El órgano de expresión de los círculos culturales Aparisi y Guijarro, de Valencia, y San Miguel, de Liria

Volver al índice de números en red del boletín Reino de Valencia

Volver al índice del portal Avant

  

BOLETÍN REINO DE VALENCIA. número 47. Noviembre-diciembre de 2006

- ¿De nuevo la II República? por Rubén de Cardeñosa

- El panorama. por José MIguel Orts

- Del miedo: paranoia o rendición. por Pedro Zabala

- El gobierno deniega el permiso para instalar la escultura de Cabrera en el castillo de Morella

- Cabrera, el Tigre del Maestrazgo

- Esclavitud y otros progresos sociales. por Nacho

 

¿DE NUEVO LA II REPÚBLICA?

 

    El pasado 11 de octubre, en la Sala de Columnas del Congreso de los Diputados, el líder de Izquierda Unida volvió al ejercicio político de la desmemoria histórica. Con la disculpa de un homenaje a los Brigadistas Internacionales, esos mercenarios reclutados en las cárceles y albañales de la Europa de los años treinta, pidió la vuelta de la II República.    La izquierda de hoy pretende dinamitar el sistema constitucional del 78 al haber comprobado, en el año 2000, no sólo que la derecha puede ganar unas elecciones, sino que es capaz de hacerlo por mayoría absoluta y gestionar el poder con más altas cotas de eficacia que la izquierda.   

    En su discurso, cargado de tópicos pasados de moda, repitió que los brigadistas vinieron a luchar por la libertad y la democracia y, lo que es más importante, introdujo una novedad que de seguro hará fortuna en las próximos meses: afirmó que la Republica acabará con el terrorismo, “la funesta herencia del pasado”.

     Con respecto al pasado, conviene recordar al Sr. Llamazares que los brigadistas no lucharon para traer a España ninguna libertad, sino para todo lo contrario: para instaurar la más vergonzante y criminal de las dictaduras que ha conocido la historia, la comunista. En segundo lugar, convendría que recordara que la República no fue un régimen de paz y prosperidad, sino un régimen bajo el cual se agravaron los problemas de España. Es más, ni siquiera trajo la concordia entre las diversas fuerzas de izquierdas, sino que agudizó las diferencias entre ellas, como demuestra de manera patente el encontronazo a tiros entre Largo Caballero e Indalecio Prieto, o el genocidio de los anarquistas catalanes a manos de socialistas y comunistas... un genocidio, por cierto, sobre el que Baltasar Garzón nada ha dicho todavía, pues desde la “izquierda social” nadie parece querer denunciar tal masacre. En tercer lugar, convendría que Llamazares recordara que la República no murió a manos del ejército nacional, sino a manos de los propios republicanos de izquierda, que en octubre del 34 la hirieron de muerte. Por lo demás, creemos que hoy en día la madurez de los españoles y su capacidad de perdón nada tendrá que oponer a que los Brigadistas que quisieron esclavizar a España vengan aquí a tomar el sol... siempre y cuando se lo paguen de su bolsillo y no de nuestros impuestos.

   Pero pensando en el futuro, y en la advertencia del fin del terrorismo, Llamazares acaba de descubrir la baraja trucada con la que juega Zapatero. Ha manifestado públicamente la unión de ideales entre la izquierda en general y el mundo ETARRA (también izquierdista-comunista), en particular. ETA, según la interpretación de ZP, Llamazares y demás aláteres, es el vestigio, según ellos, de los guerrilleros antifranquistas más valerosos. Por eso, quizá, según su interpretación, cuando se acabe con los últimos restos del franquismo, es decir, con Juan Carlos y su familia, impuestos por el General como su legítimo sucesor, se acabará con el terrorismo. Esta conclusión debe asustarnos, pues es evidente que ETA no se fundo sólo contra Franco, sino contra España y contra aquellos españoles que la defendían. Así pues, lo que manifiesta la izquierda es el deseo de acabar lo que empezó en el 31 y no pudo acabar al ser derrotados militarmente en el 39. Y esto no es otro que la desaparición física de la derecha. ZP está en esas, y al igual que la República dinamitó el sistema instaurado en el 31 al comprobar que el mismo permitió a la derecha de la CEDA ganar unas elecciones, la izquierda de hoy pretende dinamitar el sistema constitucional del 78 al haber comprobado, en el año 2000, no sólo que la derecha puede ganar unas elecciones, sino que es capaz de hacerlo por mayoría absoluta y gestionar el poder con más altas cotas de eficacia que la izquierda.

 

Rubén de Cardeñosa

 

 

 

EL PANORAMA

 

Rememorando el slogan autocomplaciente de la etapa de gobierno de José María Aznar, los indicadores económicos permiten decir que relativamente “España va bien”. Y ya se encarga la propaganda oficial de recordárnoslo. Y eso que más de ocho millones de ciudadanos viven por debajo del umbral de la pobreza, según Cáritas. Lo que queda por discernir es si el desarrollo actual será sostenible a medio o a largo plazo.   Pero eso parece importar poco a una clase política acuciada por las urgencias electorales.

 

Para propiciar el llamado “proceso de paz”, ETA, aparentemente al menos, está respetando su unilateral alto el fuego: no hay muertos, no hay tiros, no hay bombas (salvo los artefactos caseros de la violencia callejera, suficientes para dar indicios de su peligrosidad potencial si las negociaciones se frustran), aunque haya habido robo de una cantidad considerable de armas cortas en Francia, que no parece preocupar en exceso al Gobierno… Batasuna, pese a su ilegalidad, se ha erigido en interlocutor válido del PSOE. Demuestra su capacidad de convocatoria con movilizaciones de masas, cuyo efecto multiplicador es alentado por los medios de comunicación.

 

Por su parte, el Gobierno y la coalición que lo sostiene han movido ficha en un sentido convergente con los esfuerzos de los separatistas: Han llevado el contencioso con ETA al Parlamento europeo, elevándolo así al rango de confrontación internacional. Con el pronunciamiento favorable de la cámara de la U.E., ya no se trata de un conflicto interno español, sino de un pleito entre un estado plurinacional y una nación sin estado, forzando las similitudes con el problema de Irlanda del Norte (con mediación de un cura irlandés para enfatizar estos rasgos). Así lo ha entendido el Senado de Chile, que ha votado recientemente una propuesta de apoyo a “la autodeterminación de Euskadi”.

 

Para conseguir esa peculiar paz que les asegure el agradecido respaldo de las urnas, los que mandan no dudan en invadir el ámbito de decisiones del poder judicial y, a través de fiscales dóciles, rebajar escandalosamente las peticiones de penas de terroristas convictos. En vano se desgañitan las víctimas del terrorismo: el “proceso de paz” sigue adelante aunque conlleve claudicaciones indignas del Estado de derecho. Incluso se hace oídos sordos al clamor de los empresarios sometidos a extorsiones de los mafiosos etarras: el Gobierno concede más crédito a sus interlocutores al margen de la ley que a los contribuyentes forzados a pagar el “impuesto revolucionario” si se estiman la vida.

 

Consecuencia directa de la política disgregadora del socialismo y sus socios y de los complejos del Partido Popular (el dirigente de Nuevas Generaciones advertía a los votantes de derechas que se buscaran a otro partido para darle sus sufragios), es el desencuentro cada vez más patente entre las diferentes regiones de España, a causa de intereses vitales como el agua, deficitaria en nuestra patria para el consumo humano y las necesidades agropecuarias.

 

En proporción inversa a las disponibilidades de agua, asistimos estupefactos e indignados a la invasión urbanizadora de campos de cultivo y parajes naturales, recalificados por las autoridades para lucrarse con las exacciones fiscales cuando no las comisiones millonarias del “boom” inmobiliario, que remueve terrenos y conciencias. Marbella sólo es la punta del iceberg de la corrupción institucionalizada. La dignidad de los cargos públicos se ve amenazada por la facilidad con que los grandes especuladores compran a los políticos que tienen poder de decidir sobre las expectativas de sus negocios. En tanto el derecho a una vivienda digna de nuestros jóvenes matrimonios naufraga ante los precios inasequibles que condenan de por vida a hipotecas y créditos que ponen en cuestión el traer al mundo los hijos que son su principal razón de ser y que representan el futuro de la sociedad.

 

Entre los problemas que preocupan a los españoles figura en rango preferente la inmigración ilegal y sus consecuencias de todo orden, tanto para los derechos humanos de los sin papeles como de la capacidad del Estado y la Seguridad Social de aguantar el incremento de gasto que el flujo humano indiscriminado genera, además de su repercusión en el submundo de la ilegalidad y de la delincuencia, cuando las cárceles tienen su capacidad saturada. Asusta de nuevo la falta de escrúpulos de los políticos que fomentan la invasión de desarraigados para convertirlos en cantera de votantes que aseguren su permanencia en la poltrona a cambio de desvertebrar a nuestra sociedad y convertir a nuestro pueblo en un agregado informe sin valores compartidos y sin unas mínimas bases culturales comunes. Sería, con todo, suicida cerrar los ojos a la evidencia y no tomar medidas para acoger en condiciones dignas a quienes vienen a ganarse la vida con su trabajo y ayudarles a integrarse en el tejido social, pero terminar con la permeabilidad absoluta de fronteras que lleva irremisiblemente a la ingobernabilidad del país. Para ello la Unión Europea ha de mostrar una política solidaria con los países periféricos como España y sobre todo terminar con las condiciones infamantes de vida del Tercer Mundo, que hacen de la emigración a estos pagos la única vía de escape de la miseria y del hambre.

 

José Miguel Orts

 

DEL MIEDO: PARANOIA O RENDICIÓN

 

Todos sabemos que el miedo es una de las emociones más intensas que podemos sentir. Forma parte de los resortes biológicos que hemos heredado para asegurar nuestra supervivencia individual y como especie. Quienes carecen de la capacidad de sentir este experiencia o la del dolor están expuestos a perder su vida o a arriesgar la de los que dependen de ellos.

 

Las respuestas que el instinto pone a disposición de los animales ante la presencia de un peligro son fundamentalmente tres: la parálisis –el intento de pasar desapercibido con la inmovilidad-, la huída o el ataque. Los humanos las hemos heredado de aquellos primates que fueron nuestros ancestros. Pero nuestras reacciones pueden acrecentarse porque entre el estímulo y nuestra respuesta media la intervención de nuestra mente, mucho más compleja y evolucionada. Solemos llamar racional a esta facultad, pedro a veces caemos en actitudes  altamente estúpidas, cuando por ejemplo se nos desboca nuestra imaginación y percibimos lo inocuo como peligroso o agigantamos el riesgo de ciertas situaciones. El suspiro que a veces damos al exclamar ¡pues no era para tanto, como me había imaginado! nos muestra esta realidad que solemos reafirmar con la consigna: no hay que tener miedo al miedo.

 

Esta reflexión sobre el temor no es hoy irrelevante. El fenómeno que llamamos terrorismo atenaza al planeta entero. Negarlo, pasar de él, sería suicida y hasta criminal, cuando hay tantas víctimas ya producidas y muchas más potenciales. Sentir miedo ante esa violencia asesina e imprevisible es natural y necesario. La cuestión estriba en cómo vamos a reaccionar, como vamos manejar inteligentemente esa poderosa emoción. El nosotros somos todos, gobernantes y ciudadanos.

 

Cuando el pavor nubla nuestro raciocinio, hay una reacción patológica: la paranoia que altera toda la vida de los que sucumben a ella, coloca la seguridad en la cima de sus valores y se contagia de la agresividad de los terroristas, convirtiendo el odio y la venganza en el objetivo de sus vidas. Los sospechosos –por etnia, religión, ideología- se convierten automáticamente en culpables. De ahí a anular las garantías de la libertad y a copiar los métodos terroristas va un solo paso que, a menudo, se transforma en contraterrorismo. 

 

Se da también en el otro extremo, la respuesta contraria: rendirse. Ceder a los objetivos terroristas, respetar sus demandas, conceder impunidad a sus delitos, buscar también la seguridad coartando nuestra libertad para no ofenderles. El llamado síndrome de Estocolmo es una forma suave de  capitulación de las víctimas ante los agresores.

 

¿Cuál debe ser la respuesta racional ante el miedo provocado por el fenómeno terrorista?.  En primer lugar reconocerlo, no avergonzarse de ese sentimiento tan necesario. Y, luego, no sucumbir a la emoción. Sublimarla en energía creadora que nos permita afrontar con lucidez el problema. Analizarla el fenómeno en todas sus dimensiones. Conocer sus causas reales o ficticiamente alegadas. No renunciar a las libertades en aras de la seguridad. Y si proclamamos unos valores, practicar conductas, a nivel internacional o infraestatal, coherentes con los mismos. Y emplear todos los mecanismos policiales, judiciales y políticos, precisos para acabar con esa lacra. No hay atajos simples y violentos. Sólo buscando, por encima de mezquinos intereses, la justicia y la libertad, encontraremos caminos seguros hacia la paz. Y nadie puede asegurar que vayan a ser cortos.

 

Pedro Zabala

 

El Gobierno deniega el permiso para instalar la escultura de Cabrera en el castillo de Morella

 

El Ministerio de Cultura ha denegado el permiso solicitado por la Diputación de Castelló para instalar una escultura dedicada al general carlista, Ramón Cabrera, en el castillo de Morella. La resolución está firmada el 18 de septiembre de 2006 por el director general de Bellas Artes, Julián Martínez. La respuesta se ha enviado a la Diputación de Castelló y a la Asociación para el Desarrollo de Els Ports y el Maestrat, Portmader.

Según la resolución ministerial «la actuación proyectada de instalar una escultura ecuestre dentro del recinto del Castillo de Morella se considera que se sale fuera de las medidas a adoptar tendentes a la mejor conservación y mantenimiento del conjunto edificado del recinto de Bien de Interés Cultural y cabe considerar que su instalación puede suponer un obstáculo para la mejor comprensión y contemplación del monumento. Por tanto se informa negativamente la instalación de dicha escultura ecuestre dentro del recinto del Castillo de Morella».
El director del castillo y las murallas, Francisco Medina, ha apuntado que «se trata de una medida política. El director general del Ministerio no conoce el castillo de Morella porque cuando estuvo en la ciudad se limitó a comer sin subir al castillo. Además, el ministerio sí que autorizará la instalación de una placa que recordará a Cabrera».
Portmader pretendía que la escultura ecuestre de Cabrera, que está siendo elaborada en bronce por el escultor Jere, significase el kilómetro cero de la ruta de Cabrera. La ruta, pretende unir la localidad turolense de Cantavieja con Tortosa, incluyendo todos los lugares en los que se sucedieron episodios de las andanzas de Cabrera, como el palacio del Barón de Herbés o el monasterio de Santa María de Benifassà.
Medina ha mostrado su extrañeza «por el hecho de que la carta haya llegado a Portmader y no a la Diputación de Castelló, que es quien realizó la solicitud de forma oficial».

Desde la institución provincial no se descarta recurrir la resolución o bien buscar una ubicación alternativa para la imagen ecuestre del General Cabrera, que tiene una altura de tres metros. Mientras, el presidente de Portmader, Alfredo Querol ha recibido con «pena» la denegación por parte del Ministerio de Cultura.
Querol considera que «en este tema ha jugado la política. El pasado 14 de agosto solicitamos, para no solaparnos, realizar actos conjuntamente con los que organizará el Ayuntamiento de Morella y puede que a raíz de esta solicitud haya llegado la negativa del ministerio». La carta con la negativa del ministerio llegó ayer a la asociación Portmader, a sus oficinas de la población de Ares.

 

 

 

Cabrera, el Tigre del Maestrazgo

 

En Herbés (Castellón) el sábado 19 de agosto Javier Urcelay y los estudiosos  de Cabrera, Contxa Rodríguez, Joan B. Beltrán y Aureli Puig dieron su punto de vista sobre Cabrera y pusieron sobre la mesa interrogantes sobre su figura que ellos mismos fueron contestando y aclarando. Los autores hablaron sobre la personalidad de Cabrera mostrando sus puntos de vistas diferentes y a veces contradictorios sobre su juventud o el título de conde de Morella así como sobre la evolución política de su pensamiento.

Javier Urcelay presentó su libro “El Tigre del Maestrazgo” ofreciendo una visión global de Cabrera desde su vida al seminario de Tortosa y la incorporación al carlismo durante el asalto y conquista de Morella hasta el exilio a Londres.

Contxa Rodríguez pidió un profundización sociológico del carlismo y de Cabrera; dijo que se han estudiado mucho los aspectos históricos y los hechos y muy poco las personas que participaron y el porqué de su participación en el movimiento carlista. Aureli Puig mostró unos “partes de guerra”, unas monedas carlistas y leyó unas coplas carlistas.

Previamente se hizo una visita en la masía donde Cabrera estuvo enfermo, visitando la habitación y la cama que él utilizó.

 

También, el pasado jueves 26 de octubre, Javier Urcelay ofreció una charla en Castellón, organizada por la Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil,  sobre la figura de Cabrera. Resultó todo un éxito, tanto por el  contenido e interés de la misma como por la gran asistencia de público. Desde aquí nuestra enhorabuena a nuestro buen amigo Javier.

Y dentro de los actos de Expohistórica, organizados por el Aula de Cultura Militar “Bermúdez de Castro”se ha realizado en Villarreal una Exposición Histórico Militar sobre el Brigadier carlista Joaquín Llorens y Bayer (1807-1863)

 

 

 

Esclavitud y otros progresos sociales

 

María Soledad tiene 43 años y vive en un pequeño pueblo cercano a León llamado Lorenzana. Junto a ella y su marido vive su padre, José Luis, que cuenta 75 años y está impedido desde que hace 6 años un tumor en la columna le obligara a someterse a una intervención quirúrgica que lo ha postrado en una silla de ruedas. Ese día comenzó para María Soledad un verdadero calvario.

 

“Mi marido y yo trabajamos fuera de casa, y con nuestro sueldo no nos llegaba para contratar a una persona que cuidara de mi padre, ni para internarlo en una institución donde estuviera bien atendido. Recorrimos varias instancias oficiales solicitando ayudas para nuestra situación, pero todo eran trabas administrativas”.

Junto al sonriente matrimonio y su padre se halla el pequeño Ibrahim, de 12 años y deslumbrante sonrisa blanca. Ibrahim nació en Sierra Leona, en una familia pobre, condenado al hambre, la guerra y la muerte. Ahora, gracias a la esclavitud, un futuro muy diferente le espera en España.

María Soledad y su marido pertenecen al grupo de pioneros españoles que, antes de que el parlamento termine de tramitar la ley sobre trabajadores dependientes humanos, adquirieron un esclavo africano hace ya un año y medio. Lo lograron a través de un amigo de Gambia, cuyo nombre quieren guardar en el anonimato. “Todavía hay mucha incomprensión y además existe riesgo legal para él, hasta que no se apruebe la ley” nos cuenta María Soledad, “pero desde luego nosotros le estaremos profundamente agradecidos siempre por su ayuda”.

Desde que compraron a Ibrahim, “todo por medios transparentes y ante notario, no queríamos problemas”, su vida ha dado un cambio radical. Ahora Ibrahim se queda en casa con José Luis y le cuida, además de hacer las faenas del hogar.

“Es muy cariñoso con mi padre, le lava y le da de comer. Yo me voy a trabajar muy tranquila. Además hace las tareas del hogar. Mi marido y yo tenemos más tiempo libre y nuestro matrimonio ha mejorado claramente gracias a él”, añade María Soledad.

 

Jesús vive en una ciudad dormitorio del cinturón de Madrid, cuyo nombre no quiere decir porque “aún hay mucha intolerancia con estas cosas”. Posee un pequeño colmado en el que vende de todo: prensa, chucherías, comida, refrescos o incluso los típicos artículos para turistas, como el célebre toro de plástico. Tras el mostrador está hoy Samuel, de 15 años, proveniente de Gabón. “Con la competencia de los grandes almacenes y de las tiendas de los chinos, que trabajan veinticuatro horas al día, era imposible sacar adelante el negocio- nos cuenta Jesús- Tenía que trabajar más de 15 horas al día, y aún así no me llegaba, porque Hacienda se queda con un porcentaje muy alto de mis ingresos”. Hace 7 meses compró a Samuel gracias a un amigo que conocía una red de compraventa de trabajadores. Desde entonces Jesús ha visto a su negocio dar un giro radical. “Es un chico muy listo, en un mes había aprendido el suficiente español como para dejarlo ya solo. Desde que está él puedo tomarme descansos y pasar más tiempo con mi familia. Me era imposible contratar a un trabajador, pero con él si puedo, ya que solo gasto en comida y ropa. Es mucho más competitivo”. A los que tienen reparos sobre el impacto que la esclavitud puede generar en la economía, Jesús les responde “Ahora tengo más beneficios y pago más impuestos, que servirán para hacer más carreteras y hospitales ¿a quién perjudica?”

 

Teresa Fernández es la portavoz de la CTD (Coordinadora por el trabajo dependiente), federación de varias entidades territoriales a favor del trabajo esclavo en toda España. “Tenemos más de 6.000 asociados en toda España. Hemos impulsado numerosas campañas para concienciar a la sociedad de la necesidad de afrontar un problema que está presente. Solo queremos regularizar una situación que ya existe de hecho para beneficiar tanto a los propietarios como a los trabajadores dependientes”. Según la CTD, el trabajo esclavo ahorraría aproximadamente 300 millones de euros al año al estado en asistencia social, y a las familias más del doble en contratos laborales privados. Según su informe correspondiente a 2006, más de 15.000 niños y adolescentes africanos y asiáticos fueron comprados y trasportados a España para trabajar en calidad de esclavos, principalmente en tareas del hogar y como auxiliares laborales de pequeños autónomos, aunque también en sectores muy variados, que van desde la agricultura a los servicios sexuales. “Es imprescindible regularizar esta situación; en nuestra iniciativa popular, que ha obtenido más de 150.000 firmas, solicitamos a las autoridades que se regule el tráfico de trabajadores en propiedad, para evitar los fraudes que actualmente se producen”. Según Teresa, “el gobierno actual ha sido muy sensible al problema y ha comenzado a articular soluciones legislativas para poder regularizar la esclavitud”. La polémica levantada en torno a esta proposición por sectores que consideran que el trabajador en propiedad menoscaba la dignidad y libertad de las personas ha abierto un debate a nivel nacional. “Nuestro objetivo es que una situación que el avance social y la desigualdad económica han creado de facto no siga siendo ignorada por más tiempo. Pedimos que los propietarios de trabajadores no vivan con el temor constante a una persecución policial. Los esclavos suponen un ahorro importantísimo para las familias de clase media y baja, a las que ayudan en sus oficios y en el hogar. Para miles de africanos condenados a morir de enfermedades curables o como niños soldados, es además una oportunidad para sobrevivir y ser útiles. En España reciben una alimentación adecuada y vacunación”. La CTD, contra lo que afirman los que opinan que regularizar los trabajadores en propiedad aumentaría esta práctica, sostiene que solo la legalización de la esclavitud y las inspecciones de las administraciones públicas garantizarán un correcto funcionamiento: “la seguridad en el transporte desde África, la higiene, la reglamentación de los contratos de compra-venta y una legislación que regule las horas de descanso o que prohíba los malos tratos garantizan el bienestar tanto del dueño como del trabajador en propiedad. Actualmente los esclavos son introducidos en nuestro país ilegalmente, transportados y alojados en condiciones infrahumanas y en muchas ocasiones, al estar en situación ilegal, se les maltrata o abusa sexualmente de ellos ¿Es esto lo que queremos? ¿Cómo pueden los que se oponen al trabajo dependiente hablar de dignidad, pidiendo que se mantenga la situación existente, cuando todos conocemos las condiciones en las que se realiza actualmente esta actividad?”.

 

Y es que existe no poca polémica y una fuerte oposición en sectores conservadores y en la Iglesia católica a la legalización de la esclavitud. Según un portavoz del episcopado matritense: “el ser humano mantiene su dignidad como persona desde el primer momento y en cualquier circunstancia”. No obstante sus palabras y la postura oficial de la Iglesia, miles de católicos han recurrido al trabajo en propiedad, agobiados por el aumento del coste de la vida. A ello responde Teresa “nosotros nos preocupamos también del trabajador dependiente, garantizando sus condiciones sanitarias, e incluyendo en el modelo de contrato que hemos redactado, la obligación del dueño a velar por su salud e integridad física. Actualmente en África miles de niños mueren cada mes por las terribles condiciones en las que viven ¿Qué es lo que sugieren, que les dejemos morir sin utilidad alguna y sin esperanza? A mí eso me parece un argumento hipócrita y anclado en prejuicios morales superados. Con el trabajo en propiedad podemos salvar de la muerte y el sufrimiento a cientos de miles de niños y niñas de África y algunas partes de Asia y América latina, y aliviar las condiciones de vida de muchos españoles y, esperamos que en un futuro, europeos”.

Otra de las objeciones que recibe el trabajo dependiente es la falta de escolarización de los niños esclavos. Teresa asegura que están estudiando introducir una adenda al proyecto de ley, por el cual los niños recibirían clases gratuitas pagadas por el estado en sus horas libres. Sin embargo la escolarización completa “no es posible actualmente, puesto que supondría una pérdida importante de competitividad, por lo que podrían ser rechazados por sus dueños y quedar abandonados en manos de las mafias de la esclavitud ilegal”. No obstante, según su iniciativa los trabajadores dependientes “podrían realizar trabajos por su cuenta en sus horas libres, ahorrando dinero con el cual, a partir de cierta edad, podrían comprar la ruptura de su contrato de venta”. Con este acto ganarían la libertad con plenos derechos civiles. De la muerte en las secas llanuras africanas a una vida de libertad y derechos en Occidente.

 

El dilema ético de legalizar la esclavitud arranca una amarga sonrisa a María Soledad. Mientras el proyecto de ley se debate en las cámaras y probablemente salga adelante, ella le da un beso a su padre, acaricia a Ibrahim en la cabeza y nos dice: “Yo tenía mis dudas antes, pero cuando estás en esta situación te das cuenta de lo fácil que es hablar desde fuera. Nuestra vida ha cambiado desde que Ibrahim está con nosotros, ahora apoyo la esclavitud totalmente. No sé, creo que todas las opiniones son respetables, pero no se puede detener el progreso por ideas anticuadas; el que tenga reparos éticos no tiene porqué tener esclavos, pero se debe permitir a quién sí los necesita tenerlos”.>

 

 

Estimado lector. Tal vez al leer las líneas que preceden hayas sentido asombro, tal vez repulsión, tal vez interés. Probablemente te preguntes el por qué de esta aparentemente disparatada crónica ficticia.

Y sin embargo, a poco que reflexiones, te darás cuenta de que los argumentos empleados por el autor de este falso reportaje periodístico son los mismos que han conseguido que la sociedad acepte el aborto, la experimentación con embriones o el matrimonio entre personas del mismo sexo como avances del progreso social y legislativo sin dilema moral alguno.

Piénsalo, estimado lector. Hoy en día cosas más terribles que las aquí relatadas son legales y están aceptadas socialmente. Si los que tal pensamiento moderno diseñan, así lo deciden algún día, tal vez este artículo deje de convertirse en ciencia ficción para transformarse en terrible realidad.

 

Nacho

 

 

Volver al índice de números en red del boletín Reino de Valencia

Volver al índice del portal Avant

Círculo Cultural Aparisi y Guijarro de Valencia | Círculo Cultural Católico San Miguel de Llíria

El Boletín Reino de Valencia está editado por los círculos culturales “Aparisi y Guijarro” de Valencia, y “San Miguel” de Líria. El contenido del boletín es propiedad intelectual de sus autores y de los editores del mismo. Todos los derechos reservados. Se prohíbe la reproducción total o parcial de su contenido sin permiso del autor (si lo hubiere) o los editores

Redacción: C.C. Aparisi y Guijarro, c/ Garrigues, piso 5º, oficina 13. 46001. Valencia. Teléfono: 963734904, 619993841 y 657324092. Correo electrónico: ccaparisiyguijarro@hispavista.com

 

C.C.C. San Miguel, C/ San Vicente de Paúl, 14 Bajo. 46160 Llíria. Teléfono: 962792870 y 962780056

Comunión Tradicionalista carlista del Reino de Valencia. http://carlistes.org | http://avant.webcindario.com e-mail: ctc_rv@ono.com

Comunión Tradicionalista Carlista www.ctcarlista.org