jueves, 08 de febrero de 2007

Dios.Patria.Fueros.Rey Legítimo 

 

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28 de septiembre de 2005. El rincón de Federico. La unidad de los carlistas 

 

 

Llevamos más de veinte años manteniendo la Comunión Tradicionalista Carlista como un movimiento testimonial político español. Cierto es que los ejercicios de gimnasia política llevados a cabo con las candidaturas de la CTC en dos Elecciones Nacionales son una apuesta importante por el futuro, así como los campamentos Cruz de Borgoña y los catorce años de publicación del Ahora-Información, Acción Carlista, Boletín Reino de Valencia, El Irritnzi, Betikoak, y demás boletines, junto con la acción extraordinaria de la Universidad Alfonso Carlos I y las Páginas Web de la CTC hacen que exista una marcha política nada desdeñable y que va a funcionar cada día más.
   

Llevamos más de veinte años manteniendo la Comunión Tradicionalista Carlista como un movimiento testimonial político español. Cierto es que los ejercicios de gimnasia política llevados a cabo con las candidaturas de la CTC en dos Elecciones Nacionales son una apuesta importante por el futuro, así como los campamentos Cruz de Borgoña y los catorce años de publicación del Ahora-Información, Acción Carlista, Boletín Reino de Valencia, El Irritnzi, Betikoak, y demás boletines, junto con la acción extraordinaria de la Universidad Alfonso Carlos I y las Páginas Web de la CTC hacen que exista una marcha política nada desdeñable y que va a funcionar cada día más.

Pero existe una cuestión importantísima en la realidad política nacional que nos preocupa a todos los católicos españoles y, por supuesto, a los carlistas. Y es la grave crisis institucional contra la Ley Natural de Dios y la Iglesia Católica. La más alta institución del Estado (Juan Carlos), ha olvidado que si por debajo de él existe la ley de la Constitución Liberal y las Leyes del Gobierno, por encima de él también existe el límite de la Ley de Dios. El Gobierno ZP ha promovido el Divorcio Expres, el aborto casi libre con el cuarto supuesto (mantenido a lo largo del Gobierno PP), las líneas de investigación con células madre embrionarias, los “matrimonios” homosexuales y la posibilidad de adopción de niños por dichos “matrimonios”, las amenazas constantes a la Iglesia Católica de suprimir las ayudas del Estado, a pesar de que millones de contribuyentes españoles desean que de su Declaración a Hacienda se dedique un tanto por ciento a la Iglesia Católica. La nueva Ley de Enseñanza que perjudica claramente el aprendizaje de la Religión Católica y la considera como asignatura no evaluable. Y tantas y tantas cosas más.

Los carlistas, cada uno en sus Principados o Reinos de Las Españas, por diferentes cuestiones provocadas por los políticos de Izquierdas y Conservadores, amén de Nacionalistas, Separatistas, Imperialistas, etc. ha conseguido que el discurso político de la CTC en cada una de Las Españas tenga diferencias sustanciales provocadas por dichos políticos todos liberales. Ante esto, mi propuesta es la de mantener los principios de Dios, Patria, Fueros, Rey, para elaborar el programa político de la CTC (que ya se está haciendo) y hacer un esfuerzo entre todos de unidad carlista, que suponga una posición nuestra por encima de cualquier cuestión política que nos rodea y nos aplasta. Este hermanamiento político de los carlistas que ha existido siempre, debemos recuperarlo entre todos. Nuestro ideal está por encima de la política actual, aunque queramos entrar en ella con pasos firmes y moderados a medio plazo.

Lo más importante, por todo ello, es la adhesión de todos los carlistas a la CTC, a las órdenes de la Junta de Gobierno con DISCIPLINA fundamental como en la Cruzada. Disciplina política que en ocasiones nos va a costar el renunciar a algún presupuesto político regional en bien de la Unidad y de la marcha política de la Comunión. Esta Disciplina conlleva también el cumplimiento de las órdenes, la GENEROSIDAD y ENTREGA a la Causa, la FINANCIACIÓN de las Juntas Regionales y aportación para la Junta de Gobierno de la CTC que destinará dichos fondos a lo que crea más urgente resolver.

Todo el SACRIFICIO requerido, que ya fue instituido de forma inquebrantable por la Ordenanza del Requeté en sus primeras líneas y que hoy debemos aplicar literalmente al afiliado a la CTC, ha de conllevar de forma indisoluble la UNIDAD DE LOS CARLISTAS por encima de políticas liberales, con el fin supremo y exigido por Su Santidad el Papa Benedicto XVI, de tener un HERMANAMIENTO CARLISTA como ha existido desde el nacimiento en 1833 hasta el día de hoy en 2005.

Si alguno de vosotros tiene algo que añadir, o aportar ideas, deberá remitir sus escritos a la secretaría técnica de la CTC (secretaria@ctcarlista.org), a fin de mejorar y cumplir nuestras obligaciones como españoles (implicando el ser de nuestras patrias chicas), como católicos, y como carlistas que somos en un reinado indiscutible de Cristo Rey.

POR UN HERMANAMIENTO DEL PUEBLO CARLISTA SIN FISURAS EN PRO DE LA LUCHA POLÍTICA NUEVAMENTE POR DIOS Y POR ESPAÑA.

 

Recibid todos un fortísimo abrazo en Cristo Rey de vuestro amigo y correligionario Federico Ferrando Roda. Junta Carlista del Reino de Valencia.

En Valencia, a 28 de septiembre de 2005. Festividad de San Wenceslao, Obispo.

 

 

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