse las fronteras de la ortodoxia católica,
difuminándolas o adaptándolas a su personal manera
de interpretar el mensaje evangélico. Por no aludir
a quienes explícitamente niegan o combaten dicho
mensaje.
Las reticencias de la “progresía” eclesial y
extraeclesial son indicios inequívocos del acierto
de los cardenales, inducidos por el Espíritu, para
elegir a este “sencillo y humilde trabajador de la
viña del Señor”. “El Señor sabe trabajar y actuar
con herramientas insuficientes”, como dijo en sus
primeras palabras al pueblo de Dios como Benedicto
XVI. Y el “currículum vitae” impresionante del nuevo
Papa, su testimonio personal y la garantía de la
asistencia divina hacen de él un regalo de la
Providencia, después del histórico pontificado de
Juan Pablo II el Grande de quien fuera el principal
colaborador.
El
Papa se encomienda a las oraciones del Pueblo de
Dios. No le faltaran nuestras plegarias. Y nuestro
trabajo, nuestros recursos, nuestro tiempo, nuestra
salud, nuestra libertad, nuestra vida, al servicio
del Reino. Y puede que la cosa no quede en metáfora.
A la historia que quieren repetir nos remitimos.
También nosotros esperamos mucho del Papa. De sus
oraciones por el mundo en que estamos inmersos y de
sus actos de gobierno. Pero no nos corresponde
marcarle programa, agenda u hoja de ruta.
Desde el fondo de nuestro corazón, ¡Viva el Papa!
|
|
DE
LA IGLESIA Y SU FINANCIACIÓN. ¿QUIÉN DEBE A QUIÉN?
Determinados dirigentes políticos (tanto nacionales
como autonómicos), medios de comunicación o
determinados articulistas, están hablando mucho en
los últimos tiempos sobre la financiación de la
Iglesia, pidiendo que la Iglesia Católica deje de
estar “mantenida” por el Estado.
Creo que conviene aclarar que la Iglesia en España
está atendiendo – además de las propias de su
actividad evangelizadora - una gran cantidad de
obras sanitarias, sociales y educativas de las que
se están beneficiando sectores de población muy
diverso, creyentes y no creyentes. Se calcula que a
través de ellas la Iglesia aporta al Estado Español
unos 31000 millones de euros.
Como simple recordatorio, destacamos algunas:
·
107 hospitales
·
128 ambulatorios
·
305 consultorías familiares
·
5197 colegios y centros educativos
·
876 casas para ancianos y minusválidos
·
937 orfanatos y centros tutelados
·
321 guarderías
·
365 centros de reeducación social
·
Atención a más de 11000 drogodependientes, 1300
enfermos de SIDA, 300000 sin techo, más de 100000
inmigrantes...
Otro aspecto muy importante y que algunos parecen
olvidar: la aportación del 0,52% [a la Iglesia] del
IRPF es libre y voluntaria por parte de aquellos que
deseen señalar con una X la casilla correspondiente
a este concepto. Por lo tanto, no es el Estado, sino
el contribuyente particular, quien decide en qué
desea emplear esa parte de sus impuestos. El Estado
sólo hace de cauce para cumplir con su deseo. Cada
uno puede optar en poner, o no, la cruz en la
declaración de la renta.
En
cambio, del erario público todos pagamos - sin
darnos opción - la financiación de los partidos
parlamentarios, de los sindicatos mayoritarios,
pagamos los sueldos de su gente, de sus liberados,
sus campañas electorales y no electorales... ¿Por
qué no se plantean su propia autofinanciación todos
los partidos políticos y sindicatos (y digo todos)?
¿Qué sería de muchas de estas organizaciones si
tuvieran que vivir de las cuotas y aportaciones de
sus militantes? Yo que no comparto sus idearios,
¿por qué me obligan a sostenerles? Quizá lo
entendiese si estas organizaciones partidistas
llevasen a cabo una labor social amplia. ¿Cuántos
hospitales mantienen los partidos políticos y los
sindicatos? ¿Cuántos asilos? ¿Cuántos centros de
día? ¿Cuántas casas de acogida, de enfermos de SIDA,
orfanatos, de enfermos terminales, de transeúntes,
de marginados? ¿Cuánta gente tienen destinada a
trabajar en la reinserción de presos? ¿Cuántos
liberados han mandado a países del Sur para dedicar
absolutamente toda su vida a los que realmente no
tienen nada sin cobrar un céntimo por ello? Postura
cínica, donde las hubiere, la de estos profesionales
de la política.
«Consejos vendo,
que para mí no tengo».
Cristóbal Castán
Diario Mediterráneo. Castellón
|
|
EL
CÍRCULO APARISI Y GUIJARRO, EN EL I CONGRESO DE
APOSTOLADO SEGLAR EN CASTELLÓN
Invitado por el Obispo de Segorbe-Castellón, Mons.
Reig Pla, el Círculo Aparisi y Guijarro ha estado
presente en el I Congreso diocesano de Apostolado
Seglar, con un stand en el que han sido expuestas al
público las publicaciones de nuestra entidad, entre
ellas una tirada especial del número 38 de REINO DE
VALENCIA y la manifestación al episcopado de la
Comunión Tradicionalista Carlista. Presidía el
puesto una pancarta con esta frase: “La fe
cristiana católica constituye la identidad del
pueblo español. Juan Pablo II”
El
stand del Círculo se singularizaba por su carácter
civil, lo que motivó muchas visitas, entre las que
destacan las del Nuncio de la Santa Sede, Mons.
Monteiro y el Obispo de la diócesis, Mons. Reig Pla.
Nuestra participación en el Congreso fue fructífera:
nos dimos a conocer ante muchos católicos
comprometidos de Castellón y tuvimos la oportunidad
de ilustrar nuestra fe y nuestra estrategia en las
ponencias y talleres y conocer otras iniciativas de
apostolado.
Nuestro Círculo agradece a Mons. Reig Pla su
deferencia y su demostrado valor al contar con
nosotros en un evento tan relevante.

En
la foto, Víctor Puigdengolas, Vicente R. Porcar,
delegado en Castellón del Círculo José Monzonís,
Javier Zazu, Juan Carlos García de Polavieja, José
Miguel Orts, Félix Zorrilla, y Luis Ignacio Amorós.
|
|
VALENCIA, 15 DE MAYO: EL CÍRCULO, SOCIO DE HONOR DEL
“GRUP DE DONES VALENCIANES”
El
domingo 15 de mayo, en solemne sesión celebrada en
el Palau de la Música de Valencia, el Grup de Dones
Valencianes entregó al Círculo Aparisi y Guijarro el
título de Socio de Honor de la entrañable entidad
valencianista, materializado en un artístico
pergamino en un precioso marco de madera tallada,
que fue recibido por nuestro presidente, don José
Mas García, quien pronunció unas sentidas palabras
de gratitud y aprecio.

|
|
JORNADAS DE HERMANDAD DE LOS JÓVENES CARLISTAS
VALENCIANOS
Nos comunican nuestra Vocalía de Juventud que, por
tercer año consecutivo, se han reunido en la masía
de Miralcampo en Chiva unos veinte jóvenes de
diferentes edades, en su jornada de convivencia de
primavera. Entre canciones , juegos y viandas con
buen apetito, ha habido tiempo para programar
actividades formativas, propaganda y excursiones, en
lo que queda de curso.

|
|
CIRCULAR INFORMATIVA Nº 3. Mayo – Junio 2005
VALENCIA, 8 DE MARZO: ASAMBLEA GENERAL DE SOCIOS DEL
CÍRCULO A. y G.
El
8 de marzo, a las 20:00 h., se celebró la preceptiva
Asamblea General Ordinaria del Círculo Cultural
Aparisi y Guijarro en el despacho de DALGO
CONSULTORES, calle de Jorge Juan, 15, 1ª, en la que,
tras la lectura del acta de la Asamblea anterior,
que fue aprobada, se hizo el informe de presidencia
acerca de las actividades y circunstancias de la
entidad durante el curso pasado, seguido del informe
económico, a cargo del Tesorero. Se aprobaron la
dación de cuentas y el presupuesto del 2005. El
vocal don Jesús Sánchez Benet pasa a desempeñar las
funciones de Secretario de la Junta de Gobierno, por
cesar en dicho cargo doña Matilde Langa Cubas, que
sigue en la Junta como Vocal.
VALENCIA, 13 DE MARZO: DÍA DE LOS MÁRTIRES DE LA
TRADICIÓN
El
13 de marzo tuvo lugar la celebración del Día de los
Mártires de la Tradición, con la acostumbrada visita
a las sepulturas de los requetés asesinados en 1936,
en el cementerio general de Valencia, con oración y
ofrenda floral, santa misa a las 12 en en la Iglesia
Parroquial de Santo Tomás Apóstol y San Felipe Neri,
celebrada por el Rvdo.D. Francisco Suárez, y
finalmente, comida de hermandad en el Círculo San
Miguel de Llíria, donde se sirvió una suculenta
paella valenciana.
CASTELLÓN: EL CÍRCULO EN EL CONGRESO DE APOSTOLADO
SEGLAR
El
Obispo de Segorbe-Castellón, Monseñor Reig Pla,
invitó a nuestro Círculo a participar en el I
Congreso de Apostolado Seglar de su diócesis. A tal
efecto y agradeciendo su deferencia, el Círculo
instaló un stand en el Palau de Congressos de
Castellón, sede del evento y un grupo de socios se
matricularon como congresistas. El stand estaba
presidido por una pancarta que rezaba: “La fe
cristiana católica constituye la identidad del
pueblo español” Juan Pablo II” .
El
stand del Círculo era el de la única entidad civil
del congreso y recibió numerosas y destacadas
visitas, entre ellas las del Nuncio de Su Santidad y
el Obispo de Segorbe-Castellón. Aprovechamos la
oportunidad para difundir nuestros boletines y
publicaciones, acogidas por el público con interés y
curiosidad.
LLIRIA, 2 DE MAYO: VIGILIA DE LA EXALTACIÓN DE LA
SANTA CRUZ
Como es gozosa tradición en nuestro Círculo hermano
San Miguel de Llíria, el 2 de mayo, víspera de la
fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, se
celebró una cena a los postres de la cual tomó la
palabra el presidente, don Miguel Vergara Hernández,
que agradeció la realización de la cruz floral y la
creciente asistencia de socios y amigos y el
significado del acto, como cumplimiento de las
órdenes del Rey Don Alfonso Carlos I. El presidente
de la Comunión Tradicionalista Carlista del Reino de
Valencia, don José Miguel Orts, glosó lo que la cruz
simboliza para los cristianos y recordó el admirable
ejemplo del fallecido Juan Pablo II y saludó la
reciente elección del nuevo Papa, S.S. Benedicto
XVI. Hubo brindis por el Círculo San Miguel, por la
CTC y por el Papa. Finalmente, en la calle, ante la
fachada del Círculo que servía de marco a una
hermosa cruz de mayo, los reunidos cantaron una
Salve y el Oriamendi.
VALENCIA, 15 DE MAYO: EL CÍRCULO, SOCIO DE HONOR DEL
“GRUP DE DONES VALENCIANES”
El
domingo 15 de mayo, en solemne sesión celebrada en
el Palau de la Música de Valencia, el Grup de Dones
Valencianes entregó al Círculo Aparisi y Guijarro el
título de Socio de Honor de la entrañable entidad
valencianista, materializado en un artístico
pergamino en un precioso marco de madera tallada,
que fue recibido por nuestro presidente, don José
Mas García, quien pronunció unas sentidas palabras
de gratitud y aprecio.
VALENCIA: EL CÍRCULO EN ACTOS DEL INSTITUT D’ESTUDIS
VALENCIANS
Una representación de nuestro Círculo ha asistido a
dos magníficas conferencias organizadas por el
Institut d’Estudis Valencians en la Llongeta de la
CAM en la Plaza del mercado: una, a cargo de don
Carles Recio Alfaro, sobre “Dret foral valencià” y
otra impartida por la presidenta del IEV doña Dolors
Domingo Comeche sobre “L’Archiu Municipal de
Valencia”.
21
DE MAYO, EXCURSIÓN A MURCIA
El
21 de mayo tuvo lugar una excursión más de las
realizadas por nuestro Círculo en colaboración con
la CAM sobre la cultura del agua. Esta vez a Murcia.
Visitamos en Alcantarilla el Museo Etnológico de la
Huerta de Murcia y la Noria que mueven las aguas
transvasadas desde el río Tajo al Segura. En la
capital murciana la visita colectiva se limitó a los
puentes sobre el río Segura, entre los que el más
famoso es el “de los Peligros”. Por nuestra cuenta
pudimos visitar la catedral y pasear por las calles
del centro urbano.
LOTERIA “EXTRA” DEL 9 DE JULIO
Para el próximo sorteo extraordinario del 9 de
julio, nuestro Círculo participa con el número
41.374. Rogamos a nuestros socios y amigos que nos
ayuden en la distribución de las participaciones,
que llevan, como siempre, una frase de nuestro
titular, don Antonio Aparisi y Guijarro: “Habrá
disolución en toda sociedad en que se niegue o se
prescinda de Dios y se coloque el origen de la
soberanía en el hombre”. De este modo la suerte
lleva mensaje.
LAS OBRAS DEL CÍRCULO
Han terminado las obras del Círculo, pero las
actividades normales no pueden reemprenderse hasta
que se reestructure el local con nueva decoración y
mobiliario adecuado.
CUOTAS SOCIALES AL COBRO
En
fechas próximas se cargarán en las cuentas bancarias
de nuestros socios los recibos del 1º y 2º
trimestre, 2º semestre y anual. Rogamos los atiendan
para evitar molestias y gastos innecesarios.
AHORA INFORMACIÓN: CADA SOCIO, UN SUSCRIPTOR
Invitamos a nuestros socios y amigos a que se
suscriban a esta interesante revista de formación e
información, editada por la CTC, con una visión
certera de la actualidad y de termas transcendentes.
Sus “dossier” les ayudarán a interpretar los
acontecimientos. Su nueva sede es:
AHORA INFORMACIÓN.-C/ Zurbano, 71, oficina 3.- 28010
Madrid Teléfono 913994438
Suscripción anual: Colaborador: 25 euros.- Honor: 45
euros.-Bienhechor: 60 euros.
Si
nosotros no sostenemos nuestra prensa, nadie lo
hará.
|
|
POR LA FAMILIA DE SIEMPRE, A LA CALLE
EL
18 DE JUNIO, EN MADRID
A
propuesta de la Comunión Tradicionalista Carlista,
los Círculos Aparisi y Guijarro y San Miguel se han
adherido a la manifestación del 18 de junio en
Madrid, convocada por el Foro Español de la Familia
y numerosas asociaciones que representan a más de
cuatro millones de familias.
El
Gobierno Zapatero, en su afán de agilizar el
divorcio y equiparar las uniones de gayes y
lesbianas con el matrimonio, con potestad de
adopción de niños por parejas homosexuales, no hace
caso de los informes en contra del Consejo de
Estado, del Consejo General del Poder Judicial y la
Real Academia de Legislación y Jurisprudencia y
desoye el clamor de las asociaciones de familias que
entregaron 500.000 firmas que avalan la Iniciativa
Legislativa a favor de la familia de siempre.
A
pesar de reunir 3 millones de firmas para preservar
el derecho a la enseñanza de la religión confesional
en las escuelas, con el rango de asignatura
evaluable y computable, el Gobierno Zapatero sigue
adelante con su Anteproyecto de Ley de Educación,
sin un mínimo común entre las diferentes Comunidades
Autónomas y que establece una pseudorreligión laica,
que usurpa facultades educativas de las familias. Y
sigue sin recibir a las organizaciones de padres de
alumnos.
Ante la negativa del Gobierno Zapatero de dialogar
con las familias, éstas convocan una manifestación.
El 18 de junio, los españoles que defienden la
familia basada en el matrimonio tienen la
oportunidad de demostrar al Gobierno que no son una
minoría encerrada en una sacristía.
Por los derechos de la familia natural y de los
niños que hayan de ser adoptados.
Los Círculos Aparisi y Guijarro de Valencia y San
Miguel de Lliria fletarán un autobús que saldrá
desde el nº 56 de la Avenida del Reino de Valencia,
a las 7:30 de la mañana del sábado 18 de junio.
Billete: 22 euros. Reservas tel. 657 324 092 y 619
993 841.
|
|
AL
CIERRE DE LA EDICIÓN
A
punto de entrar en máquina el presente número de
REINO DE VALENCIA, la actualidad nos impone, entre
otras, dos noticias de trascendencia para nuestra
región:
a)
La ultimación del anteproyecto de Estatuto de
Autonomía, merced al consenso entre el PP, el PSOE e
IU a nivel autonómico. Cuando dispongamos del texto
que se remite para su estudio y segura aprobación en
el Parlamento, nos pronunciaremos sobre su
contenido. De momento hay dos indicios alarmantes:
la Comunidad Valenciana se convierte por mimetismo
en “nacionalidad histórica”, entrando en el juego de
la espiral nacionalista. Y se introduce la Acadèmia
Valenciana de la Llengua como ente normativo del
valenciano, después del conflictivo dictamen que
establecía la equivalencia entre valenciano y
catalán.
b)
El Parlamento español, sede teórica de la soberanía
nacional, nos niega por segunda y definitiva vez el
agua que necesitan nuestros campos sedientos al
confirmar por mayoría de dos votos en el Senado, la
derogación del trasvase del Ebro en el Plan
Hidrológico Nacional. Este gesto de insolidaridad
con Valencia, Murcia y Almería puede afectar el
sentimiento de cohesión nacional de estos
territorios.
|
|
|