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He leído con atención
el texto del Estatut de Catalunya. La
impresión primera es que prima su ambigüedad
a lo largo de todo el mismo, con una clara
intención. Esa es todavía obscura. No tiene
claridad. Lo que sí que está claro es que es
un Estatut lleno de imposiciones, ya que
impone la lengua catalana a los jueces, a
los maestros de 1ª y 2ª, así como a los
profesores y catedráticos universitarios.
Cómo no, a los alumnos. A todos los
ciudadanos. |
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Instituye la Eurorregión de Maragall sin
contar con todas las comunidades a las que
hace referencia. Impone la defensa de la
lengua catalana fuera del territorio
catalán, español y francés. Impone la
posibilidad de firmar convenios con otras
comunidades “vecinas” y tener embajadores
donde haga falta, así como celebrar
referendums a la carta. Impone la escuela
laica, la eutanasia activa y pasiva; el
aborto (por supuesto) y todas las demás
uniones mamifero-genitales que se den.
Tanta imposición me suena más a un
totalitarismo parecido al ejercido por el
PNV en Vascongadas que a otra cosa, ya que
una de las características de todo
totalitarismo es su imperialismo. Su ansia
de ampliar los territorios y ser más grande
si cabe.
No
puedo menos que recordar las palabras de D.
Antonio Aparisi y Guijarro, en su discurso
de 15 de abril de 1869, haciendo referencia
a la defensa de los fueros vascos (fueros
que también parece quiere resucitar el
Estatut Catalá): “…yo deseo que el fuero se
convierta en ley, y sea la ley para todos
los españoles; esto es, que los fueros de
las provincias hermanas vengan a todas
nuestras provincias; y yo os repito: que
vengan enhorabuena esos fueros; pero que
vengan acompañados de las buenas, sencillas,
austeras costumbres que reinan en aquellos
pueblos y del espíritu altamente religioso
que los anima. Porque francamente, si vienen
solos los fueros, no adelantaremos gran
cosa. Perdonadme, señores, la expresión, si
es algún tanto bárbara: es muy fácil hacer
fueros, hacer leyes, hacer constituciones;
pero es muy difícil hacer costumbres”.
Las Libertades no se imponen. En cuanto
impuestas, aparece el ansia contra ellas y
quien las ha instituido. El llegar a hacer
costumbres es mucho más complicado, pero
totalmente libre.
Señores del Tripartito, Ustedes verán.
Publicado por diario
ABC, diario estrella Digital y diario Siglo
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