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BOLETÍN REINO DE VALENCIA. número 52. Octubre-noviembre-diciembre de 2007

- Carlistas en Roma. Crónica de la beatificación de 498 mártires de la persecución religiosa

- Carta abierta al presidente del gobierno del estado español. por Rubén de Cardeñosa

- La crisis de las naciones políticas. por Pedro Zabala

- Éxito del carlismo impidiendo una exposición blasfema en Castellón

- En el día de la dinastía legítima. por José Miguel Orts

- S.S. Benedicto XVI presenta el "luminoso" testimonio de los 498 mártires del siglo XX en España

 

CARLISTAS EN ROMA: CRÓNICA DE LA BEATIFICACIÓN DE 498 MÁRTIRES DE LA PERSECUCIÓN RELIGIOSA

 

498 mártires, diecisiete de ellos valencianos, asesinados por odio a su fe, sin renegar de Cristo y perdonando a sus asesinos, con frecuencia con un “¡Viva Cristo Rey!" en sus labios en el momento de su tránsito al Padre. 498 ejemplos de amor a Cristo hasta el sacrificio supremo, 498 testimonios de fe y vida cristiana. Víctimas inocentes, corderos sacrificados de la mayor persecución religiosa en España y una de las mayores del mundo, desencadenada por las milicias de los partidos que formaban el Frente Popular entre 1934 y 1939. 10.000 asesinados, ni una sola apostasía. El odio a la fe frente al testimonio de Cristo. Si al maestro crucificaron ¿qué no harán con los discípulos?

 

El 28 de octubre de 2007 sus causas de beatificación concluían su instrucción con la proclamación pública en la plaza de san Pedro, en Roma, ante el cardenal don José Saraiva, prefecto de la congregación de los santos. Y allí se congregaron 200 carlistas de toda España. Entre ellos más de 40 valencianos.

 

La jornada comenzaba para los tradicionalistas de nuestro reino en el aeropuerto de Manises en la mañana del sábado 27. La mayoría viajaba con el vuelo organizado por la secretaría de organización de la Junta Nacional de la Comunión Tradicionalista Carlista. El delegado valenciano les esperaba en el mostrador. Para identificarse, una gran bandera de España con el Sagrado Corazón de Jesús. Tanto llamó la atención que un equipo de periodistas de Canal Nou, que cubrían la salida de peregrinos españoles, le realizó una breve entrevista. Muchos viajeros se acercaron a preguntar donde se podía adquirir la bandera. Mala suerte, se trata de una edición limitada para los peregrinos carlistas. Conforme van llegando, se les da las instrucciones y se les entrega una mochila de regalo, con una pequeña bandera bordada, y en su interior la grande, junto a la acreditación y calendarios de regalo. El vuelo transcurre sin incidentes y se llega a Roma mediada la tarde, dirigiéndose de inmediato a las residencias de religiosos en las que se pernoctará. A las 18:30 el primer acto organizado por la Comunión. Para prepararse adecuadamente, una santa misa en la impresionante capilla de la Casa Generalicia de La Salle, concelebrada por los dos sacerdotes carlistas que acompañan nuestra expedición para atenderla espiritualmente, don Higinio, el capellán de los campamentos de Cruz de Borgoña, y don Diego. La ceremonia está presidida por una boina carlista y una bandera de la España católica que sólo se abate en el momento de la Consagración. Es el símbolo perfecto de la España orgullosa que sólo reconoce un Señor, Jesucristo. En la homilía don Higinio nos recuerda que la virtud del martirio reside ante todo en el mantenimiento hasta el final de la amistad con Cristo, y que los mártires que vamos a proclamar nos deben recordar que esa amistad se mantiene día a día con el servicio, la oración y la frecuentación de los sacramentos, fundamentalmente la Eucaristía y la Reconciliación con Dios.

 

A la salida nos juntamos todos los carlistas venidos de toda España. Viejos conocidos, nuevas adquisiciones, leyendas vivas y mucha chavalería de Cruz de Borgoña que luce con orgullo sus boinas prendidas con insignias tradicionalistas e imágenes religiosas. Ellos son el futuro de nuestra España. Por ellos, vale la pena luchar. Los asistentes a la misa cenamos en un restaurante cercano al colegio La Salle. El resto de los valencianos, muchos venidos en familia, se dispersan para visitar la ciudad.

 

El día grande es el 28. A las 8:30 horas comenzamos a llegar los carlistas a la Plaza de san Pedro, en diversos grupos, provenientes cada uno de las varias residencias y hoteles donde nos alojamos. Hay muchísima gente: grupos escolares, colegios, asociaciones diocesanas y familiares de mártires portando sus retratos. Los carlistas llegamos escalonadamente con nuestras boinas y banderas, y la Providencia quiere que, repartidos por toda la plaza por mor de la organización, destaquemos más que ningún otro grupo. Pronto las banderas que más se ven son las aspas de san Andrés y la bandera española con el Sagrado Corazón. También una senyera valenciana, la única de la plaza, portada por carlistas, se sitúa en las primeras filas. Mucha gente nos pregunta y se interesa. Las felicitaciones son incontables. Mientras esperamos que se termine de llenar la plaza y que comiencen los actos, cánticos y gritos de ¡Viva Cristo Rey! en un ambiente festivo pero respetuoso. Los carlistas sevillanos, como siempre, son los que se superan, con una gran pancarta con el mismo grito, en primera fila.

 

Finalmente, a las 9:30, unas 50.000 personas llenan la plaza, 200 de ellas carlistas. Un espectáculo impresionante. En el estrado, un altar cubierto. A su izquierda, sentados obispos y sacerdotes españoles acudidos al acto; a su derecha, los asientos de las autoridades venidas de España. Mientras se prepara la beatificación y Santa Misa, varios oradores relatan testimonios de las últimas horas vividas por los mártires. Al finalizar cada uno, la plaza entera prorrumpe en aplausos y agitar de banderas.

 

Por fin comienza el acto con la entrada solemne de los pastores, que preceden al cardenal monseñor José Saraiva, prefecto de la congregación de los santos, que va a presidir la ceremonia. La organización nos pide que bajemos las banderas porque tapan. Los carlistas obedecemos, y solo dejamos dos, al fondo, que no obstaculizan la visión, bien enhiestas. La ceremonia, enmarcada por los cantos sacros del coro, se desarrolla sin incidentes, y cada obispo de las diócesis postulantes lee los nombres de los nuevos beatos. El arzobispo monseñor Rouco lee la apelación final y seguidamente monseñor Saraiva lee el decreto pontificio que proclama la beatificación de los 498 mártires.

 

Dios nos ha regalado un día despejado, a pesar de los augurios de lluvia, y conforme avanza la mañana el sol pica, pero nadie se quiere mover. Nadie quiere que acabe. La misa transcurre con normalidad. Una ceremonia sencilla y emotiva. Un solo pero hemos de poner los valencianos: se leen preces en varios idiomas. En cambio, no hay prez en valenciano, pese a existir 17 mártires de nuestra tierra.

 

Finaliza la misa entre cánticos y los asistentes ondeamos nuestras banderas. Nuevamente las banderas carlistas dominan la plaza. El acto concluye con el saludo del S.S Benedicto XVI desde la ventana de sus aposentos. Cita a todos los grupos de peregrinos, haciendo hincapié, como es lógico dado que ocupamos toda la plaza, a los españoles. Los cánticos de “esta es la juventud del Papa” y “Benedicto, Benedicto” resuenan por toda la plaza. El pontífice nos invita a seguir el ejemplo de los mártires, haciendo hincapié en el martirio incruento del testimonio diario en nuestra sociedad secularizada. Finalmente dirige un emocionante Angelus que toda la plaza reza con devoción.

 

A la salida los carlistas nos concentramos y somos uno de los objetivos preferidos. Desde simples fieles que nos hacen preguntas o nos cuentan la historia de su abuelo requeté, sacerdotes que se acercan a interesarse y felicitarnos, hasta varios medios de comunicación que toman imágenes y hacen entrevistas: Desde la BBC inglesa hasta televisió de sant Josep de Barcelona, pasando por la agencia EFE, Telecinco o la Cuatro.

 

Tras la comida y el turismo, el que pueda hacerlo, los carlistas nos volvemos a convocar a las 18:30 del domingo en la basílica de san Pancrazio, donde las diócesis de Toledo y Albacete han convocado un acto más íntimo, presidido por el arzobispo monseñor Antonio Cañizares, donde se rinde un homenaje muy espiritual a los mártires de dichas diócesis y, tras la exposición del Santísimo los carlistas, junto al resto de asistentes, renovamos arrodillados el emocionante juramento de fidelidad perpetua a Jesucristo.

 

El inolvidable fin de semana ha concluido el lunes 29 de octubre, con la misa de acción de gracias que se ha dispensado a los peregrinos españoles en la basílica de san Pedro. Posteriormente los valencianos hemos regresado, cansados pero felices, a nuestros hogares. Ahora hay 498 nuevos beatos a los que podemos encomendar la Iglesia peregrina en España. Esta Iglesia nuestra tan atacada, tan dolorida y tan necesitada, tanto de la intercesión de los santos españoles como del trabajo y oración de los fieles. Los carlistas podemos estar satisfechos. Hemos dado un testimonio muy importante: somos el único movimiento político que está con los católicos en sus manifestaciones privadas y públicas, en las manifestaciones a favor de la familia, en las concentraciones contra el aborto, en las beatificaciones. Los católicos españoles ya van sabiendo quienes son los que están a su lado siempre, no en busca del voto, sino por convicción. Por algo la Comunión Tradicionalista Carlista proclama, y demuestra, que lucha por principios, y no por principados.

 

Beatos mártires de la persecución a Cristo en España, rogad por nosotros.

 

 

CARTA ABIERTA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO DEL ESTADO ESPAÑOL

 

Señor don José Luis Rodríguez Zapatero:

 

Estos últimos meses está usted muy atareado en proponer al Congreso de los Diputados lo que define como la Ley de la  Memoria Histórica.

 

Personalmente me parece muy bien y hasta conveniente que los españoles que por suerte para ellos no conocieron los acontecimientos ocurridos en lo que los historiadores dicen de que, una Guerra Civil es la peor de todas las guerras, lleguen a conocer la que muchos- como el que estas líneas le dedica- llegamos a conocer por desgracia, y su comportamiento sea totalmente  humano y civilizado  hacia sus compatriotas, y lleno    de amor y comprensión para aquellos que no compartan sus mismas opiniones o creencias religiosas o políticas.

 

No me voy a entretener-que no estaría mal hacerlo- de los comportamientos que con el contrario tuvieron los unos y los otros, por los ideales de los otros o los unos. 

Cuando se habla o se define una ley o cualquier otro documento de historia o histórico, debe ser un escrito auténtico o autentificado por los que lo vivieron o, si por el tiempo transcurrido no existen testigos  directos, pero que proceden de la tradición oral de personas que los conocieron y van pasando de generación a generación, ya se pueden considerar de carácter histórico; de lo contrario podemos llamarlos leyenda, de no ser que se hayan encontrado documentos o pruebas fehaciente de que los hechos sucedieron tal como los vanos a relatar.

 

Y si lo conocido o referido por otros no se relata tal y como sucedió o se relata maliciosamente a medias con intenciones torcidas, convierte lo verdadero en falso.

 

A los historiadores o relatores de los hechos les corresponde reflejar la verdad en sus palabras.

Los estudiosos del Derecho Romano conocen sobradamente que: <<nomina sunt consecuentia rebus>>, los nombres deben ser consecuencia de lo que son las cosas.

 

Y quién procede lealmente- qui facet veritatem-nos acerca a la luz.

Y el primer modo de hacer la verdad es decirla, no como quisiéramos que hubiera sido, sino como realmente fue: total, completa, sin ocultaciones, sin manipulaciones, sin omitir o dejar de exponer los hechos tal y como se sucedieron, para bien o para mal y para que no los vivieron y tengan voluntad de conocerlos aumenten su caudal de conocimientos sin anotar en sus mentes sucesos o relatos torticeramente falseados por quien se los transmite con ánimo mendaz o intereses bastardos.

 

Una memoria histórica la posee aquel que la ha vivido, y si la ha recibido de otros tiene la obligación de corroborar su autenticidad antes de transmitirla a otros, de lo contrario debe guardarla para sí antes de colaborar en transmitir lo dudoso o incierto.

Pero si la conoce realmente y oculta parte de lo ocurrido o lo falsea intencionadamente  falta gravemente a la verdad y no instruye, sino que destruye lo que otros debieran conocer.

 

Nos incumbe descubrir la verdad de lo que alguien nos transmite para  poner en conocimiento del mundo y a favor de la verdad y la justicia los hechos vividos por nuestros antecesores.

Ya se por lo referido por usted, que a uno de sus abuelos, no se si paterno o materno, fue fusilado por los del bando contrario, y también llega a mi cocimiento de que a uno de  los abuelos de unas persona muy allegada a usted, le ocurrió lo mismo pero en sentido contrario.  Ambos eran miembros o profesionales de la carrera militar-honrosa carrera-a la que también perteneció uno de los familiares del que a usted se dirige.

 

Es una “costumbre” cruel a más no poder, pero así es, que en todas las guerras desgraciado del combatiente que cae en  manos del contrario. A pesar de los convenios y de los compromisos escritos:” la guerra, como en la guerra”.

Lo verdaderamente censurable y repugnante es que los no combatientes, los que por su edad, su condición, sus facultades, o  su suerte; no toman parte en el combate, sean también víctimas de las venganzas de, como antes me refiero,  los unos y los otros.

Y esto no es necesario que nadie me lo haya puesto de manifiesto o, como se suele decir, “los cuentos de guerra del abuelo “esto, debido  los años que por suerte y, gracias a Dios, aún voy cumpliendo, lo he vivido, en un bando primero y luego en el otro.

Señor Presidente, aconséjese bien y no se deje guiar por sus naturales sentimientos ni por los que otros traten de inculcarle.

En esta vida los errores también se pagan

 

Queda de usted respetuosamente.

 

Rubén de Cárdeñosa Serrano

 

 

LA CRISIS DE LAS NACIONES POLÍTICAS

 

Los mitos están ahí y producen sus efectos en la historia de los humanos, sus inventores, en tanto en cuanto haya quienes modulen sus vidas según ellos. Hay quienes los viven de forma inconsciente y otros que los convierten en ídolos, adorándolos fanáticamente. Son muy pocos los que hacen el esfuerzo de relativizarlos, sometiéndolos a un análisis racional.

 

Uno de los mitos más poderosos fue el de las naciones políticas cuya aparición en Europa marcó el tránsito del Antiguo Régimen a la modernidad. Su nacimiento fue fruto de  de un conjunto de factores, uno de los cuales, y no de los menores, fue el religioso, lo que explica la facilidad con la que al producirse la secularización, se convertiría para muchos en una religión civil.

 

El gran argumento ideológico de las naciones políticas revolucionarias fue acabar con la opresión de las monarquías absolutas y las discriminaciones sociales por razón del nacimiento. Imperio de la ley e igualdad ante ella fueron sus principios inspiradores. Un nuevo sujeto político, el individuo, ente abstracto y solitario, había surgido en la historia, dotado de unas libertades civiles y políticas, vertebradas por la concepción  del derecho sagrado a la propiedad privada. Nada debía interferir entre el Estado, heredado del absolutismo, y los individuos, cuya expresión conjunta es la nueva soberanía nacional, a quien se atribuye la titularidad de aquel. Ese individuo cosoberano recibe ahora el calificativo de ciudadano en oposición frontal al extranjero, siempre sospechoso de enemigo. El mito había triunfado, aunque los no contribuyentes adinerados y bastante más tarde las mujeres tuvieran vedado durante muchos años el acceso a la plenitud política.

 

Este mito revolucionario parecía estar alejado de cualquier pretensión identitaria. Pero la realidad jacobina era completamente distinta. Había que homogeneizar la nación, implantar un único idioma oficial, manipular la historia para adoctrinar a las sucesivas generaciones en un sentido unitario. Las guerras napoleónicas prepararon el camino para el surgimiento, en su contra e imitación, de otras naciones europeas. El ejército y las guerras fueron decisivos en la configuración de las conciencias nacionales. Ya no eran mercenarios, sino con el servicio militar obligatorio, el ejército se convirtió en “la nación en armas”. Y las guerras perdieron su anterior espíritu caballeresco, sujeto a normas y ritos ancestrales, para trocarse en el intento de destrucción total del enemigo, la nación rival,  en cuya oposición adquiere sentido la propia. Sánchez Ferlosio ha descrito magistralmente este sentido catártico de las contiendas: “La guerra es el momento de  exaltación y euforia de los pueblos, de su autoafirmación y autocumplimiento, pues el antagonismo es la raíz de toda identidad…Identidad es negación, execración y destrucción del otro y el otro es siempre el malo sobre quien se expulsan y proyectan todos los propios demonios interiores”. Y en cuanto el servicio militar obligatorio, “las sucesivas generaciones que van al matadero toman el nombre de reemplazos”.  Y recuerda la anécdota de Napoleón que ante  el gran número de soldados franceses que yacían muertos tras una batalla, dijo “Todo esto lo remedia una noche de París”.

 

Sólo el cinismo político de la conquista del poder explica que, hoy, en la posmodernidad se exulte apasionadamente con este viejo mito de la nación política. Hoy está en crisis: y no son sólo los arcaicos  nacionalismos periféricos; están además  el turismo de masas que trasciende las fronteras, las olas de emigrantes del sur, la globalización de las multinacionales, el repudio generalizado de la mili que nos ha devuelto a las mesnadas mercenarias, las integraciones supraestatales, el terrorismo internacional, Internet…

 

Pedro Zabala

 

 

ÉXITO DEL CARLISMO  IMPIDIENDO UNA EXPOSICIÓN BLASFEMA EN CASTELLÓN

 

Como nuestros lectores recordarán, en nuestro anterior número nos hacíamos eco de la campaña emprendida por la Junta Regional y Provincial de Castellón contra la proyectada exposición blasfema de las presuntas “obras de arte” del transexual y concejal de Geldo por el partido ARDE (Alianza Republicana Democrática Española) Manuela Trasobares, en las que mostraba a imágenes irreverentes de Jesucristo y de la Virgen María.

 

Se realizaron envíos a la prensa regional de las diferentes notas de prensa redactadas por los carlistas y que se reprodujeron en el boletín anterior. Esta vez los medios de comunicación (entre otros, Levante de Castellón, El Mundo de Castellón e incluso algunos programas de TV en los que Trasobares intervino) se han hecho eco inmediato de los mismos, aunque en la mayoría de los casos distorsionando el mensaje.

 

Se hicieron llamadas, envíos de cartas y correos electrónicos e incluso entrevistas directas de delegados de la Junta Carlista de Castellón con los responsables del Espai d´Art Contemporani de Castelló y de Castelló Cultural, ambos dependientes de la Generalitat Valenciana, protestando por la proyectada exposición.

 

Todas estas acciones han surtido efecto. Manuela Trasobares ha asegurado a la prensa que “modeló una escultura para la exposición que ha sido excluida por presiones de grupos carlistas”, manifestando que había recibido insultos y amenazas por parte de los carlistas y, que por ello, había decidido llevar el caso a los tribunales. Estas acusaciones, totalmente falsas - ya que los carlistas no nos dedicamos a amenazar a nadie – han sido archivadas por la Juez, demostrando así la inconsistencia de los argumentos de tan estrafalario personaje.

 

El viernes día 26 de octubre, los carlistas castellonenses fueron invitados a una tertulia de la COPE de Vila-real, a las 15:00 horas, en el programa "El Espejo".  El  miércoles 31 de octubre a las 6:30 horas se celebró un acto de desagravio consistente en un Rosario y una posterior Misa en la Iglesia de Santo Tomás de Villanueva de Castellón.

 

Un rotundo éxito del carlismo del Reino de Valencia que ha sabido levantar la voz  diciendo ¡¡basta!! ante tantas ofensas como las que tenemos que padecer los católicos contra nuestros valores más sagrados. Sabemos que es una pequeña victoria, pero nos anima a seguir en la lucha con más fuerza. A todos los que con su esfuerzo, grande o pequeño, han hecho posible este triunfo, ¡GRACIAS!

 

¡Merece la pena dar la cara por Cristo y por María!

 

CCF

 

 

EN EL DÍA DE LA DINASTÍA LEGÍTIMA

 

Los carlistas valencianos solemos dedicar al recuerdo de nuestros Reyes nuestra particular fiesta de la Epifanía del Señor: el Día de la Monarquía Tradicional, que va unida a la connotación de la legitimidad de origen y de ejercicio. Este año iniciamos la celebración del patrono onomástico de casi todos los titulares de la Corona de la rama carlista: San Carlos Borromeo, aunque para poder reunirnos más cómodamente en nuestro flamante Círculo nuevo, hayamos esperado al viernes, 9 de noviembre.

 

Aún perduran en la memoria las imágenes de la Plaza de San Pedro del Vaticano llena de españoles para agradecer a Dios y al Papa la beatificación de los Mártires de la persecución religiosa. Banderas rojigualdas y blancas con la cruz de San Andrés, boinas rojas, pancartas con lemas santos… Emociones inolvidables para los que estuvisteis allí y para quienes tuvimos que conformarnos con la televisión, aunque fuera la polaca…

 

Las autoridades españolas limitaron su representación a la ineludible del Ministro de Asuntos Exteriores. La Zarzuela, brilló por su ausencia. Ni siquiera enviaron a un pariente de segunda. En cambio, en la tribuna de autoridades, entre monseñores y príncipes pontificios, pero sin la relevancia mediática que merecía, estaba alguien querido y respetado, cuya proximidad a los peregrinos de a pie echaba de menos hace unos días en “Avant” Jesús Blasco, nuestro candidato por Valencia en las últimas elecciones.

 

Las palabras de Blasco ponían de manifiesto un sentimiento muy evidente en el pueblo carlista: el de orfandad dinástica. Simplemente ese hecho justifica en parte las dos jornadas dedicadas a la memoria de Don Javier de Borbón por la CTC de Valencia, con destacada participación de correligionarios de otras partes de España.

 

Por ello en el XXX aniversario del fallecimiento de quien fue el último Rey de casi todos los carlistas, desde Valencia se pidió la “descongelación” del tema dinástico por parte de la CTC, variando así el consenso de 1986. En ello nos va el futuro. La excepcionalidad de una comunión de leales a una familia real muerta no se puede prolongar más. Los carlistas no queremos ser “carlistólogos”, ni que nuestras cosas sean asunto de archivos y museos. Tenemos vocación de política viva.

 

Solicitamos, pues, de la Junta de Gobierno que se den los pasos oportunos para tomar los contactos pertinentes con la Familia Real para intentar seriamente recomponer el pacto Dinastía-Pueblo, que dé sentido a nuestro esfuerzo para que “venga el Rey de España a la Corte de Madrid”, como reza nuestro himno.

 

Esta petición, reiterada ya, no es de ejecución fácil, ni por la voluntad política de todos los sectores de la CTC ni por la disponibilidad e idoneidad de los príncipes potencialmente aptos y teóricamente interesados. Pero al menos que no quede sin efecto la empresa por falta del empuje necesario de los representantes y dirigentes del pueblo carlista.

 

Roguemos a San Carlos Borromeo y a los beatos carlistas que bendigan nuestros afanes y remuevan obstáculos para que el carlismo tenga futuro como comunión de hombres libres encabezados por la Dinastía Legítima.

 

José Miguel Orts Timoner

 

 

BENEDICTO XVI PRESENTA EL "LUMINOSO" TESTIMONIO DE LOS 498 MÁRTIRES DEL SIGLO XX EN ESPAÑA

 

Queridos hermanos y hermanas:

Esta mañana, aquí, en la plaza de San Pedro, han sido proclamados beatos 498 mártires asesinados en España en los años treinta del siglo pasado. Doy las gracias al cardenal José Saraiva Martins, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, quien ha presidido la celebración, mientras saludo cordialmente a los peregrinos reunidos con motivo de esta alegre ocasión.

La inscripción en la lista de los beatos de un número tan grande de mártires demuestra que el supremo testimonio de la sangre no es una excepción reservada sólo a algunos individuos, sino una posibilidad realista para todo el pueblo cristiano. Se trata de hombres y mujeres de diferentes edades, vocaciones y condición social, que pagaron con su vida la fidelidad a Cristo y a su Iglesia.

Se les aplican adecuadamente las expresiones de san Pablo, que resuenan en la liturgia de este domingo: «Porque yo estoy a punto de ser derramado en libación y el momento de mi partida es inminente. He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe» (2 Timoteo 4, 6-7). Pablo, detenido en Roma, ve cómo se aproxima la muerte y traza un balance de reconocimiento y esperanza. En paz con Dios y consigo mismo, afronta serenamente la muerte, con la conciencia de haber entregado totalmente la vida, sin ahorrar nada, al servicio del Evangelio.

El mes de octubre, dedicado de manera particular al compromiso misionero, se concluye de este modo con el luminoso testimonio de los mártires españoles, que se suman a los mártires Albertina Berkenbrock, Emmanuel Gómez González y Adilio Daronch, y Franz Jägerstätter, proclamados beatos en días pasados en Brasil y en Austria.

Su ejemplo testimonia que el Bautismo compromete a los cristianos a participar con valentía en la difusión del Reino de Dios, cooperando si es necesario con el sacrificio de la misma vida. Ciertamente no todos están llamados al martirio cruento. Existe también un «martirio» incruento, que no es menos significativo, como el de Celina Chludzinska Borzzcka, esposa, madre de familia, viuda y religiosa, beatificada ayer en Roma: es el testimonio silencioso y heroico de los muchos cristianos que viven el Evangelio sin compromisos, cumpliendo su deber y dedicándose generosamente al servicio de los pobres.

Este martirio de la vida ordinaria es un testimonio particularmente importante en las sociedades secularizadas de nuestro tiempo. Es la pacífica batalla del amor que todo cristiano, como Pablo, tiene que combatir incansablemente; la carrera por difundir el Evangelio que nos compromete hasta la muerte. Que nos ayude y asista en nuestro testimonio diario la Virgen María, Reina de los Mártires y Estrella de la Evangelización.


[Traducción del original italiano realizada por Zenit. Tras rezar el Ángelus, el Papa saludó a los peregrinos en varios idiomas. En español, dijo:]


Saludo con afecto a los fieles de lengua española. En particular, saludo a mis hermanos obispos de España, a los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y fieles que habéis tenido el gozo de participar en la beatificación de un numeroso grupo de mártires del pasado siglo en vuestra nación, así como a los que siguen esta oración mariana a través de la radio y la televisión. Damos gracias a Dios por el gran don de estos testigos heroicos de la fe que, movidos exclusivamente por su amor a Cristo, pagaron con su sangre su fidelidad a Él y a su Iglesia. Con su testimonio iluminan nuestro camino espiritual hacia la santidad, y nos alientan a entregar nuestras vidas como ofrenda de amor a Dios y a los hermanos. Al mismo tiempo, con sus palabras y gestos de perdón hacia sus perseguidores, nos impulsan a trabajar incansablemente por la misericordia, la reconciliación y la convivencia pacífica. Os invito de corazón a fortalecer cada día más la comunión eclesial, a ser testigos fieles del Evangelio en el mundo, sintiendo la dicha de ser miembros vivos de la Iglesia, verdadera esposa de Cristo. Pidamos a los nuevos Beatos, por medio de la Virgen María, Reina de los Mártires, que intercedan por la Iglesia en España y en el mundo; que la fecundidad de su martirio produzca abundantes frutos de vida cristiana en los fieles y en las familias; que su sangre derramada sea semilla de santas y numerosas vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras. ¡Que Dios os bendiga!

 

 

FELICES NAVIDADES Y DICHOSO AÑO NUEVO

 

Los Círculo Culturales Aparisi y Guijarro y San Miguel y la Comunión Tradicionalista Carlista del Reino de Valencia desean a los lectores, redactores y colaboradores de REINO DE VALENCIA unas Navidades santas y felices y un año nuevo lleno de venturas para las personas, las familias, la Patria y la Iglesia.

 

EL CIRCULO APARISI Y GUIJARRO PROTESTA POR LA AUSENCIA DE LA LENGUA VALENCIANA EN LA CEREMONIA DE BEATIFICACIÓN

 

El presidente de nuestro Círculo se ha dirigido al Vaticano expresando su protesta por la ausencia del valenciano en las preces de los fieles que se leyeron en otras lenguas regionales españolas en la ceremonia de beatificación de los mártires del siglo XX en España. Ello hiere la sensibilidad de los valencianos, paisanos de un grupo significativo de estos testigos de la fe elevados a los altares.

 

REINO DE VALENCIA FELICITA AL ARZOBISPO DE VALENCIA POR SU NOMBRAMIENTO COMO CARDENAL

 

Los Círculos Aparisi y Guijarro y San Miguel y la CTC del Reino de Valencia felicitan al Arzobispo de Valencia, Dr. García-Gasco, por su nombramiento como cardenal y se congratulan por esta distinción con la que el Santo Padre premia a su labor pastoral y sus méritos personales. Que ello se traduzca en frutos de evangelización.

 

 

 

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Círculo Cultural Aparisi y Guijarro de Valencia | Círculo Cultural Católico San Miguel de Llíria

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