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Parece que surge con fuerza un Estatuto
valenciano con la impronta del sistema
jurídico foral que nunca debimos perder y
que actualizarlo llevará tiempo, pero su
objetivo es la protección foral del Reino de
Valencia con toda la fuerza de los fueros;
fueros que nacieron de la Corona y de la
Iglesia, como en todos los Reinos y
Principados de Las Españas, que incorporaron
las costumbres autóctonas y las hicieron
Leyes. Fueros que originaron la identidad de
los pueblos mediante su cultura, lengua,
signos de identidad como Senyera y
denominación del territorio, que implicaba
su libertad jurada por los reyes, en nuestro
caso, de la Corona de Aragón.
Lo
innovador de la Tradición Foral valenciana
es que asume el grueso de la legislación
autóctona y lo mejora de cara a un progreso
en libertad de todos los valencianos.
Por ello, la importancia de que en nuestro
Estatuto no metan la mano ERC, PSC, Bloc de
progrés, EU-EV, BNG, PNV, CiU, PSPV, etc. De
las enmiendas que han presentado en el
Congreso de los Diputados, deshacen el
espíritu que ha llevado a crear un proyecto
de Estatuto Foral del Reino de Valencia. Si
el Molt Honorable President ejerce su veto a
las pretensiones de los
nacionalistas-anexionistas, nuestro Estatuto
se salvará, pero no llegaremos a aprobar lo
que es tan necesario por el bien común de
todas las personas alicantinas,
castellonenses y valencianas.
Por todo ello, en 2007, sería fundamental
que por fín el President de la Generalitat
del Regne de Valencia fuese un político de
prestigio, defensor a ultranza de la
identidad valenciana, propulsor del progreso
económico y social de nuestro Reino,
defensor de las libertades de todos los
valencianos, que dote a los Ayuntamientos
del máximo de libertad, pues son la primera
institución fundamental que está en contacto
directo con las personas de la localidad y a
su servicio, para resolver todos los
problemas que se puedan plantear y mejorar
la calidad de vida de los mismos. Este
principio de Subsidiariedad,
inseparable del Estatuto Foral, indica
colocar a los Ayuntamientos con una
Autonomía mucho mayor de la que tienen
actualmente.
El
sistema liberal centralista en España, ha
ahogado las iniciativas de progreso de los
Reinos y Principados de España. Por ello,
nostre President de la Generalitat Foral
Valenciana debe tener, además, obediencia
escrupulosa con los valencianos, sin que los
partidos de ámbito nacional interfieran en
la marcha política, económica, social y
cultural de nuestro Reino.
Las órdenes desde Madrid, han hecho que en
veinticinco años de Estatuto quedasen
ahogadas muchas de nuestras propuestas de
libertades y progresos.
El
año 2007 debe ser el año de los valencianos,
de los alicantinos, de los castellonenses.
Debemos tener un President nuestro, sin
estar sujeto a disciplinas de partido en
Madrid, que devuelva a la sociedad
valenciana la ilusión de nuevas libertades y
progreso, con leyes forales que no tienen
ningún límite por encima más que el Derecho
Natural del Dios Creador, que pone orden y
el bien común de todos, el amor entre los
humanos, por encima de cualquier ley. De ahí
hacia abajo, no existe límite para una
legislación que busque la justicia, la
defensa, la participación social de la
Iglesia, del Ejército, de los Empresarios,
gremios, etc.
Todo ello, sin renegar de nuestra historia,
de más de dos mil años junto a la Iglesia
Católica, la Monarquía, nuestro Reino, la
federación de Reinos y Principados españoles
y la solidaridad entre los hermanos que más
necesitan de nuestro soporte.
Volem un President de la Generalitat Foral
sense qualsevol atadura a Madrit. Plenament
lliure per a defensar y progresar al Regne
de Valencia.
PUBLICADO POR DIARIO DE VALENCIA 1/02/2006,
DIARIO ESTRELLA DIGITAL 1/02/2006,
DIARIO SIGLO XXI
1/02/2006, HOJA
DE LA TARDE 1/02/2006,
LAS PROVINCIAS
6/02/2006 (CORREGIDO Y MUTILADO). |