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Llevamos más de veinte años manteniendo la
Comunión Tradicionalista Carlista como un
movimiento testimonial político español.
Cierto es que los ejercicios de gimnasia
política llevados a cabo con las
candidaturas de la CTC en dos Elecciones
Nacionales son una apuesta importante por el
futuro, así como los campamentos Cruz de
Borgoña y los catorce años de publicación
del Ahora-Información, Acción Carlista,
Boletín Reino de Valencia, El Irritnzi,
Betikoak, y demás boletines, junto con la
acción extraordinaria de la Universidad
Alfonso Carlos I y las Páginas Web de la CTC
hacen que exista una marcha política nada
desdeñable y que va a funcionar cada día
más.
Pero existe una cuestión importantísima en
la realidad política nacional que nos
preocupa a todos los católicos españoles y,
por supuesto, a los carlistas. Y es la grave
crisis institucional contra la Ley Natural
de Dios y la Iglesia Católica. La más alta
institución del Estado (Juan Carlos), ha
olvidado que si por debajo de él existe la
ley de la Constitución Liberal y las Leyes
del Gobierno, por encima de él también
existe el límite de la Ley de Dios. El
Gobierno ZP ha promovido el Divorcio Expres,
el aborto casi libre con el cuarto supuesto
(mantenido a lo largo del Gobierno PP), las
líneas de investigación con células madre
embrionarias, los “matrimonios” homosexuales
y la posibilidad de adopción de niños por
dichos “matrimonios”, las amenazas
constantes a la Iglesia Católica de suprimir
las ayudas del Estado, a pesar de que
millones de contribuyentes españoles desean
que de su Declaración a Hacienda se dedique
un tanto por ciento a la Iglesia Católica.
La nueva Ley de Enseñanza que perjudica
claramente el aprendizaje de la Religión
Católica y la considera como asignatura no
evaluable. Y tantas y tantas cosas más.
Los carlistas, cada uno en sus Principados o
Reinos de Las Españas, por diferentes
cuestiones provocadas por los políticos de
Izquierdas y Conservadores, amén de
Nacionalistas, Separatistas, Imperialistas,
etc. ha conseguido que el discurso político
de la CTC en cada una de Las Españas tenga
diferencias sustanciales provocadas por
dichos políticos todos liberales. Ante esto,
mi propuesta es la de mantener los
principios de Dios, Patria, Fueros, Rey,
para elaborar el programa político de la CTC
(que ya se está haciendo) y hacer un
esfuerzo entre todos de unidad carlista, que
suponga una posición nuestra por encima de
cualquier cuestión política que nos rodea y
nos aplasta. Este hermanamiento político de
los carlistas que ha existido siempre,
debemos recuperarlo entre todos. Nuestro
ideal está por encima de la política actual,
aunque queramos entrar en ella con pasos
firmes y moderados a medio plazo.
Lo más importante, por todo ello, es la
adhesión de todos los carlistas a la CTC, a
las órdenes de la Junta de Gobierno con
DISCIPLINA fundamental como en la Cruzada.
Disciplina política que en ocasiones nos va
a costar el renunciar a algún presupuesto
político regional en bien de la Unidad y de
la marcha política de la Comunión. Esta
Disciplina conlleva también el cumplimiento
de las órdenes, la GENEROSIDAD y ENTREGA a
la Causa, la FINANCIACIÓN de las Juntas
Regionales y aportación para la Junta de
Gobierno de la CTC que destinará dichos
fondos a lo que crea más urgente resolver.
Todo el SACRIFICIO requerido, que ya fue
instituido de forma inquebrantable por la
Ordenanza del Requeté en sus primeras líneas
y que hoy debemos aplicar literalmente al
afiliado a la CTC, ha de conllevar de forma
indisoluble la UNIDAD DE LOS CARLISTAS por
encima de políticas liberales, con el fin
supremo y exigido por Su Santidad el Papa
Benedicto XVI, de tener un HERMANAMIENTO
CARLISTA como ha existido desde el
nacimiento en 1833 hasta el día de hoy en
2005.
Si alguno de vosotros tiene algo que añadir,
o aportar ideas, deberá remitir sus escritos
a la secretaría técnica de la CTC (secretaria@ctcarlista.org),
a fin de mejorar y cumplir nuestras
obligaciones como españoles (implicando el
ser de nuestras patrias chicas), como
católicos, y como carlistas que somos en un
reinado indiscutible de Cristo Rey.
POR UN HERMANAMIENTO DEL PUEBLO CARLISTA SIN
FISURAS EN PRO DE LA LUCHA POLÍTICA
NUEVAMENTE POR DIOS Y POR ESPAÑA.
Recibid todos un fortísimo abrazo en Cristo
Rey de vuestro amigo y correligionario
Federico Ferrando Roda. Junta Carlista del
Reino de Valencia.
En Valencia, a 28 de septiembre de 2005.
Festividad de San Wenceslao, Obispo. |