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25
de abril de 2004. Círculo
cultural San Miguel. Conmemoraciones.
Actos del
40 aniversario de la inauguración del local
social |
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LÍRIA O LA FE QUE NUNCA MORIRÁ
Liria, 24 y 25 abril 2004. El Carlismo es un
ente moral. Para las estrechas mentes del
liberalismo esta tesis de pensamiento
fuerte, o mejor, verdadero, se hace
incomprensible, por cuanto han apresado la
natural politicidad y sociabilidad humanas
dentro de la Revolución, que es en palabras
de Augustin Cochin “la imposición de un
mundo abstracto sobre la realidad”. El
Carlismo va más allá de ser una mera
organización política, menos aún partidista,
por más que en determinadas circunstancias
haya adoptado esa forma, al igual que
también ha adoptado históricamente la forma
de sindicato de clase o de fuerza militar.
El Carlismo, que es la lucha de las Españas
tradicionales (católicas, forales y
legitimistas) contra la usurpación liberal,
ha mantenido en la medida de sus fuerzas
realidades naturales de sociabilidad, que
han ido labrándose con el esfuerzo tenaz de
nuestros ancestros y han sido heredadas
paulatinamente de generación en generación.
Un ejemplo de esta realidad comunitaria
–ejemplo cada vez por desgracia más exiguo,
lo que la hace aún más importante– es el
Círculo Carlista “San Miguel”, situado en
Liria, en el Reino de Valencia. A lo largo
de este fin de semana se han desarrollado
los actos conmemorativos del XL aniversario
de la inauguración de su local social.
Un local social que vino a sustituir al
anterior que databa de 1913 y que tal y como
relataba su secretario, el benemérito don
José Romero Ferrer, se construyó con enorme
esfuerzo y tenacidad, con la implicación de
la práctica totalidad del pueblo de Liria,
en medio de una persecución totalitaria del
Carlismo (por lo que el Círculo tuvo que
acogerse a la denominación de “Círculo
Católico-Cultural”; hoy quizá hubiera sido
difícil incluso que se hubiese aceptado la
cualificación católica) por parte de los
gobernantes y que, fiel a su ideario de
fidelidad a Dios y a su Santa Iglesia
Católica, a las Españas y a sus los fueros y
libertades y a la Monarquía Legitima, es un
autentico centro de vivificación social, de
impulso del asociacionismo y de promoción
del buen ocio. En el local del Círculo
Carlista San Miguel hay un casino que es
lugar de esparcimiento para todo el pueblo
de Liria, dispone de un teatro donde se
interpretan piezas y se dan recitales y
conciertos, se promociona la cultura
valenciana y la identidad política del Reino
de Valencia, se promueven obras sociales
tales como el apoyo al Asilo de las
Hermanitas de los Ancianos Desamparados
(precisamente el Círculo se encuentra
acogido al patronazgo de Santa Teresa de
Jesús Jornet). Todo ello bajo el amparo de
los multiseculares símbolos del Carlismo,
los retratos de los Reyes Legítimos de
España y de nuestros gloriosos combatientes
en los campos de batalla. Pronto se
inaugurará una sala-museo que albergará
guiones, banderas y miles de documentos que
son parte de la historia viva de España. |
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Teatro del círculo
durante los actos |
Banquete |
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No es de extrañar que para tan gozosa
efeméride la sociedad liriana se volcase de
un modo tan especial. Autoridades
eclesiásticas y civiles presidieron los
actos desarrollados el día 24 de abril en el
teatro del Círculo. Fueron evocados decenas
de anécdotas y recuerdos por parte de las
diversas personas y entidades a las que se
les reconoció su desinteresada labor a favor
del Círculo y de Liria, personas y entidades
cuya sola enumeración desbordaría a esta
crónica. Especialmente recordada fue la
visita de don Marcelo Olaechea, a la sazón
Arzobispo de Valencia, al Círculo. O el
decidido impulso a las actividades
culturales y deportivas en los primeros años
del nuevo local social, como fueron los
recitales en lengua valenciana o el equipo
de fútbol “Oriamendi”. En años en los que el
Estado pretendía regularlo y organizarlo
todo, el Círculo San Miguel era custodio de
las libertades concretas del hombre y la
sociedad.
Tras las palabras introductorias del
presidente del Círculo don Miguel Vergara
Hernández y el
breve resumen de la
vida social y política del mismo por parte
del secretario don José Romero Ferrer,
que también procedió a la entrega de los
diplomas, don Rafael Ferrando Sales,
combatiente Requeté y voluntario de la
División Azul, miembro del Consejo Real de
Don Javier, distinguido con la Cruz de la
Orden de la Legitimidad Proscrita por el Rey
y antiguo jefe regional de la Comunión
Tradicionalista, en una espontánea
intervención tuvo un sentido recuerdo para
los Mártires de la Tradición, tras la cual
descubrió una placa conmemorativa del
cuarenta aniversario e hizo entrega de un
óleo donado por la Fundación Elvira Ferrer
Montero que representa la fachada del
Círculo San Miguel.
Al día siguiente, la jornada comenzó con una
Misa de acción de gracias en la Iglesia del
Remedio, ofrecida por todos los socios
difuntos del mismo. Tras el desayuno y las
animadas tertulias tuvo lugar un banquete de
honor que fue el broche final de una gran
jornada. A los postres se terminó de
entregar diversos diplomas así como
nombramientos de socios de honor del
Círculo. Después comenzaron los discursos y,
en primer lugar, don José Romero Moro
analizó los últimos resultados electorales
obtenidos por la Comunión Tradicionalista
Carlista, ofreciendo una reflexión sobre las
posibilidades electorales del Carlismo y
animando a la perseverancia en la lucha y en
la actividad. Después, el profesor Miguel
Ayuso trajo el saludo afectuoso de S.A.R.
Don Sixto de Borbón, que recuerda con
inmenso cariño sus estancias en Liria, y
resumió su intervención en la gratitud hacia
los convocantes y la afirmación de la
perseverancia, la transmisión, la lealtad y
la fidelidad que han hecho posibles la gran
realidad que es el Círculo Carlista San
Miguel de Liria. Don José Miguel Orts
agradeció la presencia de todos los
congregados en el banquete y trajo las
últimas noticias de la Comunión
Tradicionalista Carlista, finalizando con
palabras de ánimo y esperanza en la
continuidad de la gloriosa historia del
Carlismo valenciano. Al final, los
asistentes puestos en pie cantaron el
Oriamendi y se fotografiaron en un documento
que queda para la posteridad. |
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Entre los asistentes cabe destacar a don
José Mas, presidente del Círculo Carlista
Aparisi i Guijarro; don Vicente Febrer Fores,
jefe regional; don José Monzonís; don
Cristóbal Castán, historiador castellonense
y responsable del Bazar Carlista, acompañado
de su esposa e hijo; Víctor Puigdengolas,
delegado de la Asociación Juvenil Cruz de
Borgoña e impulsor de los jóvenes carlistas
valencianos y de las tareas
propagandísticas; Víctor Javier Ibañez,
delegado nacional de las Juventudes
Tradicionalistas de España, y Luis Camacho
Torrente, de las Juventudes Tradicionalistas
de Albacete, que hicieron entrega al Círculo
de dos colecciones de laminas, una de Don
Carlos V y sus defensores y otra de las
tropas carlistas del Norte, así como de una
edición de la obra completa de Rafael Gambra
editada por |
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Vino de honor en el bar
del círculo |
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la Fundación Hernando de Larramendi; el
matrimonio Unanue Arrizabalaga, que obsequió
al Círculo con la credencial de Mártir de la
Tradición del Requeté de Novelda asesinado
en Alicante junto a José Antonio Primo de
Rivera.
Como definiera Rafael Gambra –nombrado socio
de honor del Círculo y que entró en 1939 con
las fuerzas que liberaron Liria– en El
Pensamiento Navarro allá por 1970
refiriéndose a Liria y la conmemoración que
tributaron al centenario del nacimiento del
Rey Don Jaime: “Liria o la fe que nunca
morirá”. Porque lo que nutre el Carlismo
liriano no son meros ideales, ni siquiera
acabadísimas doctrinas. Es, siguiendo al
mentado profesor Rafael Gambra, compromiso,
religación y comunitarismo histórico;
realidades concretas que constituyen la
verdadera libertad de los hombres frente al
designio individualista o totalitario de la
postmodernidad.
Carta del secretario
del círculo: El Círculo San Miguel cumple 40
años de la inauguración de su local social |
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