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18
de septiembre de 2007.
El rincón de Federico. A Leonardo Boff y
los teólogos de Juan XXIII |
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Todos somos hermanos, y
todos de alta raza e hijos de un gran Rey.
Seth fue hijo de Adán, que lo fue de Dios.
(Antonio Aparisi y Guijarro) Pero ¿dónde
está la verdad?. ¿Quién es conocedor de la
misma?. El mismo Dios, en su Hijo
Jesucristo, insistía: "Yo soy el Camino, la
Verdad y la Vida." Y si todos somos Hijos de
Dios por Jesucristo, también es nuestra
obligación defender la Verdad de Dios. Bien
claro quedó que nuestra obligación de
apostolado era "íd y predicad" la Verdad. No
lo era "Íd y dialogad con ellos, a ver en
que puntos nos encontramos y cuáles son
comunes". La Verdad es una. |
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Realmente, el
peligro de la progresía ecuménica
católica es crear una religión única, en
este mundo globalizado en todos sus
sentidos, donde todo es relativo y no
caben los dogmas. Todo vale. Luego al
morir, a todos nos gusta que a nuestros
antecesores les recen un misa. Después,
a mí, darme el lío, el bollo y no me
pongáis límites. Yo soy mi dios.
No a la guerra de
Irak. No a las guerras gritaban los
pacifistas que luego fueron yugo y
martillo de enemigos políticos en la
Revolución Rusa. La progresía te dirá
"las guerras nunca sirvieron para nada",
e Ignacio, este genio denostado amigo
mío, replica: "¿Y la segunda guerra
mundial?" y así tantas otras que figuran
incluso en las leyendas negras
anglosajonas sobre el imperio español.
Todos los católicos
somos hermanos, hijos de Dios, por
Jesucristo. No podemos admitir la
conquista mediática del islamismo en
Europa (¿O podemos llamarla ya Eurabia?).
La invasión islámica de Europa se cuenta
por millones en Francia, Reino Unido,
Alemania, Rusia, España, Italia etc.
¿Quién va a parar a estos hijos de la
mentira, que con inversiones económicas
astronómicas llevan a cabo un 11 de
Septiembre, un 11 de Marzo, y amenazan a
la Fe Católica sin reservas?. Y
nosotros, ya no vivimos en una sociedad
teocéntrica como ellos, en la que desde
Roncesvalles hasta la toma de Granada,
por la Cruz de Cristo y del Apóstol
Santiago, se reconquistó lo que por la
media luna habían ocupado durante ocho
siglos. Hoy ya no existen los caballeros
de la Cruz. Hoy ya no salgo a la calle a
matar, porque sé que esa acción llevará
ineludiblemente el hecho de que yo "voy
a morir". Sólo quien sale a matar, sabe
realmente que puede realmente morir.
Pero ¿por qué?. ¿Para que la progresía
vuelva a destrozar a la Iglesia
Católica?, ¿para que a mis hijos, con
métodos estalinistas, les eduquen en la
ciudadanía?, ¿para que los hombres se
casen?, ¿para que muchas mujeres
divorciadas dejen a sus ex-esposos sin
derecho a volver a ver a sus hijos en
toda su vida?, ¿Para que el suicidio
vuelva a a ser la segunda causa de
muerte en España, después de los
accidentes de tráfico? ¿Para abortar?
Para esto, no lucho con la posibilidad
de morir, huyo de aquí y me voy fuera de
este hormiguero islamista.
Únicamente, como
hijo de Seth, que fue hijo de Adán, que
fue hijo de Dios y por Jesucristo,
Nuestro Señor, vuelvo mi alma a Fátima
acogiéndome como a clavo ardiendo a los
ruegos de Nuestra Madre, María
Santísima, y en mi pobre condición de
hijo de Dios (de categoría basura), me
nace rezar un tramo del Rosario por la
Conversión de Rusia, de donde vendrá
nuevamente la salvación de esta nuestra
Eurabia.
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