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Tal vez, Extremadura y
el Reino de Valencia se parezcan en que su
gran historia, su esplendoroso pasado, sus
hermosas ciudades únicas como Mérida,
Cáceres, Guadalupe, Trujillo, Badajoz, o
Morella, San Mateu, Gandía, Xátiva, Elche o
Alcoy, no tienen la categoría de
“Históricas” de cara a poder demandar sus
libertades, la defensa de su cultura, de sus
pintores, escritores, símbolos propios de
identidad, como es tener el Patronazgo de la
Hispanidad, de toda Hispanoamérica. |
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Seamos serios. Ahora, el Estatuto
Valenciano, consensuado en el Congreso de
los Diputados y que se firmará el próximo
jueves, no es merecedor de las alabanzas de
los nacionalistas-separatistas y, por ende,
anexionistas de la historia y cultura de
nuestro pueblo.
Pero se ha dado un paso importante. Renovar
el espíritu de los Fueros Valencianos,
cofundación del Reino de Valencia por Jaime
I y la Iglesia Católica, redactora de dichos
fueros que contenían ya las costumbres
valencianas hechas leyes. Ese mismo espíritu
quiero para Extremadura. Sus propias leyes
que defiendan la identidad Extremeña,
fundada bajo el amparo de Nuestra Señora de
Guadalupe, cuyo reinado se inicia en
Extremadura y se expande a toda
Hispanoamérica, con su historia y arte, sus
símbolos de identidad, sus idiomas, todo
llama a que Extremadura, bajo el espíritu
de Guadalupe, recupere su “ser” y se
dignifique a sí misma ante el resto de Las
Españas y ante el mundo. Por el progreso
económico de los extremeños, por sus
libertades que fueron grandes y que ahora
los Estatutos ciñen como fajas que ahogan
las iniciativas de progreso basado en las
Tradiciones Jurídicas e Históricas
extremeñas. Como las valencianas, que, a
pesar de haber conseguido la defensa del
“idioma valenciano”, deben seguir luchando
para que el “catalán” desaparezca de la
enseñanza en los colegios y se mantenga la
libertad de un territorio bilingüe, como el
valenciano.
Si
los nuevos Estatutos se basan en las
Tradiciones Jurídicas e Históricas, como
base de roca, se mirará al futuro con la
esperanza de renovar los espíritus libres de
las personas para acometer con esperanza el
progreso del ser humano dentro de los
territorios extremeños. Que la Virgen de
Guadalupe, y su espíritu,
así lo haga. Y que la Mare de Deu dels
Desamparats nos ampare ante tanta iniquidad.
PUBLICADO POR DIARIO SIGLO XXI 3/02/2006,
EXTREMADURA AL DIA
4/02/2006,
DIARIO DE VALENCIA 7/02/2007 |