|
|
“BENEDICTUS QUI VENIT…”
S.S. El Papa Benedicto XVI vendrá a Valencia, D.m.,
los días 8 y 9 de julio, a clausurar los actos del V
Encuentro Mundial de las Familias. Los Círculos
editores de este boletín y la porción del pueblo
valenciano que representan: los carlistas y sus
amigos, le esperamos llenos de ilusión y de
agradecimiento por la deferencia de la Santa Sede
para con nuestra ciudad, continuando los planes de
su antecesor Juan Pablo II. Y le damos la bienvenida
a la tierra que venera a la Virgen de los
Desamparados, la patria de San Vicente Ferrer, San
Luis Beltrán, San Francisco de Borja y de los Beatos
Mártires del 36.
Nuestros Círculos quieren hacer al Santo Padre
desagravio por las muestras de odio que promovidas
con dinero público se están preparando para
boicotear el éxito de su visita y el eco de su
magisterio. No saben lo que hacen.
REINO DE VALENCIA anima a sus lectores a participar
intensamente, con devoción y entusiasmo en el V
Encuentro Mundial de las Familias y a ofrecer
alojamiento a lso peregrinos que acudan a este
evento, por medio de sus parroquias o movimientos
apostólicos o a través de los círculos cuyas señas
figuran en el boletín.
¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
¡Bienvenido a casa, Benedicto XVI!

|
|
LA FRONTERA DEL MAL
Quizá todo se reduzca a la lucha entre el bien y el
mal. Ambas fuerzas, que no son entes abstractos e
inmateriales, se hacen de carne y hueso, generación
tras generación, renovándose así desde que el mundo
es mundo.
No
obstante este planteamiento, no debe entenderse esta
lucha entre el bien y el mal como una confrontación
de dos fuerzas equiparables y, por lo tanto,
legítimamente enfrentadas, por opuestas, pero
igualmente válidas y respetables, hacia las que cada
cual se decanta y por las que toma partido
procurando mantenerlas en permanente equilibrio. En
realidad, el mal no existiría si no existiese antes
el bien. Porque el mal es la negación misma del
bien, hace de éste su razón de ser, lo necesita para
explicarse. El mal es, pues, una libre elección del
hombre, proviene de su libertad y, a su vez, es la
evidencia de que el amor de Dios —que nos ha hecho
libres— es lo suficientemente grande como para
respetar esa elección. «La frontera del mal —ha
escrito Benedicto XVI— está, en última instancia, en
el poder mismo de Dios. Quien cree en el Creador, no
puede temer al miedo definitivo. (...) el mal puede
transformarse también en un instrumento del bien.
Las fuerzas del bien pueden crecer precisamente en
la lucha con el mal.»
Esta dicotomía se pervierte, hoy en día, con
manifestaciones que aspiran a eliminarla. Y es que
la época actual parece obsesionada por difuminar
hasta su eliminación la conciencia del mal. Al mal
no le basta con enfrentarse al bien y oponérsele en
buena lid, valga la expresión. El mal ambiciona más,
pretende hacernos creer —y es ahí donde,
inevitablemente, lo reconocemos— que no existe.
Persigue, en definitiva, una meta: que el ser humano
pierda la conciencia del mal.
La
sociedad asiste impertérrita a la mutación de un
ateísmo desafiante pero respetuoso con las creencias
de los demás, a otro ateísmo beligerante y
despreciativo, laicista y secularizador, inflamado
de rabia, de ira y hasta de envidia hacia todo
aquello que, simplemente, no entiende y se niega a
aceptar y a respetar. Tan absurdo como si alguien se
empeñase en reprobar la ley de la gravedad. Se diría
que este ateísmo de nuevo cuño procura extrapolar a
las conciencias, quién sabe si incluso a los
espíritus, el mismo modus operandi que el
marxismo trató de instaurar en las economías de los
países a él sometidos, a saber, igualar por lo bajo.
Al actual ateísmo no le basta con no creer en Dios.
El ateísmo de nuestros días alberga entre sus
aspiraciones una evidente: que nadie crea en Dios;
trata de imponer su modo de pensar a quienes jamás
trataron de imponerle lo contrario. Hace campaña por
un sueño imposible, que a todos nos iguale nuestro
descreimiento.
La
política atea no es más que el lado del revés de la
doctrina religiosa. A priori, a este ateísmo
marxista, le estorba cualquier tipo de religión,
abomina de ellas, porque según su peculiar modo de
entender —o desentender— el hecho religioso, quien
está sometido a sus creencias escapa a su
influencia. En tanto en cuanto un pueblo se recoge
bajo su fe, vive dominado; por eso no puede ser
atraído hacia la incredulidad que dicho ateísmo
predica, y por eso es preciso sentar las bases que
coadyuven a que el hombre pierda la confianza en su
fe.
Este singular modo de no creer ha encontrado en el
mundo occidental el terreno propicio para sembrar su
semilla. Un mundo como el occidental, subyugado por
la tecnología y el progreso de la ciencia,
vive en un estado permanente de tentación que le
aboca a concebir ideas de autosuficiencia en las que
Dios queda excluido, no tiene cabida. De vivir de
espaldas a Dios se pasa a vivir como si Dios no
existiera, instalados en una cosmovisión meramente
humana que no eleva la mirada, pues prefiere vivir a
ras de suelo. Ya sin Dios, toda verdad es relativa.
Esta fragilidad de la fe es tierra abonada para la
secularización. Tal vez por eso el cristianismo y,
por ende, la religión católica, se han convertido en
la diana hacia la que apuntar. Si todo vale, nadie
debe poner límites. ¿Qué quiere el ateísmo marxista,
laicista y secularizador? Fácil. Justo lo contrario
que proclama la Iglesia católica. En esa negación ha
encontrado su programa y su razón de ser.
En
el Tratado por el que se establece una
Constitución para Europa, en su Preámbulo, el
ateísmo beligerante y masónico no tuvo reparos en
ignorar la historia del viejo continente renunciando
a su pasado y a su presente cristiano, y fue capaz
de sustituir la referencia explícita a éste por una
fórmula abstracta, falaz e incompleta que habla de
«la herencia cultural, religiosa y humanista de
Europa». Los que pusieron eso en negro sobre blanco,
y quienes lo ratificaron con sus firmas, se asemejan
a esos niños a los que les basta taparse los ojos
con las manos para creerse a salvo de ser
descubiertos, figurándose estar bien escondidos.
Pero, a diferencia de los niños, en aquéllos no hay
inocencia en sus almas.
Si
democracia quiere decir gobierno del pueblo, y los
distintos parlamentos deben contemplarse como
emanados de la sabiduría de éste, incluido el
Parlamento Europeo, no puede extrañar que Europa
sea, como Estados Unidos, objeto de mofa y desprecio
por parte de otras culturas y religiones. Tal la
islámica, que se considera portadora de la pureza de
la fe.
¿Tenemos lo que nos merecemos? Tal vez, sí. O, tal
vez, no. Contestar debidamente a esta pregunta
pasaría por estudiar a las minorías gobernantes y a
las mayorías gobernadas. El afán posesivo de las
primeras y el letargo en que se inhiben las
segundas. El poder reunido en muy pocas manos y una
población acomodada, sumisa a los designios que le
vienen dados. Es mejor explicarlo con un ejemplo
nuestro: ¿todos los votantes del PSOE comparten las
decisiones del Gobierno de España?, ¿votaron para
que aprobaran una ley como la LOE, que no respeta
los derechos de los padres a elegir el centro
educativo, que favorece el fracaso escolar, que
ignora el derecho constitucional a la enseñanza
religiosa?, ¿votaron para que dieran luz verde a la
investigación con células madre embrionarias, para
que se abriese el camino a los bebés-medicamento,
o a la clonación terapéutica?, ¿votaron para que se
dictasen leyes que atacan directa y gratuitamente a
la familia, como la de los mal llamados
matrimonios homosexuales?, ¿votaron para verlos
bailar al son que marcan ERC, CiU, o la misma ETA?
¿Todos los votantes del PSOE votaban esto con sus
papeletas? Y este Gobierno, ¿gobierna sólo para sus
votantes? La representatividad de nuestro Gobierno
resquebraja los cimientos propios sobre los que se
asienta la democracia.
La
ideología laicista de Rodríguez Zapatero en España
trae a la memoria a Darío I, rey de Persia. Se
cuenta que, al naufragar en una tormenta la flota
con la que éste pretendía destruir Atenas y
conquistar Grecia, después de que estos pueblos se
rebelaran a su dominio, su enojo llegó a ser tal que
encargó a un esclavo que, en cada comida, le dijera
tres veces en voz alta: «Señor, acuérdate de los
atenienses». Da la impresión de que Zapatero, que ya
no tiene a Bono a su lado, deberá recurrir
—en justa paridad— a De la Vega y a Rubalcaba para
que le musiten cada uno a un oído: «Presi, acuérdate
de los católicos». Ciertamente, la política
presidencialista e intervencionista de Rodríguez
Zapatero viene marcada, más allá de venganzas
familiares, por decisiones que se aproximan más a lo
masónico —vinculación atribuida y nunca desmentida
por nuestro presidente— que a lo socialista, lo
cual, por otra parte, lo coloca en perfecta sintonía
con Bruselas, esto es, con el Parlamento Europeo. La
anhelada secularización de la sociedad, la
pretensión indisimulada por anular el magisterio y
la autoridad de la Iglesia católica, separando
torticeramente la Iglesia y el Estado con el único
objeto de excluir a la Iglesia de la cosa pública y
sustituir sus enseñanzas por una nueva filosofía
—mezcla de teoría política y sociología— con la que
domeñar y oprimir a la sociedad a través del control
arbitrario de la educación, de los medios de
comunicación de masas, del mundo de la cultura y del
arte, creando un estado de opinión que no reconozca
más verdad que la que trata de implantarse y con la
capacidad de restringir, excluir o eliminar a quien
piensa distinto, dejando así expedito el camino que
permita imponer una concepción agnóstica y
materialista de la vida, así lo hacen pensar.
Dicho con otras palabras, muy probablemente nuestro
presidente Zapatero llegó al ateísmo previo paso por
una educación religiosa, pero desde su iconoclasta
emplazamiento, ebrio de poder, ansía un modelo
educativo huérfano de valores religiosos,
desamparado de un humanismo cristiano que aspira a
erradicar —tonto de él—, para negar siquiera la
posibilidad de que alguien pueda —como hizo él—
tomar el camino opuesto a aquel en que ha sido
educado.
No
puedo evitarlo, cuando pienso en la masonería hoy,
esquivando las típicas desorientaciones con las que
se nos pretende confundir si no engañar, esas que
aluden bien a los maestros canteros de la Baja Edad
Media en plena construcción de las catedrales —las
mismas que el ínclito Giscard d’Estaing ningunea—,
bien al mismo Mozart componiendo La flauta mágica,
me acuerdo, siempre con gozo, de estas palabras de
Jesús, recogidas en el Evangelio de San Juan:
«...todo el que obra el mal aborrece la luz y no va
a la luz, para que no sean censuradas sus obras.
Pero el que obra la verdad, va a la luz, para que
quede de manifiesto que sus obras están hechas según
Dios.»
Luis Javier Pérez Langa
|
|
¿QUÉ ES SALUD REPRODUCTIVA?
Término engañoso para enmascarar la pretensión de, a
través de los organismos internacionales, imponer a
los países pobres la mentalidad antivida, para
evitar su desarrollo humano, que pone en peligro la
supremacía del mundo rico.
El
término salud reproductiva se divulga masivamente a
raíz de los documentos preparatorios para las
llamadas "grandes Conferencias de los 90",
organizadas por la ONU: Río de Janeiro, sobre medio
ambiente, en 1992; Viena, sobre Derechos Humanos, en
1993; El Cairo, sobre Población y Desarrollo en
1994; Copenhague, sobre Desarrollo Social y Beijing
sobre la Mujer, en 1995; Estambul sobre hábitat
humano, y Roma sobre seguridad alimentaria mundial,
en 1996.
Como consecuencia de esto el término salud
reproductiva se ha ideologizado. Es más, el hecho de
separarlo del derecho a la salud en general y poner
el acento especialmente en el derecho a la salud en
sus aspectos reproductivos, ya es una toma de
postura ideológica.
A
pesar de las reiteradas declaraciones sobre que,
entre otras cosas, se procura un mejoramiento de la
salud reproductiva para evitar los abortos, esto no
deja de ser, al menos, una ingenuidad.
Ante el empantanamiento de las deliberaciones en el
transcurso de las reuniones preparatorias para la
Conferencia de El Cairo (1994), el representante de
la OMS en la sede de las Naciones Unidas en New York,
Andrew J. Joseph, pidió una serie de aclaraciones al
entonces Director de la División Salud Familiar de
la OMS, Tormie Turmen. Las consultas eran sobre qué
contenidos exactamente se incluían en el término
regulación de la fertilidad, como parte de la salud
reproductiva. La respuesta fue que regulación de la
fertilidad, como parte de salud reproductiva,
incluye: la planificación familiar, el aborto, el
amamantamiento materno y el retraso en la edad de
las nupcias.
Incluir la llamada salud reproductiva entre los
derechos humanos es parte de la "reintrepretación"
de los derechos humanos para ponerlos al servicio de
un proyecto de poder global de los países centrales.
Sólo así se explican:
-la esterilizaciones forzosas (p. ejemplo en Perú,
entre las refugiadas de Kosovo, etc.);
-la negativa a dar información a las mujeres sobre
los efectos abortivos de algunos anticonceptivos o
los efectos secundarios negativos para la salud en
general de esos u otros anticonceptivos;
-la insistencia puramente ideológica, como en el
caso de México, de cambiar los textos de los códigos
médicos, diciendo que el embarazo comienza en la
implantación y no en la concepción;
-la negación del derecho a la objeción de conciencia
a los médicos que no quieran prescribir determinados
métodos anticonceptivos;
-el empecinamiento en incluir la salud reproductiva
como paso necesario para el acceso al crédito de
instituciones como por ejemplo el Banco Mundial;
Esto explica, en parte, la oposición de las tres
grandes religiones monoteístas (católica, islámica y
grandes sectores del judaísmo) a aceptar plenamente
y sin reservas todo lo referente a la salud
reproductiva. De hecho, la representante de
Filipinas en una reunión de la ONU celebrada en
Canadá en 1999, declaró, "salud reproductiva es
un término que usamos para engañar a los católicos
y, así, poder trabajar en aborto"
No
se trata de ignorar las consecuencias negativas para
las personas y la sociedad del embarazo adolescente,
sino de observar que en ningún país (por ejemplo,
USA, Francia, España) ha disminuido la cantidad de
embarazos de adolescentes aplicando planes de salud
reproductiva. Y el número de abortos quirúrgicos ha
seguido aumentando, de modo que ya no basta para
evitarlos proveer solamente la llamada "píldora del
día después" (levonorgestrel y etilestradiol), que
es abortiva, sino que hay propuestas para proveer
también productos en base a mifepristona y
misoprostol, que tienen un efecto abortivo más
intenso y extenso en el tiempo.
Tampoco se pueden ignorar las muertes por aborto, en
el caso que esté penado por la ley. Pero, en primer
lugar, sólo se insiste en éstas y no se compara con
cifras de muertes por aborto en dónde está
autorizado por la ley (por ejemplo USA, Alemania).
En segundo lugar, no se habla sobre que el reparto
indiscriminado de medios mecánicos o químicos que
impiden la concepción, provoca el aumento de otras
patologías, que pueden llegar a ser mortales. En
tercer lugar, no se informa sobre que a pesar del
reparto de anticonceptivos y la saturación de
información sobre temas reproductivos, el número de
abortos legalizados aumenta (por ejemplo, España,
USA). Y en cuarto lugar, no se tiene en cuenta que
cada aborto seguido o no de la muerte de la madre,
implica siempre una muerte: la del niño.
Tal y como está planteado en la sociedad actual lo
que realmente viola los derechos humanos es el
término salud reproductiva y lo que él lleva
consigo. Para buscar soluciones reales a los
problemas del aspecto reproductivo de la salud
humana el camino debe ser otro: la educación en
general y en particular, en el valor de la propia
persona y "del otro"; el fortalecimiento de la
familia; la mejora en las condiciones de trabajo, en
especial, de la mujer; la valoración y el
reconocimiento social de la maternidad.
Rubén de Cardeñosa

|
|
CIRCULAR INFORMATIVA
Nº 3, JUNIO-AGOSTO DEL CÍRCULO CULTURAL APARISI Y
GUIJARRO
EL CÍRCULO DA LA BIENVENIDA AL PAPA
La
Junta de Gobierno del Círculo Aparisi y Guijarro se
une a la alegría del pueblo valenciano por la
celebración en nuestra ciudad del V Encuentro
Mundial de las Familias y por la visita de S.S.
Benedicto XVI. Para exteriorizar nuestro gozo,
adornaremos la fachada de nuestro local social
recayente a la avenida del Reino de Valencia con las
banderas española, valenciana y pontificia.
AHORA INFORMACIÓN: NUEVA ETAPA QUE NECESITA APOYO DE
LOS LECTORES
La
revista AHORA INFORMACIÓN ha iniciado una nueva
etapa, en la que el centro administrativo se ha
trasladado a Madrid y la dirección a Carlos Ibáñez
Quintana. La revista intenta potenciar todo lo que
signifique tradición viva e información veraz e
interesante. Animamos a nuestros lectores a que se
conviertan en suscriptores de AHORA INFORMACIÓN.
Basta comunicarlo a la Comunión Tradicionalista
Carlista, calle de Zurbano, 71, oficina 3, 28010
MADRID, o por internet a la dirección
secretaria@ctcarlista.org. Suscripción ordinaria
25 euros; de colaborador, 30 euros; de honor 50
euros; de bienhechor 70 euros. Cuenta de
suscripciones: 2100-4050-19-220003877.
CHIMO LANUZA, PREMIO LLEALTAT 2006
Una representación de la Junta de Gobierno del
Círculo estuvo presente en los actos de entrega de
los premios Llealtat del Grup d’Accio Valencianista,
que tuvieron lugar el 16 de junio. El Círculo
felicita a Chimo Lanuza i Ortuño, filólogo de la
lengua valenciana, que ha recibido dicha distinción.
FEDERICO MARTÍNEZ RODA, NUEVO ACADÉMICO DE LA RACV
El
28 de julio se celebró la lectura del discurso de
ingreso como académico de número de la Real Academia
de Cultura Valenciana del Ilmo. Sr. D. Federico
Martínez Roda, profesor del CEU-Universidad Cardenal
Herrera y buen amigo de nuestra entidad. Le contestó
el Ilmo. Sr. D. José Luis Manglano de Mas, miembro
numerario de la citada entidad. El acto tuvo lugar
en el Salón del Consolat de la Lonja de la Seda de
Valencia.
RECIBOS DE CUOTAS SOCIALES AL COBRO
Recordamos a nuestros consocios que la Asamblea
Ordinaria celebrada el 28 de marzo autorizó la
subida de las cuotas sociales al nivel del IPC
acumulativo. Los recibos que se han puesto al cobro
en estos días corresponden al 1º y 2º trimestre, 1er
semestre o anualidad completa de 2006. Por error de
trascripción en los documentos bancarios figura el
4º trimestre, cuando en realidad dicho trimestre,
junto a al 3º y al semestre 2º se pasarán al cobro
en octubre de 2006.
Para aquellos socios que aun no tienen el recibo
domiciliado en banco o caja de ahorros, rogamos se
sirvan ingresar el importe de sus cuotas en la
cuenta de la CAM 2090 2802 41 0041005191 a nombre
del Círculo Cultural Aparisi y Guijarro.
El
Círculo agradece el apoyo económico de sus socios y
de sus benefactores.
SUSPENDIDO EL VIAJE AL PANTANO DE SANTOMERA Y
FORTUNA
Por saturación de la cuota de viajes de nuestra
patrocinador, la Caja de Ahorros del Mediterráneo,
hubo que anular la excursión al pantano de Santomera
y Fortuna prevista en la anterior circular para el
27 de mayo.
BIBLIOTECA DEL CÍRCULO
Animamos a nuestros socios y amigos a donar libros a
la biblioteca del Círculo, que cuenta con un
interesante fondo especializado en temática
histórica.
IN MEMORIAM
Comunicamos a nuestros lectores el fallecimiento de
los siguientes amigos y correligionarios, y pidiendo
oraciones por sus almas. Desde estas líneas
expresamos nuestras condolencias a sus familiares:
- D. Ramón Forcadell Prats, director que fue
del boletín BOINA ROJA, fundador de la Hermandad del
Maestrazgo y ex-alcalde de Ulldecona.
- D. Carlos Etayo Elizondo, marino de la
Tradición, carlista entusiasta y propagandista
católico.
- Doña Manuela Maiques Zaragozá, fue jefa
provincial de las Margaritas de Valencia; esposa de
D. Rubén de Cardeñosa, ex-secretario del C.C.
“Aparisi y Guijarro” y colaborador de “Reino de
Valencia”.
|
|
|