martes, 20 de febrero de 2007

Dios.Patria.Fueros.Rey Legítimo 

 

 Índice

 

 Círculos carlistas

 C. C Aparisi y Guijarro

 C. C. C. San Miguel

 C. C. La Lealtad

 

 Secretaría de prensa

 Comunicados

 Noticias

 Notas de prensa

 Especiales

 

 Opinión

 Política

 Bióetica y moral

 El rincón de Federico

 

 El carlismo

 Artículos de historia

 Pensamiento   tradicionalista

 Documentos históricos del carlismo

 Monografías

 Biografías

 Archivo histórico carlista

 

 Jóvens carlistes

 

 Crítica literaria

 

 Extras

 Himnos y canciones

 El carlismo en tu PC

 

 Prensa carlista

 Boletín Reino de Valencia

 Ahora Información

 

 Enlaces

 Comunión Tradicionalista Carlista

 Cruz de Borgoña

 

 Bazar carlista

 

 

 

 

 

 

26 de enero de 2006. El rincón de Federico. Benedicto XVI: primera encíclica

 

 

Dios es amor. Así comienza. Ni más ni menos que la esencia del Todopoderoso. Amor. Con esta base en la que el Creador del mundo nos encomienda la cohabitación humana, la explotación y desarrollo de nuestro planeta, empecemos por lo más cercano. En España, donde las leyes del Gobierno socialista no tienen por encima de ellas tope ninguno, aunque para nosotros sí que exista. Por encima de las Leyes está Dios; por encima de la Constitución está Dios; por encima de todo hombre existe Dios que nos abraza con el amor del Padre Eterno.

Nuestras leyes españolas no sólo no tienen límite, sino que se enuncian en la beligerancia contra la vida dado que promueven el aborto (crimen más execrable de la humanidad), promueven la no intervención natural en la concepción de los hijos; las líneas de investigación con células madre embrionarias (seres humanos), tratamiento de la ancianidad deplorable e indigno y empezamos con un leve paso hacia la eutanasia activa y pasiva. Son leyes de la muerte. No son leyes de justicia humana.

 

Pero estamos en unas circunstancias en las que nuestra lucha es la de las ideas. Ello me recuerda las palabras del parlamentario español D. Antonio Aparisi y Guijarro que en su discurso de 3 de diciembre de 1864 enaltecía a los católicos para prepararse a una descomunal batalla: la lucha de las ideas. Literalmente sentenciaba: “…no hay medio de esquivarla: no habéis de lograrlo, si quiera os escondáis en lo más secreto de vuestras casas… Pues bien: ya que el combate es inevitable, preciso que lo aceptemos, y no para defendernos simplemente, sino para adelantarnos y atacar a nuestra vez… Pues bien: por cada mil ideas malas, consentidme que hable así, que se arrojen sobre el mundo, arrojemos nosotros, si es posible, un millón de ideas buenas; y tengamos fe, que Dios, después de probarnos, nos ha de dar la victoria”.

 

El pensamiento de este gran parlamentario, nos da a los católicos españoles una consigna para el momento crucial en el que vivimos bajo los mandatos de Zapatero y compañía. Hemos de luchar con las ideas buenas. Dios Padre Creador, si es Su Voluntad, nos echará una mano.

 

PUBLICADO POR DIARIO EXTREMADURA AL DIA 26/01/2006, DIARIO SIGLO XXI 27/01/2006, DIARIO VISTAZO A LA PRENSA 27/01/2006, DIARIO CRITICO 28/01/2006, HISPANIDAD CONFIDENCIAL 28/01/2006, DIARIO DE NOTICIAS DE ALAVA 2/02/2006, DIARIO DE VALENCIA 15/02/2006

 

 

Esta página está editada por la Comunión Tradicionalista Carlista del Reino de Valencia. Las opiniones vertidas son responsabilidad de sus autores salvo aquellas sin firma, de las cuales se responsabiliza el editor de la página. Se permite la reproducción de los textos e imágenes, siempre que se utilicen de buena fe y se cite autor, si lo hubiere, y procedencia